dissabte, 29 de novembre del 2025

Colaboración Blog "Mil y una narraciones" - Serie: Cuentos alternativos - "Lobito Manso y Encarnita Feroz"

Esta semana reanudamos nuestra colaboración al proyecto de LITERATURA FANTÁSTICA de la compañera Mercedes desde su Blog MIL Y UNA NARRACIONES.

El relato de hoy es una versión totalmente alternativa de estilo libre, del clásico fácilmente reconocible. A ver que os parece:


"LOBITO MANSO Y ENCARNITA FEROZ"

Imagen: Pixabay

Érase una vez un lobito bien manso y chiquitito que vivía en el bosque. Era muy asustadizo, algunas veces se había encontrado con unos enanitos que iban por el bosque silbando y cantando con una muchacha morena, joven y guapa pero muy escandalosa, que siempre lo despertaban de sus siestas. Una tarde se tropezó en el bosque con una niña, que de entrada parecía estar perdida e indefensa.

—Hola bonita! ¿Te has perdido? ¿Puedo ayudarte?

—Mi madre siempre dice que no hable con desconocidos, pero yo no le hago caso, que sabrá ella. Me llamo Encarnita, y como voy bien de tiempo para llegar a casa de la abuela, me quedaré aquí un rato a descansar y a comer algo de lo que le ha puesto mi madre en la cesta. ¿Quieres probar algo? - El lobito educado dijo:

—Te lo agradezco, pero no gracias. Me temo que no me sentaría demasiado bien. – Y antes de que acabara la frase, Encarnita ya había empezado a zamparse una madalena con una mano, mientras que con la otra sostenía una rosquilla, y en cuanto le quedó una mano libre, echó mano de una chocolatina.

—¡Tú te lo pierdes, lobito bobo! Y siguiendo comiendo a dos manos mientras con la boca llena de dulces le preguntaba al lobito, con voz inocente:

—¡A ver lobito! ¿Sabes para que son estos ojos tan grandes que tengo?

—Imagino que son para ver mejor ¿no?

—No tonto, son para encandilar a un joven príncipe y se case conmigo. – El lobito se estaba empezando a incomodar en compañía de la extraña niña.

—¿Y sabes para que son estas orejas tan grandes que tengo?

— ¿Serán para poder oír mejor?

—Que bobo eres lobito. Serán para que una vez me haya casado con un apuesto príncipe, poder llevar los pendientes más lujosos y caros que me regale. – El lobito de nuevo se estaba poniendo cada vez más nervioso, que les pasaba a las niñas de hoy en día?

—¿Y sabes Lobito, para que es esta boca tan grande que tengo?

—¿Para zamparte la merienda de tu abuela mejor? - Definitivamente se estaba empezando a arrepentir de haberse acercado a la niña para auxiliarla, en vez de quedarse feliz durmiendo su siesta en su madriguera.

—Pero mira que eres inocente Lobito, es para estamparle a mi príncipe unos buenos besos y que nunca se quiera ir de mi lado.

El lobito se levantó e hizo ademán de marcharse mientras decía:

—Creía que las niñas de hoy en día erais más espabiladas, y menos superficiales la verdad. Que decepción, así acaban luego los cuentos.

—Oye, pues tú eres un lobito, antipático e impertinente. Soplaré y soplaré, y tu casa derribaré.

—Perdona Encarnita, pero creo que eso es de otro cuento, y en todo caso me tocaría a mi decirlo, ¿no te parece?

—Yo ya soy mayor y digo lo que me da la gana. — Y molesta se levantó, tapó la cesta con las cuatro migajas que quedaban de la merienda para su abuela y se fue gritando por el camino diciendo:

—Y ahora le voy a decir a mi madre y a mi abuela, que no solo me has molestado, sino que además te has comido toda la merienda. Pobre abuela, se va a disgustar mucho. Y mi madre más. Ella que la había preparado con toda la ilusión.

El lobito se quedó sorprendido, pero al mismo tiempo aliviado al verla alejarse por fin de su rincón de bosque favorito, y así podría seguir con su siesta en el mismo punto donde la había dejado. Y por cierto, no iba a volver a salir en la ayuda de ninguna niña perdida nunca más.

FIN

P.D.: Recuerda que el lobo siempre será malo, si solo escuchamos a Caperucita, digo, a Encarnita...


Y ... colorín colorado... este cuento se ha acabado!


