No puedo huir de ella. De esta voz que
oigo constantemente en mi cabeza. Me persigue incansable, allá a donde vaya, a
cualquier momento del día. Opina de todo lo que me ocurre, de todos los que me
rodean, de lo que me conviene y de lo que me sobra, de cómo debo pensar y
actuar. Pero yo no soy como ella pretende ¿o sí lo soy?
Es radical, perversa, drástica,
descarada y liberada. Pero yo no quiero ser así ¿o sí quiero?
Me sugiere ideas perturbadoras, me
empuja a tomar decisiones precipitadas y arriesgadas y me reta a hacer cosas
impensables que yo nunca sería capaz ¿o sí podría?
Es dañina cuando no respondo a sus
deseos, insiste en que ya se acabó el observar, escuchar, callar, sentir,
conformarse y pensar. Me presiona para que actúe, deje huella, y me atreva a
mostrar mi verdadero yo. ¿Debo hacerlo?
Ha activado en mi una cuenta atrás, que
oigo a cada segundo en mi cabeza. Tic-tac… Y cuando quiere convencerme, con su
tono sensual me provoca. ¡Hazlo, te lo deben, te lo mereces! ¿Me lo merezco?
Tic-tac … ¡Se acabó, llegó mi momento,
ya no pienso ignorarla más! Es la hora de la verdad, dejaré a todos bien claro
quién soy, se acabaron los juegos, sin piedad. Ahora si que me escucharán alto
y claro, verán de lo que soy capaz… Esa voz… Tic-tac…
¿Será cosa del diablo, o simplemente es que el diablo soy yo?



Muy buena aportación para el microrreto, Marifelita.
ResponEliminaLa protagonista se estaba dejando tentar... tanto que con la última frase lo confirma, o casi, que en estos casos no está de más dejarnos con algo de duda...
Me ha gustado mucho, compañera.
Abrazote de vuelta que va.
Gracias Patxi! El protagonista ya ha tomado su decisión a pasarse al otro lado! Ha intentado resistir pero al final ha cedido! A ver que le depara su nuevo yo! Je je! Un abrazote!
EliminaEl maligno ha ganado, pero el prota no ha caído en la tentación. Si le puso un tictac, es wue solo estaba cuanto tiempo le faltaba para caer. La decisión ya estaba tomada. Y si el diablo era él mismo también, aunque el reloj lo puso el prota también había decidido antes.
ResponEliminaEl reloj sugiere predeterminacion.
Si las cosas van mal, puede aducirlo el día del juicio.
Besazoooo amiga
Hola Gabi!
EliminaEl maligno siempre tiende a ganar, porque su camino suele ser más fácil, atractivo y satisfactorio. Le costó dar el paso al otro lado, pero bueno, siempre existe el arrepentimiento y decir a los demás que él no quería, que fue esa voz... maligna! Je, je! Un abrazote, amigo!
Es genial, esa pregunta retórica con el final contundente ¿Está en si mismo el diablo?Muy bueno. Bss :)
ResponEliminaHola Sylvia! Resulta cómodo darle siempre la culpa de nuestras maldades al Diablo, ¿verdad? Je, je! Un abrazote!
EliminaAquí tú protagonista se siente tentada a ejercer de diablo o como dice al final " puede que el diablo sea yo".
ResponEliminaMuy bueno Marifelita .Un abrazo
Puri
Gracias Puri! A veces el diablo es el comodín que tenemos para justificar nuestras malas acciones y pensamientos! Je, je! Un abrazote!
EliminaMejor no descubrirlo Marifelita. Te ha quedado un micro cuya atmósfera atrapa desde el inicio. Sea o no el díablo, jeje. Besitos y feliz fin de semana
ResponEliminaHola Nuria!
EliminaMe alegro que esta atmósfera "diabólica" te haya atrapado! Je, je! Y es que no sabemos que tiene el lado malvado de las cosas, que siempre atrapa! Je, je ! Un besote y feliz fin de semana para ti también!
