divendres, 17 de gener del 2025

Colaboración Literatura Fantástica - Blog "Mil y una Narraciones" - "La Alfarera"

Desde su blog MIL Y UNA NARRACIONES nuestra amiga Mercedes fue tan amable de invitarme a participar en su proyecto de “RELATOS FANTÁSTICOS”, con el resto de colaboraciones que tienen lugar cada viernes en su sección “Mil y una historias”. 

Aunque no estuve a tiempo de participar el año pasado, me ha hecho mucha ilusión poder hacerlo por fin este mes, con el siguiente relato. No es un género que domine demasiado, pero me he animado a participar porque disfruto mucho de su lectura y admiro a todos aquellos que tienen tanta imaginación y talento para crear nuevos lugares imaginarios, personajes y aventuras fantásticas.

Aprovecho para recordar a todos aquellos que son amantes de las historias de fantasía, llenas de aventuras, magia y seres fantásticos y extraordinarios, a echarle un vistazo a la “ANTOLOGÍA FANTÁSTICA 2024: UN AÑO DE FANTASÍA”, una recopilación de todos los relatos participantes del año pasado. Podreis encontrarla AQUI:


Así que a continuación os comparto mi humilde aportación a este reto fantástico.
¡Muchas gracias por tu invitación y por brindarme la oportunidad, Mercedes!


"LA ALFARERA"

Imagen: Pixabay

Cuenta la leyenda que mucho tiempo atrás vivía en los bosques de Varinia, una mujer a la que todos llamaban la alfarera. Era una joven viuda que vivía sola en su cabaña y que una vez al mes visitaba el pueblo en su viejo carromato lleno de vasijas, platos, ollas y tinajas que había creado con sus propias manos para venderlas en el mercado.

Sus cerámicas eran muy valoradas por ser muy resistentes y de alegres motivos decorativos y vivos colores. En mi casa recuerdo oir hablar de ellas, incluso teníamos algunas para guardar el aceite, el grano y también el pescado en salazón.

Nunca olvidaré el día que la conocí. Creo que fue el peor día de mi vida. Mi padre y mis hermanos habían salido a faenar a la mar. Una horrible tempestad volcó su barca y se los llevó para siempre, dejándome huérfana ya que mi madre murió el día que nací.  Estaba comprando algunas cosas en el mercado para prepararles un buen guiso a su regreso cuando se acercó a mi uno de los hombres de otro barco para darme la mala noticia.

En aquel momento se me vino el mundo encima. Empecé a temblar y a llorar sin poder controlarme, mientras los conocidos del pueblo que compraban en los puestos cercanos venían a darme su pésame y palabras de consuelo. Noté que una mujer se acercaba y me abrazó fuertemente, apretándome contra su pecho y entonces desahogué mi tristeza. Cuando ya pude serenarme, me apartó de todo aquel bien intencionado gentío y me llevó a su carreta ofreciéndome un caldo caliente. Me preguntó si tenía alguien que cuidara de mí, no era seguro que una muchacha tan joven viviera sola por aquellos lugares. Confusa y sin saber que hacer ni a donde ir, acepté su invitación para acompañarla aquel día a su casa y no pasar la noche sola.

Me encantó su modesta cabaña, nunca había visto nada igual, llena de pequeñas herramientas, pigmentos y piedritas de colores para decorar sus cerámicas. Le pregunté si me aceptaría como su aprendiza y yo a cambio podría ofrecerle mi casa familiar para compartirla juntas en el crudo y frío invierno que se nos acercaba. Ella aceptó encantada mi propuesta. Aquel invierno me ayudó a soportar mejor el duelo de mi familia y me enseñó a modelar el barro, mezclar colores y crear nuevos pigmentos. Como al ser dos nuestra producción aumentó, empezamos a vender las cerámicas en otros pueblos cercanos. 

El recaudador de impuestos local se presentó un día en casa para pedirnos unas cantidades imposibles, que según él hasta entonces mi padre se había encargado rigurosamente de pagar en cada estación. Yo le aseguré que era incapaz de satisfacer su petición y nos dio tiempo hasta final del invierno para pagar mi deuda. Al presentarse de nuevo en primavera y no entregarle la suma acordada, nos sacaron de la casa a rastras y le prendieron fuego. Entre mis sollozos se oían los gritos de rabia de mi maestra que aseguró al recaudador y sus secuaces mientras se marchaban que recibirían su merecido.
Incapaces de apagar aquellas llamas partimos a la madrugada en su carromato con las pocas cosas que nos quedaban y que pudimos rescatar, camino de la cabaña del bosque de mi maestra, dejando atrás las aún humeantes cenizas de mi casa familiar.

La primavera pasó recorriendo varios mercados de aldeas cercanas y evitando siempre la nuestra, vendiendo todas nuestras nuevas vasijas, las mías incluidas y algunos coloridos abalorios que había aprendido a hacer. En uno de aquellos mercados oímos el rumor que el recaudador de impuestos de la zona había muerto en un aparatoso y extraño accidente. Su casa se había derrumbado misteriosamente hasta la última piedra, sin razón alguna. Vi que mi maestra al oír la noticia intentaba disimular una sonrisa.

Recordé que días atrás la había visto moldear el barro creando figuras distintas. Construía una cabaña de barro con todos sus detalles: la puerta, sus ventanas, una pequeña chimenea, y la dejó durante unos días en una estantería del taller. Una mañana entró toda airada en la cabaña a su regreso del mercado, la tomó en sus manos y la estrelló contra el suelo. 

Imagen: Pixabay


Y así me enteré de como lo hacía según el caso: una casa que quisiera derribar; un árbol al que tenía que proteger o incluso una persona a la que le deseara algún bien o mal. Moldeaba pacientemente aquellas figuras y no sé con qué tipo de magia o conjuros contaba, que siempre había alguna consecuencia días más tarde.