Puedes seguir leyendo más historias FANTÁSTICAS en MIL Y UNA NARRACIONES.




diumenge, 23 de novembre del 2025

Colaboración Blog "Mil y una narraciones" - Serie: Cuentos alternativos - "Espejito, espejito"

¡Hola Blogueros!

Tras una gran pausa durante los meses de verano, esta semana reanudamos nuestra colaboración al proyecto de LITERATURA FANTÁSTICA de la compañera Mercedes desde su Blog MIL Y UNA NARRACIONES, y en el que ha sido un placer participar durante varias semanas este año.

En esta ocasión continuamos con una serie de versiones alternativas, actualizadas a nuestros tiempos, de clásicos cuentos de toda la vida, que muchos de vosotros reconocereis enseguida. Espero que os gusten:


"ESPEJITO, ESPEJITO"

Blanca vivía en el bosque, con sus siete personas preferidas. Eran sus mejores amigos, porque siempre la habían ayudado cuando los necesitaba y incluso a veces sin tener que pedírselo. Como aquella vez que conociendo a su príncipe, el que creía que sería su novio ideal y su marido para toda la vida, resultó salirle rana, como suele decirse, y dejaron correr su noviazgo, yendo cada uno por su lado.

Ella se refugió en el bosque con sus queridos amigos, que la acogieron encantados, y le dijeron que por ellos como si se quería quedar a vivir con ellos para siempre, y que se olvidara del castillo, de su madrastra y de príncipes. Que ella se bastaba sola para ser feliz.

Un día paseando por el bosque se tropezó con un gran espejo, que le pareció un poco familiar. Se trataba del espejo mágico de su madrastra, la bruja que le había hecho siempre la vida imposible. Hacía meses que no sabía nada de ella, y casi que mejor.

Se acercó tímidamente, ya que no le dio buena espina, y al estar a un palmo del espejo, de pronto surgió un rostro desconocido para ella que le dijo:

—¡Blancanieves querida! ¿Qué hace una linda muchacha como tu perdida por este oscuro, tenebroso y triste bosque? — A lo que Blancanieves respondió:

—Pues mira, no estoy ni perdida, ni este bosque es tenebroso ni triste. Esta es mi casa ahora y por fin me siento feliz, querida y bien acompañada.

—¡Pero chiquilla! Una joven linda como tú, en edad casadera con las propiedades heredadas de tu familia, cualquier príncipe estaría encantado de casarse contigo.

—No me hables de príncipes, que ya con el que conocí el año pasado salí escaldada, que no es oro todo lo que reluce, y de momento no tengo ánimos ni ilusiones de meterme en otro fregao semejante.

—¡Mujer! Pero un día tendrás que buscar un marido y formar una familia. No es menos lo que se espera de una princesa como tú. Yo puedo ayudarte.

—Pues quien sea que este esperando eso, ya puede esperar sentado porque ahora mismo no tengo ninguna intención de buscar nada, y si un día me apetece buscar, pues ya me espabilaré sin ayuda de nadie ¿sabes? Creo que yo solita podré hacerlo.

—Eso es lo que dices ahora que eres joven y tienes toda la vida por delante, pero cuando seas mayor como tu madrastra, no pensarás de la misma manera, ya lo verás. Y entonces ya no serás ni tan bella, ni llamarás la atención de nadie, y aunque quieras casarte ya no podrás.

—¡Mira espejito! Te estás poniendo un poco impertinente para mi gusto. Ya te he dicho que me va muy bien ahora y si llegado el momento me apetece pues ya me buscaré a alguien. Porque otra cosa te digo, igual no me busco un príncipe, igual me gusta más una princesa. O incluso me enamoro de alguien que no sea de la realiza, porque la vida de palacio es muy estresante, que le leído muchos cuentos, y solo hay mala gente con ganas de perjudicarte. —Te voy a decir una cosa jovencita…

—Y antes que el maldito espejo pudiera pronunciar una palabra más, aunque pesaba un quintal, Blancanieves consiguió arrastrarlo hasta el borde del lago, y allí lo dejó caer hasta lo más profundo de sus oscuras aguas para que ya no pudiera molestar a nadie nunca más.

Y ... colorín colorado... este cuento se ha acabado!


Puedes seguir leyendo más historias FANTÁSTICAS en MIL Y UNA NARRACIONES.



Colaboración Blog "Mil y una narraciones" - Serie: Cuentos alternativos - "Lobito Manso y Encarnita Feroz"

Esta semana reanudamos nuestra colaboración al proyecto de LITERATURA FANTÁSTICA de la compañera Mercedes desde su Blog  MIL Y UNA NARRACION...