Creamos o criamos a nuestros demonios, no se sabe. De paranoicos estará sembrado el Infierno, no me cabe duda. Un saludo y gracias.
ResponEliminaExacto Fernado! Nuestros demonios los creamos nosotros mismos, consciente o inconscientemente! Lo difícil es manejarnos y mantenerlos a raya! Eso nos puede quitar un poco el sueño, ¿verdad? Je, je! Un abrazote!
EliminaMuchas gracias por aceptar el reto, Marifelita. Un abrazo muy fuerte.
ResponEliminaGracias a vosotros por esta nueva propuesta "tan diabólica" e interesante! Je, je! Un abrazote!
EliminaOir voces puede ser síntoma de esquizofrenia, pero quién sabe si en este caso es un espíritu quien las emite. Si los consejos fueran para hacer el bien, podría tratarse del ángel de la guarda, pero si son para hacer el mal no hay duda de que es obra del maligno, je, je.
ResponEliminaMuy buena aportación al microrreto.
Un abrazo.
Hola Josep Maria! Depende del sentido de las voces, se trata de un consejero u otro! Je je! Y si esas voces no son externas ni de ningun ser superior? Sino que es otra versión de nosotros mismos? Un abrazote!
EliminaEl maligno vive en nosotros, por tanto es buena parte de nosotros. Evolucionar sería, si somos capaces, ir achicando esa parte con grandes esfuerzos de conciencia ¿Seremos capaces? Unmagnífico microrreto Marifelita, muy bien elegido el título. Nuestro bien y nuestro mal van al ritmo del péndulo del reloj. Ojalá algún día reconozcamos el valor del punto central. Un abrazote grandotote como los que te gusta enviar.
ResponEliminaHola Juana! Me alegro que te haya gustado! Sin duda la vida se trata, entre otras cosas, de aprender a encontrar ese punto de equilibrio, con el que estemos conformes, y nuestra conciencia tambien ! Je je! Un abrazote grandote para ti tambien!
EliminaHola Marifelita, me ha gustado mucho tu relato. Y me quedo con esa última pregunta. Dicen que tenemos todo lo bueno y todo lo malo dentro de nosotros.Un abrazo.
ResponEliminaHola Ainhoa! Si, supongo que para encontrar respuestas, muchas veces no tenemos que ir muy lejos...je je! Un abrazote!
EliminaSer o no ser, esa es la cuestión...
ResponEliminaSaludos,
J.
Je je! Eterno dilema! Un abrazote!
EliminaHola Marifelita, resulta muy cómodo tener cerca alguien a quien echarle la culpa. Y por supuesto no asumir que quien decide es siempre uno mismo.
ResponEliminaUn abrazo de Marlen.
Hola Marlen! Si es que tener al demonio a mano para echarle la culpa nos viene muy bien! Je je! Un abrazote!
EliminaHola Marifelita... un micro muy inquietante y perturbador, se queda uno pensando... Muy bueno el giro final, te felicito.
ResponEliminaGracias Ana! El tema del diablo siempre es perturbador y el hecho de tener que tomar ciertas decisiones dificiles nos deja siempre inquietud de si habremos acertado! Je je! Un abrazote!
EliminaUn micro cargado de tensión y muy inquietante. Esa voz interior que acosa al personaje es realmente torturadora. Muy buena historia, Marifelita.
ResponEliminaGracias Marta! Supongo que esa voz podriamos decir que es algo parecido a la conciencia, y que cada uno trabaja con ella en que punto quiere estar! No siempre es facil! Je je! Un abrazote!
EliminaTener un conteo regresivo en la cabeza indica que literalmente se es una bomba de tiempo
ResponEliminaHola JC! El factor tiempo siempre añade intensidad y angustia en nuestras decisiones! Nos hace apresurarnos y eso a veces puede ser peligroso! Un abrazote!
EliminaHola Marifelita. Describes al diablo no como ente externo (impostor, burócrata, seductor, recolector, padre divorciado…), sino como voz interior, como sombra permanente del yo.