En verano decidimos dejar una temporada la cabaña y con toda la cerámica que pudimos producir durante el invierno y la primavera, nos marchamos a hacer ruta en el viejo carromato por lugares más alejados de la comarca, para conseguir venderlas a nuevos clientes.

En nuestra expedición por aquellos nuevos caminos y bosques desconocidos descubrí otra de las habilidades de mi maestra. Al llegar la noche, en medio del frío bosque, mientras cogía algunos bártulos de la carreta para cocinar nuestra cena, vi cómo se disponía a encender el fuego. Del mismo aire surgió revoloteando una pequeña chispa que se posó sobre las ramas y la hojarasca que me había hecho recoger minutos antes y se prendía como arte de magia. La primera vez que la vi hacerlo me entró algo de miedo. ¿Qué clase de inquietante persona era? Siempre tan callada, no conocía nada de su pasado y aun así decidí seguirla en sus andanzas. Pero luego vi que continuaba haciéndolo noche tras noche, con aquella naturalidad suya, y le quité importancia por verlo como algo inofensivo.
Durante todo el verano atravesamos innumerables aldeas, todas ellas por aquel entonces con una horrible sequía que hacía imposible alimentarse a aquellas familias. Ya se podía prever que pasarían un cruel invierno si no se hacían pronto con algunas provisiones.

Un día la oí cantar una vieja canción, no me era desconocida del todo la melodía, pero en otro idioma que no conocía. Estuvo casi toda la mañana tarareando aquella pegadiza tonada. Justo después de comer empezamos a oír a lo lejos un estruendo que avisaba que amenazaba tormenta. Aquel día fuimos testigos de la mayor tempestad que yo pueda recordar. Era como un concierto ensayado entre aquellos estruendosos truenos y la danza a caprichosa de tantos y tantos relámpagos que pude contar aquel día. Algo me mi interior me hizo sospechar que algo tuvo que ver ella también con aquella imprevisible pero tan necesaria tormenta.

Pasado el provechoso verano, ya regresábamos a nuestra aldea con toda la recaudación de las ventas de aquella temporada y nuevos pigmentos y materiales para nuestras cerámicas. Una tarde tuvimos la mala suerte de que unos maleantes nos siguieron desde el mercado cuando nos dirigíamos a montar nuestro improvisado campamento en un bosque cercano. Nos sorprendieron en mitad de la noche, cuando ya nos habíamos acostado en el carromato. Ella notó a las mulas inquietas y salió enseguida a ver qué pasaba cuando descubrió a unos cinco o seis hombres, todos ellos armados, que nos esperaban fuera.

Nada más poner el pie en el suelo cerró los ojos y mientras entonaba una especie de oración, como un susurro casi imperceptible, empezó a girar primero sus muñecas formando círculos, lentamente. Luego el movimiento rotatorio lo llevaba a sus codos haciendo girar sus antebrazos, con algo más de fuerza, para finalmente acabar girando sus brazos como aspas de molino hacia atrás a toda velocidad. Tras presenciar esa escena, yo me quedé inmóvil sin saber que hacer dentro del carromato, pero los ladrones que habían empezado sonriendo al verla actuar de aquella manera, dejaron de hacerlo al ver que de la nada se generaba un torbellino de viento que los arrastraba sin poder ellos evitarlo. Los que no salieron volando se perdieron entre la espesura del bosque huyendo aterrorizados. Regresó al carromato y mientras nos disponíamos a dormir entre risas, me explicaba que, si aún quería conseguir un efecto mucho más devastador, creando remolinos de furioso aire en forma de corrientes huracanadas, empezaba a girar sobre sí misma. Sin duda era todo un espectáculo que esperaba que nunca tuviera que presenciar.

En nuestras andanzas juntas vivimos muchas aventuras. Podría contaros tantas historias. Yo con los años he intentado aprender sus habilidades y enseñanzas. No hay ninguna duda de que se trataba de una maestra alfarera, aunque algo especial y diferente al resto, sabía moldear los elementos con maestría como lo haría cualquier alfarero: barro y agua para darle forma, aire para secarlo y fuego para su cocción y ya tenemos nuestra pieza de cerámica. Pero ella siempre fue un poquito más allá… 


AQUI podreis leer más relatos participantes en este proyecto.


Imagen: Blog "Mil y una historias"


dijous, 9 de gener del 2025

Microreto de Enero – EL TINTERO DE ORO – Tema: La vejez – “La generación de los oficios perdidos”

Este mes de enero, nuestros amigos de "EL TINTERO DE ORO", nos proponen el siguiente reto para empezar el año:

Escribir un micro relato que no supere las 250 palabras que gire en torno al tema de la vejez y sus desafíos. En los tiempos en los que estamos la vejez se encuentra frente a ella a un mundo hostil, más incluso que generaciones anteriores, por ser nuestro tiempo de grandes avances y que todo transcurre a velocidades difíciles de seguir. 

Así que sirva como homenaje a nuestros mayores los relatos de este micro reto:

AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:

Imagen: Pixabay

"LA GENERACIÓN DE LOS OFICIOS PERDIDOS"

Mi nieto me dijo las palabras más temidas por cualquier persona de mi edad: Vamos a la residencia. Era un centro especial y un proyecto en el que él mismo hacía tiempo que trabajaba personalmente. Cuando entré me pareció que estaba en una escuela.

Subimos a la cuarta planta donde estaban las habitaciones y dejamos allí mis cosas. Luego me mostró el resto. En la tercera planta estaban las aulas y la biblioteca. En la planta baja estaban la recepción y secretaría, enfermería, salón de actos, gimnasio con piscina, comedor y cocinas donde por lo visto internos y alumnos también participaban. Y en la primera y segunda planta se encontraban los talleres. Allí es donde personas como yo impartiríamos a los estudiantes los conocimientos de nuestros oficios, muchos de ellos ya olvidados.

