LA DORMILONA
Foto: Ntifafa Nyakossi - "Sleep" en Pixabay
Era una joven de buena familia, una niña
consentida, todo lo que pedía se le daba. Pasaba las horas holgazaneando con sus
amigas, sumergida en su móvil y comprando ropa, maquillajes y perfumes caros. Acercándose
su mayoría de edad pidió a sus padres una mega fiesta, y por supuesto se la
concedieron. El evento fue apoteósico e inolvidable para todos, pero
principalmente para su protagonista, dando la bienvenida a su edad adulta con
una mezcla excesiva de sustancias que la dejó en una especie de coma profundo.
Pasaban los días y la joven no despertaba de
aquella ensoñación, debida posiblemente a sus excesos o quizá a su extrema pereza.
Su padre decidió premiar generosamente a quien la despertara
de aquel inquietante y largo sueño. Familiares, amigos, vecinos y conocidos hacían
cola, esperando su turno para visitar a la joven. Con dulces canciones,
divertidas anécdotas o poemas susurrados al oído intentaban despertarla sin éxito.
Llegó el turno de un primo lejano, secretamente
enamorado de la joven desde su tierna infancia. Cometió la osadía de besarla en
los labios al despedirse de ella. Inesperadamente abrió los ojos y se levantó
de la cama escandalizada, exclamando:
—¿Pero tu quien te crees que eres? ¿De qué vas?
¡Pervertido! —Se incorporó tan rápido que el joven no vio venir la patada que
le propinó en el peor sitio posible.
La joven resultaba a todos más bonita, dulce y manejable cuando dormía, como en el famoso cuento. Pero los tiempos parecen haber cambiado un poquito… ¿verdad?


O sea que no eran las substancias ni ningún encantamiento. Y menos amor. Era pereza y vacancias en grado extremo. Hay un realista de estos yankees "mi vida con 300 vagancias"😝
ResponEliminaEsto le pasó a María , bueno, parecido.
Besazo amiga
Hola Gabi! Es que la vagancia en estos grados extremos puede ser muy peligrosa! Esta dormilona encajaria perfectamente en un reality! Je je! Un abrazote!
EliminaHola Marifelita, muy buena propuesta con esa Cenicienta "moderna" algo perezosa y dada a los excesos. Pobre "príncipe", o primo jajaja, creo que lo han dejado sin poder tener descendencia. Enhorabuena. Saludos.
ResponEliminaHola Ana! Es que los principes y princesas de nuestros tiempos han cambiado mucho! Ja ja! Tienen otras prioridades! Un abrazote!
EliminaMuy buena la frase: “más bonita, dulce y manejable cuando dormía”.
ResponEliminaPero ahora los tiempos han cambiado y las princesas ya no se dejan despertar así. Irónico, empoderado, con humor negro y crítica social.
Un abrazo, Marifelita.
Hola Marcos! Efectivamente, las princesas de nuestros tiempos no se andan con rodeos! Je je! Me alegro que te haya gustado el toque de humor y reivindicativo! Un abrazote!
EliminaPues sí, los tiempos parecen haber cambiado un poquito, jeje. Un cuento muy divertido para esta bella durmiente moderna. Estupendo, Marifelita.
ResponEliminaGracias Marta! Es que las princesas de hoy en dia ya no son lo que eran! Je je! Un abrazote!
EliminaSi es que estas princesas modernas ya no son unas pusilánimes.
ResponEliminaEl primo debería haberle enseñado algún tik tok con música machacona que ahora es tendencia y viral, y ya verías como se levantaba de un salto 😅
Hola Noelia! Se equivocó de estrategia! Echó mano del sistema clásico y ese fue su error! Je je! Un abrazote!
EliminaTuvo un mal viaje, sí señor. Imagino que al padre le caería otra buena, aun a riesgo de perder la asignación y el costeo de sus caprichos.
ResponEliminaHola Fernando! Sin duda esta "princesa" tiene mucho peligri...cuando está despierta! Que se preparen sus padres si no la espabilan pronto! Je je! Un abrazote!
EliminaHola marifelita, un relato que se las trae. Mal viaje no sé si tendría, pero flojera sin duda. Y los tiempos cambian ciertamente La bella durmiente primigenia lo pasó o peor. Enhorabuena por cuento.Un abrazote
ResponEliminaHola Ainhoa! Es que hay gente que tiene siempre flojera aunque no tome nada! Ja ja! Un abrazote!