ResponEliminaLa “voz” (radical, perversa, liberada, sensual, cronometrada con tic-tac) encarna el impulso destructivo, el impulso freudiano que se rige por el principio del placer, la tentación que ya no necesita cuernos ni tridente porque vive dentro.
Muy bueno.
Gracias Marcos! Hay peores demonios que los que llevamos y alimentamos dentro? Esos si que dan miedo... Je je! Un abrazote!
EliminaLogras una atmósfera perturbadora desde el principio del relato. Esa voz interna que tienta y corroe, con el tic-tac que indica que la decisión final es cuestión de tiempo, me parece un retrato perfecto de la lucha consigo mismo. El cierre es de los que dejan huella. Un abrazote.
ResponEliminaHola Eitan! Me alegro que te haya gustado! Esas voces interiores pueden ser mas dañinas que muchos otros estímulos externos! Un abrazote!
EliminaHola, Mariferlita! Te salió un relato redondito, esa voz... pero más aún, la duda permanente, que va socavando el espíritu, la moral de ese ser que termina rindiéndose a los peores designios. Perturbador, inquietante, nos pone contra las cuerdas.
ResponEliminaUn abrazo
Hola Mirna! La duda constante es un elemento que puede acabar con nosotros. Nos tortura lentamente hasta que finalmente tomamos nuestra decisión, sea o no la más acertada. Un abrazote!
EliminaCreo que sinceramente que somos un contenedor de ambos. Del bien y del mal.
ResponEliminadepende de nosotros que voces escuchemos y que tipo de consejos en según que momentos.
El mal siempre hace más ruido, tal que nos ensordece y no deja escuchar la voz de lo correcto. De la coherencia.
Un abrazo.
Creo con sinceridad, quise escribir :)
ResponEliminaHola Francisco! Estoy de acuerdo contigo! Esas voces interiores, siempre estan ahi...y hay que luchar con ellas a diario para finalmente hacer lo que creamos mas correcto! Sea o no la mejor elección! Un abrazote!
EliminaMuy Bueno👏👏
ResponEliminaGracias Manuel por pasarte a leer y comentar!
EliminaHola Marifelita, qué manera de ponerme del revés. Ese tic-tac que no para, esa voz que te dice lo que mereces y lo que deberías hacer, y al final la pregunta que lo parte todo: ¿será cosa del diablo o es que el diablo soy yo? Porque eso es lo más terrorífico, darte cuenta de que a lo mejor la perversa, la radical, la que quiere dejar de callar y mostrar su verdadero yo, no viene de fuera sino que siempre ha estado ahí, esperando que le prestaras atención. Y cuando lo haces, ya no hay vuelta atrás, solo ese tic-tac que suena como un despertador que te avisa de que ya no vas a poder ignorarte más. Abrazos virtuales desde la Puerta del sol venezolano, Puerto La Cruz.
ResponEliminaHola, hay que ver que ese tic-tac que no para, esa voz que te dice lo que mereces y lo que deberías hacer, y al final la pregunta que lo parte todo: ¿será cosa del diablo o es que el diablo soy yo? Porque eso es lo más terrorífico, darte cuenta de que a lo mejor la perversa, la radical, la que quiere dejar de callar y mostrar su verdadero yo, no viene de fuera, sino que siempre ha estado ahí, esperando que le prestaras atención. Y cuando lo haces, ya no hay vuelta atrás, solo ese tic-tac que suena como un despertador que te avisa de que ya no vas a poder ignorarte más. Abrazos virtuales desde la Puerta del sol venezolano, Puerto La Cruz.
ResponEliminaHola Raquel! A veces ese tic tac que es el propio yo...puede ser terrorifico...sobretodo si nos sugiere cosas impensables para nosotros hasta elemento! Supongo que a veces la cabeza nos hace un "click" y luego ya no hay vuelta atras... Je je! Un abrazote!
Elimina