En uno de ellos estaba un señor más o menos de mi edad enseñando a reparar bicicletas; en otro un afilador que también forjaba cuchillos y otras herramientas; en un tercero se encontraba el zapatero remendón y su esposa enseñando a hacer arreglos de ropa. Yo estaría en el de reparación de electrodomésticos (batidoras, exprimidores, secadores, planchas, televisores, etc). La economía de este nuevo siglo no está para el antiguo “usar y tirar”. Todo aquel que sabía reparar cualquier mecanismo era un profesional muy valorado, como antaño lo fueron electricistas y fontaneros que allí eran muy demandados. 

Han pasado unas semanas y me siento feliz siendo una persona útil y valorada. ¿Quién iba a decirlo a mi edad?


AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:


diumenge, 29 de desembre del 2024

FELIZ AÑO NUEVO 2025 - Nueva publicación de "El Tintero de Oro" - Antología "Juke Ink Box"



Hola Blogueros!

¡Mi gatito Lemmy y yo os deseamos un feliz y gatuno año nuevo 2025, 
lleno de gratas sorpresas, inspiración y muchos hallazgos literarios!


Hablando de hallazgos literarios, no quiero despedir el año sin antes presentaros una nueva publicación.

La nueva antología de nuestros amigos blogueros de EL TINTERO DE ORO, titulada JUKE INK BOX, en la cual hemos tenido el honor de participar mi compañero GABILIANTE del grupo literario “EL VICI SOLITARI” y una servidora.



Si se lo habéis pedido ya al Tió, al Olentzero, al Apalpador, al Anguleru, o a Papa Noel, y no os lo ha traído, aun teneis una oportunidad con Los Reyes Magos, y si tampoco hay suerte, siempre os queda el Señor AMAZON.

¡Os la recomiendo!

Aquí os dejo unos enlaces con mis relatos participantes:




¡FELIZ 2025, LLENO DE APASIONANTES LECTURAS E INSPIRADAS ESCRITURAS!




¡Si estas fiestas estás melancólico y el cuerpo te pide leer poesía, 
pásate por nuestro REFUGIO POÉTICO!



dissabte, 21 de desembre del 2024

¡Felices Fiestas Blogueros!

Collage creado por Mónica -Neogéminis


Aprovechando que han llegado las estupendas felicitaciones navideñas - individuales y colectivas -  que cada año nuestra compañera MÓNICA (conocida por todos como NEOGÉMINIS) nos confecciona con todo el cariño del mundo... 

A todos los AMIGOS LECTORES, ESCRITORES, JUEVEROS, TINTEROS y a todos los blogs amigos con los que participamos habitualmente ...





¡GRACIAS Amiga NEO!

Collage creado por Mónica -Neogéminis


Hace unas semanas, mis amigos del grupo literario “EL VICI SOLITARI” han estrenado su sección “REFUGI POÉTIC” para los amantes de la poesía. Si a tí también te gusta, cada semana puedes encontrar un nuevo poema AQUÍ.




dimecres, 11 de desembre del 2024

Nuevo Proyecto: Relatos de los nuestros - Historias familiares y otras batallitas - " La bicicleta"

Hoy es el cumpleaños de una amiga y he querido aprovechar la fecha señalada para hacerle este pequeño regalo de cumpleaños.

Estuvimos charlando hace unas semanas sobre un nuevo proyecto que tengo en mente, de recopilar relatos de nuestros familiares, aquellas “batallitas” como llamamos de forma simpática a aquellas historias que nos explican nuestros padres, abuelos y que hemos oído cientos de veces, pero que en pocas ocasiones les damos la importancia que tienen.

Todas ellas de un valor incalculable, sobre todo cuando los narradores ya no están entre nosotros, y por ello creo que es importante hacerles un merecido homenaje a todos ellos por lo vivido y por lo excepcionales que son, y recopilar sus historias en un libro para el disfrute de ellos mismos y de todos los demás.

Así que aquí va una de las historias familiares que me contó en su día, espero que le guste y haber sabido captar la esencia de su relato.

¡Gracias por tu relato, un abrazote y feliz día amiga!

"LA BICICLETA"

Imagen: Pixabay


Paco, mi hermano pequeño, era el muchacho más guapo del pueblo, con sus diecinueve años recién cumplidos, las mozas suspiraban por él al verlo pasar. Muchas decían que de haber nacido en la capital y no en aquel pueblo habría podido ser sin duda un galán de cine. Todo lo que tenía de guapo, también lo tenía de travieso, y sin saber aún hoy en día cómo ocurrió todo, quizá debido a alguna apuesta envalentonada con sus amigos, cayó a un pozo. El día de su funeral estaba envuelto en un sudario, que no dejaba ver aquel bello rostro suyo, por el que suspiraban las muchachas en el pueblo. Así de desfigurado quedó el pobre en la caída.

Por las noches, al irnos a dormir, tras los primeros ronquidos de Juan, yo notaba una presencia a los pies de la cama, como si alguien se sentara suavemente en ella y se quedara allí vigilante, pendiente de mi sueño. La primera noche no le di importancia, aunque se repetía esa misma sensación cada noche. Finalmente, vencida por el cansancio y los nervios se lo acabé explicando a mi marido, que intentó quitarle importancia, debido a mi delicada situación tras la muerte de mi hermano.

Pasé muchas noches en vela. Aquella extraña presencia a los pies de mi cama, no me dejaba dormir con sus visitas nocturnas, y me mantenía inquieta recordándolo durante el día. Me vino a la mente aquello que decía siempre mi abuela, que los difuntos nos rondan siempre tras su muerte hasta que liquidaban sus asuntos pendientes. Entonces decidí averiguar si aquella suposición mía era real o pura imaginación.