EliminaParece que la princesa esta mejor dormidita y sin que nadie la moleste, ni si quiera el príncipe azul.
ResponEliminaPobre príncipe le dieron donde más le duele ji ji ji.
Muy bueno tu cuento Marifelita
Un abrazo
Puri
Gracias Puri! Es que los principes ya no son tan azules, ni las princesas tan previsibles! Je je! Un abrazote!
EliminaLas hay que mejor dormiditas. Están más guapas y son menos agresivas. Pobre primo, quien le iba a decir que su buena acción se vería recompensada con ese patadón en sus partes pudendas.
ResponEliminaAbrazos.
Hola Francisco! Es que dar un beso inesperado en estos tiempos puede ser arriesgado! Quien sabe lo que nos depara nuestro atrevimiento? Hay que pensarlo dos veces! Un abrazo!
Elimina¡La Bella Durmiente millennial! De dormilona caprichosa a vengadora feminista: patada bien puesta a los príncipes-pervertidos de hoy que no piden consentimiento. Gran relato. Un abrazo.
ResponEliminaGracias Eitan! Es que las situaciones se pueden repetir aunque pasen décadas, pero con diferentes resultados! Los tiempos cambian, y las "princesas" con ellos! Je je! Un abrazote!
EliminaCon humor, invita a reconsiderar cómo narramos el romance, la agencia femenina y qué conductas normalizamos en nombre del amor. Tu relato también caricaturiza sutilmente ciertos estereotipos juveniles (consumismo, ocio digital, excesos) antes de dar un giro hacia el tema del consentimiento. El final irónico sugiere que los ideales románticos tradicionales pueden resultar problemáticos cuando se trasladan sin crítica al presente. Abrazos virtuales desde Venezuela
ResponEliminaHola Raquel! Me alegro que te haya gustado el mensaje! Je je! Efectivamente a todo se le puede sacar humor e ironia! Y es verdad que en el nombre del amor hay muchas licencias románticas en los cuentos antiguos que a dia de hoy quizá no lo parecen tanto! Un abrazote y mucha suerte en esta nueva etapa en Venezuela!
Elimina¡Hola Marifelita! Me ha encantado el relato y ese final reivindicativo en la que la princesa le da una patada al supuesto príncipe.
ResponEliminaYa es hora de cambiar el cuento.
Un saludo.
Gracias Rocio! Si, ya es hora que los cuentos cambien! Las princesas tienen que actuar! Je je! Un abrazote!
EliminaHola Marifelita. La princesa parece entregada a los excesos, tanto al dormir como al despertar. En los tiempos que corren en los que todo se estigmatiza, incluso incluso el beso más inocente y enamorado tiene consecuencias. Un abrazo.
ResponEliminaHola Jorge! Si, esta princesa es de una nueva generación. Las cosas cambian con los tiempos, para algunos a mejor y para otros no tanto...Je je! Un abrazote!
EliminaMe encantó, Mariferlita! Una versión muy acorde a estos tiempos.
ResponEliminaUn abrazo
Hola Mirna! Me alegro que te haya gustado! Los tiempos cambian y los cuentos y sus princesas con ellos! Un abrazote!
EliminaJa, ja, ja, ¡muy bueno, Marifelita! ¡Cómo se las gasta la joven consentida de tu micro! Es de armas tomar; mejor pensado, el primo debería haber sabido que antes de visitarla tendría que haberse hecho con un buen escudo protector de sus partes nobles si no se planteaba renunciar a su osado gesto...
ResponEliminaTe felicito, compañera.
Un abrazote.
Gracias Patxi! Al primo le pudo más su enamoramiento que el buen juicio. Conociéndola debió saber que podía ser una reacción posible a su osadía! Je je!! Un abrazote!
EliminaJa, ja, ja, Marifelita, ese giro final no lo vi. Ya se dice que uno es un ángel solo cuando duerme y esa bella durmiente encarnaba el dicho a la perfección.
ResponEliminaMuy buen aporte.
Un abrazo
Hola Pepe! Si, de angelito parece que tiene poco la protagonista! Ya lo ves! Je, je! Un abrazote!
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