Decidí recorrer el pueblo, en distintos negocios que sabía que Paco frecuentaba, como la cantina, el panadero, el sastre, pero todos me confirmaron que mi hermano no había dejado nada pendiente de recoger, llevar o pagar. Cuando ya no me quedaba ningún comercio al que preguntar pasé casualmente por la tienda de bicicletas. El señor Aurelio al verme salió de su taller y aprovechó para darme el pésame. Estuvimos un rato charlando y cuando ya me despedía para marcharme se me ocurrió preguntarle si por casualidad mi hermano le había pedido algún arreglo o reparación de su vieja bicicleta. Me confesó que el mes anterior tuvo un pinchazo en una de las ruedas, y que mi hermano le llevo la bicicleta para arreglar, aunque se lo dejó a deber para el mes siguiente. Enseguida se apresuró a aclarar que, por supuesto, no era necesario pagar la deuda, que para él ya había quedado saldada. Yo insistí al señor Aurelio, que en cuanto me fuera posible volvería a su taller a pagarle la reparación. La semana siguiente, en cuanto cobré el jornal, separé el dinero y se lo llevé a Don Aurelio que ante su negativa inicial finalmente conseguí que lo aceptara.

Aquella tarde regresé a casa, subida en la vieja bicicleta de mi hermano, y pasé por el pozo. No pude evitar que se me erizara el bello de la nuca mientras me asaltaba un enorme nubarrón de tristeza. Al anochecer estaba nerviosa. Por un lado, impaciente por meterme en la cama y comprobar que aquella creencia absurda se cumpliera. Por otro, temía que esa sensación nocturna desapareciera por siempre y ya no quedara finalmente nada de mi hermano a lo que aferrarme.

Y la noche llegó y después la madrugada y fue la última vez que noté su presencia, quiero pensar que a modo de despedida. Su deuda pendiente ya estaba saldada.



dijous, 5 de desembre del 2024

Concurso Diciembre - Tintero de Oro – Homenaje a John Le Carré y "El jardinero fiel" - "La teoría del hijo único"

Para acabar el año, nuestros amigos de "EL TINTERO DE ORO" para este mes de diciembre, nos proponen el siguiente reto:

Como homenaje a John Le Carré y su novela “El jardinero fiel”, escribiremos un relato que no supere las 900 palabras y en el que un personaje, sea principal o secundario, desenmascare una trama corrupta llevada por un estamento. Puede ser una gran multinacional, un organismo gubernamental o cualquier institución que se nos ocurra.

AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:

"LA TEORÍA DEL HIJO ÚNICO"

Imagen: Pixabay


Aquel viernes, al salir de quirófano tras practicar una cesárea, me sentí mareado, me entraron náuseas. En los años que llevaba de residente había perdido la cuenta de las que había realizado, todas con buenos resultados. Pero aquel día fue distinto. Aunque me asistió como siempre el Doctor Liebe, una eminencia en el campo, tras verlo actuar en quirófano, mis sospechas se hicieron realidad.

Nada más acabar la intervención, me dirigí a los vestuarios, me cambié deprisa y salí corriendo del edificio. En las escaleras de entrada al Hospital, me entró flojera en las piernas y tuve que sentarme en los escalones. Fue en ese momento cuando me faltó el aire, fui víctima de un ataque de ansiedad y empecé a llorar, desconsolado como un niño.
 
Mis manos temblorosas no atinaban ni a encenderme un cigarrillo. Al mirar al suelo vi reflejada la sombra alargada de alguien situado detrás de mí. Me quedé sin respiración al deducir que podría tratarse de él. Noté su presencia a mi lado y como se sentaba en el mismo escalón en el que yo estaba. Entonces empezó a hablar:

—Ciertas mentes pensantes e influyentes reflexionaban un día ocioso, sobre el mercado creciente y los recursos cada vez más escasos. Si seguía tal tendencia, los precios subirían y solo unos pocos podrían consumir la mayoría de la producción, por tanto, no era el escenario ideal, empresarialmente hablando. Pero, ¿y si el mercado se redujera aumentando también su poder adquisitivo? Todos comprarían de nuevo, por lo que la solución estaría en reducir el mercado global, ampliando el mercado potencial. Así se daría tiempo a recuperar ciertos recursos si es que hubiera vuelta atrás.

Alguien inspirado en antiguas prácticas del pasado en situaciones de superpoblación, recuperó la idea y pensó que sería acertado aplicarla a nivel mundial, pero con una pequeña diferencia: sería en secreto sin que la población fuera consciente de la ejecución de tan perverso plan.

Algunos dirigentes políticos estaban informados, del mismo modo que grandes gurús científicos y médicos. Entre todos ellos tomaron tan importante y drástica decisión.

Hacía años que millones de parejas veían frustrados sus deseos de tener un segundo hijo, y todo se achacaba a la contaminación, la mala alimentación y el estrés como culpables de la mala calidad del esperma y óvulos humanos. Por lo que todos llevaban años asumiendo que la caída de la natalidad era una realidad, así que cuando también afectó a otros continentes, históricamente con superpoblación, como Asia o África ya nadie se extrañó.

De lo que sí se dieron todos cuenta durante estas cuatro décadas que ya han pasado tras la puesta en práctica del experimento encubierto fue que, aunque la población se redujo a la cuarta parte, también lo han hecho la contaminación, el desempleo, la criminalidad, la enfermedad, la pobreza y la escasez de recursos. La orfandad ya es historia. Todo el mundo tiene acceso a buenos estudios, a cuidados médicos, a un trabajo digno y a disfrutar de una buena vida. ¿No crees que todo fue por una buena causa?

Con los ojos llenos de lágrimas y con un hilo de voz , casi inaudible, contesté:

—Pero profesor, ¿qué hay de la libre elección? De decidir cada uno sobre su propio cuerpo, como vivir su vida…

—Muchacho, cuando un problema es global y el ser humano es incapaz de responder positivamente de una forma individual a un dilema de estas proporciones, como es la supervivencia de nuestra especie y del planeta que nos envuelve, desgraciadamente la solución también pasa por ser global, y has podido comprobar que ha dado buenos resultados.

—Pero, ¿es que nadie tiene mala conciencia? ¿Ningún implicado en esta gran conspiración ha dado un paso al frente? ¿Ha confesado la traición que supone esta decisión? ¿Todos pueden dormir por las noches, acatando esta medida tan salvaje, sin rechistar?

—Verás, creo que todo médico al conocer esta práctica por primera vez ha reaccionado escandalizado, dolido, como lo has hecho tú hoy. Pero te ruego me escuches con atención. Esta noche al regresar a casa, date una ducha, cena e intenta descansar, aunque probablemente tu cabeza no te deje hacerlo. Tómate unos días de vacaciones, los necesitarás. Reflexiona sobre todo ello, de forma pausada, pensando cada una de las implicaciones que conlleva. Cuando estés sereno y hayas decidido realmente cual es tu postura al respecto, solo entonces, actúa. Pero no te precipites, hay mucho en juego.

Me puse en pie y bajé aquellas escaleras lentamente, con la firme idea de no volver a subirlas nunca más. Me fui a casa sintiéndome traicionado, me duché y me metí en la cama incapaz de probar bocado. Estirado en la cama pensé en mi infancia feliz, como la de todos los hijos únicos de mi humilde entorno. En casa nunca sobró nada, pero tampoco faltó. Disfruté de las atenciones de mis padres y mis abuelos, y ellos de una larga vida plena y buena salud, hasta que decidieron unilateralmente según permitían nuestras leyes, despedirse de los suyos tan solo tomando una pastilla, ante un notario y su médico de confianza que se la suministraba.

Conquistamos decidir cuándo sería nuestra muerte, pero otros controlaban la vida. ¿Era justo? A cambio nos regalaban una vida sin sufrimiento, pero sin libertad. Aquella semana no dormí, pero cuando subí de nuevo las escaleras del hospital tuve claro cual sería mi misión en la vida. La que siempre fue.

AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:






dijous, 28 de novembre del 2024

El Reto de "Néctares" - Tema: Los 7 pecados capitales - "7 hermanas virtuosas para 7 hermanos pecadores"


Nuestro amigo GUSTAB, que como todos sabeis es un "Libridinoso", desde su sugerente blog NÉCTARES nos lanza la siguiente propuesta:




"Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia, Pereza" son las siete pasiones del alma que la tradición eclesiástica ha fijado como «pecados capitales». ¿Podemos imaginar el ser humano sin ellas? ¿El mundo sería mejor si estas inclinaciones no condicionaran nuestras actitudes?

El reto se tratará de escribir un texto de estilo y género literario libre, donde los nombremos literalmente con un límite de extensión de 345 palabras.


Este fue precisamente el tema principal del último libro que publicamos en nuestro TALLER de ESCRITURA con mis compañeros de EL VICI SOLITARI, por lo que os comparto uno de los relatos incluidos en este libro.

Puedes leer más relatos participantes AQUI:


"7 HERMANAS VIRTUOSAS PARA 7 HERMANOS PECADORES"



Dios hizo el paraíso para Adán y Eva, pero con la desobediencia de ella al probar aquella manzana prohibida, se condenaron ambos al sufrimiento eterno y a toda su descendencia.

Se dice que hasta aquel momento el paraíso fue perfecto, pero no hay que olvidar que la inocente y dulce Eva no pudo resistirse a aquella fruta pecaminosa que se le ofrecía.

Podríamos imaginar que tanto Adán como Eva, con tanto tiempo libre para disfrutar del paraíso eterno, pasarían de alguna manera el tiempo, y no precisamente jugando al escondite o paseándose inocentemente desnudos por aquel Jardín del Edén.

Parece ser que estudios recientes sobre la materia afirman que los siete pecados capitales ya existían antes de que ellos fueran castigados por su curiosidad y sed de conocimiento.

La Gula o la Lujuria ya las podemos dar por confirmadas, al mismo tiempo que la Pereza, ya que un mundo perfecto no da lugar a la necesidad de mejorar una vida de ensueño. Un día en el paraíso debe ser muy largo sin otra cosa que hacer que alguna siesta que otra bajo un manzano.

Las malas lenguas dicen que Lucifer aprovechó aquel pequeño desliz de Dios – que parece ser que, aunque no era humano también se equivocaba – para soltar al resto de pecados, hermanos de los anteriores, en el Jardín del Edén. Así fueron desfilando por el paraíso perdido: Avaricia, Envidia, Ira y Soberbia, que enseguida encontraron en los hijos y nietos de la pareja unos buenos candidatos para colarse en los corazones de todo el mundo.

Dicen que había un octavo hermano, Vanidad, pero que por creerse mejor que el resto se quedó en el purgatorio para ser allí el máximo protagonista.

Lucifer no tardó en explicarle a Dios su travesura, y este disgustado y para buscar un equilibrio, envió a la tierra a las hermanas conocidas como las 7 Virtudes: Castidad, Templanza, Caridad, Diligencia, Paciencia, Benevolencia y Humildad. 

Hoy en día aún debaten si esta compensación fue suficiente o incluso necesaria. Está claro que el origen de todos ellos es tan incierto como el mismo universo.



Puedes leer más relatos participantes AQUI:


dissabte, 23 de novembre del 2024

Relatos con Ginebra Blonde en Varietés – “Tema: Terrorífica (mente) ” – “ La vida en llamas"

Nuestra amiga GINEBRA BLONDE desde su blog VARIETÉS nos propone un nuevo reto para este mes de Noviembre. Aprovechando las fechas en las que estamos, en las que todo lo concerniente al terror sale a pasear por nuestras calles y pantallas, dedicaremos este reto a la manera en la que pasar miedo con todo ello, repercute a nuestra mente.

Dependiendo de la temática, lo que ocasiona en quienes lo consumen, es una segregación de adrenalina, noradrenalina y cortisol, muy significativa. Es evidente que partimos desde la absoluta certeza de que lo que estamos viendo no es real, sin embrago, las emociones que sentimos y lo que éstas generan, sí lo son.

Como siempre, para ilustrar nuestras historias, Ginebra nos sugiere unas imágenes de distintos artistas, en esta ocasión todas bastante impactantes y terroríficas.

AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes.


"LA VIDA EN LLAMAS"

Foto: Sally Mann


Cada año por estas fechas me ronda la misma visión. A veces me visita en sueños, en otras se cuela en aquel lugar de mi memoria, donde guardamos las cosas que no desean ser recordadas.

Era una noche de San Juan, tomábamos la cena en un picnic improvisado en el jardín de los Bertrand, los vecinos de la finca contigua a la nuestra. Los niños, tomábamos los postres tumbados en unas mantas observando el cielo, adornado por los fuegos artificiales. Mis padres no llegaban y los Bertrand llamaron a casa sin recibir respuesta. A lo lejos una columna de humo salía de nuestra casa y en minutos se convirtió en llamas, que ardieron con tal ferocidad que en pocos minutos la fachada de madera de nuestra casa centenaria se convirtió en una gran fogata. Los vecinos de los terrenos colindantes no dudaron en intentar sofocar el incendio por todos los medios a su alcance, pero para cuando llegaron los bomberos que tardaron una eternidad, ya no quedaba rastro de la casa.

Esa noche mi hermano y yo quedamos huérfanos y pasamos al cuidado del orfanato local, hasta que unas semanas más tarde nos encontraron una familia de acogida en un pueblo cercano. Mi hermano pareció encajar mejor que yo la muerte de mis padres, con más serenidad. A mí me llevó varios años de pesadillas y terapias superar su pérdida, sumida eternamente en una profunda depresión.

Si había algo que me inquietaba y me asustaba por encima de cualquier cosa era enterarme que en alguna finca vecina les había sorprendido un incendio. Solo conocer la noticia, me hacía revivir de nuevo nuestro drama familiar. No era extraño que hubiera de vez en cuando un incendio, en aquellas casas viejas y poco cuidadas, aquellos campos abandonados y secos, sobre todo cuando llegaba el verano. Después de la verbena de San Juan siempre había alguna desgracia que lamentar.

Por esas fechas siempre estaba más sensible al recordar nuestra tragedia. Nuestros padres dejaron un hueco difícil de llenar. Los Rizzo, la pareja que nos acogió en su casa durante años, nos cuidó muy bien, pero nunca podrían sustituir a nuestros padres. Esa noche del año tan especial, cuando más necesitaba a mi hermano, él siempre estaba ausente, decía que prefería pasar esa noche a solas, que no era buena compañía para nadie.

Foto: Ryan Muirhead

Esas noches temía meterme en la cama y quedarme dormida, era cuando me asaltaban aquellas horribles pesadillas. Entraba en nuestra vieja casa, nada más poner el pie se oía el crujir de la madera vieja. Parecía que no había nadie, mis padres aún no habían regresado de sus quehaceres en el campo, pero yo notaba una presencia. Subía a mi habitación y me tendía en la cama. De repente oía el chasquido de una cerrilla al encenderse y el olor inconfundible del fósforo y entraba volando en mi habitación justo antes de que la puerta se cerrara de golpe. Caía en la alfombra que se incendiaba en segundos mientras yo intentaba salir, pero la puerta no se abría, el picaporte no giraba. Me dirigía angustiada a la ventana, pero tampoco lograba abrirla. Entonces en medio de aquella humareda, mis ojos empezaban a llorar sin poder evitarlo y el humo se colaba en mis pulmones provocándome una tos descontrolada. Intentaba pedir auxilio, pero me faltaba el aire, y ya caída en el suelo intentaba arrastrarme, pero mi cuerpo pesaba y no avanzaba. Detrás de la puerta oía a mi hermano llamarme y golpear la puerta sin conseguir entrar y entonces perdía el conocimiento justo cuando despertaba del sueño. Entre lágrimas, asustada y faltándome la respiración, como en la pesadilla.

Ya habían pasado diez años desde el incendio en nuestra casa y no podía deshacerme de aquellas malditas pesadillas, me perseguían allá donde fuera. Fue después de aquel verano cuando llegó el momento de irme a estudiar a la universidad, pensé que sería bueno para mi cambiar de aires, quizá en la distancia, todo sería distinto y no me perseguirían mis viejos fantasmas.

El día que recibí la carta de admisión a la universidad que yo deseaba, subí corriendo las escaleras y entré en la habitación de mi hermano para darle la buena noticia. Me recibió como siempre con una gran sonrisa.

—Me alegro un montón por ti, canija. Yo también tengo buenas noticias para ti. Hoy he entregado mi solicitud para ingresar en el cuerpo de bomberos.

En aquel momento, al mirarle vi algo en sus ojos, y un escalofrío recorrió mi cuerpo de arriba a abajo. Me dejó sin respiración. Algo en mi interior siempre lo había sospechado. ¿Sería él el culpable de todos aquellos misteriosos incendios locales? Y lo que definitivamente me heló la sangre y casi me hizo perder el conocimiento fue pensar que tuviera algo que ver en el incendio de nuestra casa.

Era mi hermano gemelo, lo conocía tan bien como si fuera yo misma. En ese mismo instante, al cambiar su semblante, puede que al leer en mi cara desencajada, que yo quizá sospechara algo, lo supe.

Foto: Kyle Thompson


AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes.



Hace unas semanas, mis amigos del grupo literario “EL VICI SOLITARI” han estrenado su sección “REFUGI POÉTIC” para los amantes de la poesía. Si a tí también te gusta, cada semana puedes encontrar un nuevo poema AQUÍ.





dimecres, 13 de novembre del 2024

Microrreto Noviembre "El Tintero de Oro" - Tema: El personaje y su entorno - "Invisible"

Para este mes de Noviembre, los amigos de EL TINTERO DE ORO nos proponen el siguiente microreto desde su blog:

Consistirá en escribir un microrrelato en el que el entorno refleje las emociones del personaje. Es decir, el factor en el que vamos a centrarnos es el estado de ánimo del personaje. Por ejemplo: Personaje triste en un paisaje nublado y lluvioso, Personaje alegre en un lugar muy soleado, Personaje asustado en un sitio terrorífico, etc.

La idea es profundizar en las emociones del personaje también a través de su entorno, creando así otra dimensión más. Por supuesto, el género del microrrelato es libre y no podrá superar las 250 palabras.

Podeis encontrar más microrelatos de este reto AQUI:

"INVISIBLE"

Imagen: Pixabay


Siempre fui el rey de las discusiones. No había tema que se me resistiera, grande o pequeño, siempre tenía respuesta para todo. En alguna ocasión quizá me pasara de la raya y no respetara la opinión de los otros, incluso los desprecié descalificando sus comentarios, posiblemente más fundados que los míos.

Esa fue la razón de que muchos compañeros, amigos y familiares rehuyeran mi compañía, me evitan hace tiempo, ya no cuentan conmigo para salir y divertirnos. Reventé más de una cena por provocar una discusión repartiendo mis palabras ofensivas.

Hace un tiempo que siento algo extraño, tengo la sensación que cuando camino por la calle la gente no me ve. Se tropiezan conmigo si no me aparto de su camino. En los pasos de cebra, coches y peatones tampoco me ven. Incluso las puertas automáticas no me detectan, siempre me golpean al entrar justo delante de otra persona, nunca captan mi presencia.

En casa, ya puedo hablar largo y tendido de cualquier tema, que ella va arriba y abajo, tendiendo la lavadora, recogiéndola, cocinando, guardando la compra, no hay manera que me responda ni participe en la conversación. Imagino que no le interesa y mira que la provoco con los temas que la ponen nerviosa, no hay manera. Sale y entra de casa, para ir a comprar, con las amigas o al cine y nunca me pregunta si quiero venir. Tampoco me da ni un beso de buenas noches ni los buenos días. Definitivamente es como si fuera invisible.


Puedes encontrar más microrelatos de este reto AQUI:



Hace unas semanas, mis amigos del grupo literario “EL VICI SOLITARI” han estrenado su sección “REFUGI POÉTIC” para los amantes de la poesía. Si a tí también te gusta, cada semana puedes encontrar un nuevo poema AQUÍ.




dilluns, 28 d’octubre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “Nubes” – “El nubarrón”

Aquí estamos nuevamente con otro desafío Juevero, esta semana de la mano de ROSANA Y PATRICIA desde su Blog SOMOS ARTESANOS DE LA PALABRA. Nos invitan a dejar volar nuestra imaginación hasta el cielo, hasta las mismas nubes. Caprichosas, juegan a imitar encerrando en su juego cierta magia.

Nos proponen liberar la mente, que la imaginación vuele como las mismas nubes creando historias.

 

AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


"EL NUBARRÓN"

Fotografía: Fina Esquerda Duaigüez


Había días que resultaban ser así. Empezaban con una mañana soleada, para ir tapándose en el transcurso del día y llegada la tarde se colaba un oscuro nubarrón que lo estropeaba todo por completo.

Aquella mañana se levantó pronto como de costumbre, y tras un ligero desayuno, bajó a caminar por la playa inmensa y silenciosa. A mediodía tras finalizar su rutina de ejercicio, pasó por el mercado y compró algunas cosas para preparar su guiso preferido.

Disfrutó de su receta favorita para el almuerzo, le entró cierta modorra tras aquella copiosa comida, y decidió estirarse para hacer la siesta. Pero su descanso fue breve, ya que empezó a oír ruido en la calle: coches y furgonetas arriba y abajo, descargando material y gente chillando, por lo visto se avecinaba alguna celebración y todo aquello formaba parte de su organización.

Durante la tarde, intentó seguir su serie favorita sin conseguirlo tampoco, ya que empezaba a oírse como la gente atraída por la música de tan ruidoso evento, se acumulaba en la plaza y el gentío no paraba de crecer. Igual que su inquietud que poco a poco fue aumentando hasta que acabó con sus nervios. Siempre que tenía esa sensación pensaba en ella, pero aquel día se decidió. Se levantó del sillón para ir al altillo, bajar una vieja caja y al abrirla, allí estaba “Paz”. Le pasó un paño y mientras le regalaba un beso recordó su aroma. Se dirige a la ventana y de camino introduce la munición, y sin pensarlo apunta al primer transeúnte escandaloso que pasa por la calle y dispara.

Al oír los gritos de la multitud, cerró la ventana, tiró de la cortina y fue al altillo, donde acomodó a “Paz” de nuevo en su caja. Ya más calmado, se sentó en su sillón, apoyó su cabeza en el alto respaldo y cerró los ojos, mientras oía a los lejos sirenas. La plaza estaba desierta, la multitud aterrorizada se había dispersado. Esbozó una sonrisa mientras caía en un profundo sueño.

Esa tarde, el nubarrón se coló en su cabeza, pero al anochecer ya se había despejado…

Fotografía: Fina Esquerda Duaigüez


dimarts, 22 d’octubre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “Collage Juevero” – “La señora”

Esta semana nuestra amiga MÓNICA desde su Blog NEOGÉMINIS, nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana crear un relato a partir de las palabras que ha incluido en el siguiente collage. Pueden ser todas o algunas de ellas, en el estilo o género que cada uno prefiera.

AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


"LA SEÑORA"

Imagen: Pixabay

Siempre tuvo todo lo que uno puede soñar. Era hija de una buena familia, que residía en un palacete en el barrio gótico de la ciudad. Su padre hizo fortuna, gracias a su instinto, sabiendo siempre donde invertir su dinero, convirtiéndose en uno de los hombres más ricos de la península.

Cuando faltaron sus padres se convirtió en la heredera universal de todos los negocios, pero cometió el error de seguir las indicaciones del abogado de la familia y su marido, supuestos magos de las finanzas y con los años su fortuna fue menguando. Pero eso no le impidió disfrutar de la vida. Grandes viajes alrededor del mundo y toda clase de lujos sin un mínimo gesto de contención.

Al morir su marido empezó a vender algunas propiedades: las acciones de su empresa, un olivar en el sur del país que ni siquiera sabía de su existencia, y una excelente colección de pinturas de arte oriental de una gran delicadeza. Y aunque tenían una calidad excepcional y un valor especial para ella, al hacerse efectiva la venta tan solo pudo cobrar un mínimo de su valor real. La necesidad apretaba y debía conseguir el dinero de forma inmediata.

Con los años que vio obligada a despedir a algunos empleados, empezó por la plantilla masculina, el chófer, y el vigilante de seguridad. Con los meses también prescindió de la cocinera y el resto del servicio doméstico. Así redujo sus gastos, pero no era suficiente, por lo que empezó a vender poco a poco muebles, cuberterías de plata, vajillas de porcelana y sus últimas joyas. Tan solo le quedaba su más preciada posesión, la casa familiar. En más de una ocasión tuvo la tentación de venderla, y así poder vivir al nivel que estaba habituada.

Ahora ya es una mujer mayor. Con la casa completamente vacía y sentada en una de las terrazas del ático, a medianoche, mientras contempla las estrellas, su futuro se revela incierto. Se lleva a la boca unas almendras y unas piezas de fruta como única cena. Su universo se desmorona, y piensa durante cuanto tiempo más podrá aparentar y mantener su secreto.


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


diumenge, 20 d’octubre del 2024

Relatos con Ginebra Blonde en Varietés – Tema: Mosaico – “Secretos que guardas”

Nuestra amiga GINEBRA BLONDE desde su blog VARIETÉS nos propone un nuevo reto para este mes de Octubre.

Esta vez nos propone unas obras de SARAH JONCAS, una artista especialista en el arte del Mosaico, para que nos sirvan de inspiración para crear nuestros relatos. Deberemos escoger 3 o más obras y utilizarlas para ilustrar el relato y además incluir sus títulos en la historia.
 

AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes.

" SECRETOS QUE GUARDAS"



Y de repente, desperté. No podía hacerme una idea del tiempo que llevaba allí, en aquel luga. Intenté hacer memoria, aclarar mis ideas, esforzarme por recordar vagamente algún detalle borroso. Fue uno de esos días extraños, pero aquella situación aun lo era más. Notaba una venda en los ojos y una mordaza en la boca. También estaba atada de pies y manos. Todo en un silencio sepulcral.

Y como un flash, vino todo a mi mente. La noche anterior estuve con los compañeros de trabajo, celebrando mi graduación como agente de policía. Era la única mujer de aquella comisaria. Eso me hacía ser distinta al resto, en algunas cosas para bien y en la mayoría no tanto. Salimos a cenar y a tomar algo después, y fue allí en el karaoke donde la noche se desmadró entre copa y copa, haciendo que perdiera el sentido en algún momento de la velada.

Mientras intentaba recordar donde estaba y cómo había llegado hasta allí, de repente oí acercarse las voces de dos hombres, que no conseguí reconocer. ¿De qué se trataría todo aquello? ¿Un secuestro, quizá una confusión? Yo no soy de una buena familia que pudiera pagar un rescate, ni tampoco había participado en ningún caso importante como para tener enemigos que quisieran vengarse.

Uno de los hombres se me acercó y me susurró al oído que ya quedaba poco para que todo acabase y noté como me desataba de pies y manos, para colocarme unas esposas y anclarme con ellas a una tubería cercana.

Al oír sus palabras entré en pánico y antes de que cogiera mi otra mano para esposarme, que quité la venda de la cara y pude ver a dos encapuchados, el que estaba frente a mi agachado y otro de pie más alejado. Le di un cabezazo al que tenía al lado y enseguida vi una pistola colgando de su cinturón, que no dude en arrebatarle mientras quedaba petrificado, supongo que por la sorpresa, no lo vio venir.

Apunté al que estaba de pie y cuando hizo gesto de desenfundar también su pistola, le disparé sin vacilar. Entre gritos y con los nervios de la situación apunté al que estaba a mi lado rogándome que me tranquilizara y no hiciera tonterías cuando algo dentro de mi me dictó que era una amenaza y también le disparé para defenderme.

De golpe el silencio, notaba la sangre que resbalaba por mi frente y me di un par de segundos para respirar y pensar que tenía que hacer ahora. Rebusqué entre los bolsillos de aquel hombre y encontré las llaves de las esposas de las que me liberé enseguida para colocárselas a mi raptor. Estaba inconsciente, pero se desangraba, igual que el otro hombre que sollozaba al fondo de la habitación. Me acerqué a él rápidamente para desarmarlo y también encontré en su cinturón unas esposas que le puse para inmovilizarlo.

De repente una sombra vino a mi mente, y solo pensé en quitarles la capucha a mis captores. Y la sorpresa que me llevé fue mayúscula. Se trataba de dos compañeros de la comisaría. Entonces oí como el que se desangraba a mis pies gritaba: “Solo fue una broma, no queríamos hacerte daño”. Por favor, llama a una ambulancia.

El futuro pasó ante mis ojos. Debería despedirme de lo que tenía planeado, adiós a mi carrera, todo se había arruinado. Por culpa de dos imbéciles y una novatada violenta que rayaba el abuso. ¿En qué posición me dejaba? Se me fue la mano en mi “autodefensa”. Tanto si decía la verdad como si me inventaba una mentira, tendría los días contados como policía, podría ir preparando mi carta de renuncia.



Y justo mientras pensaba en ello, me pasó por la mente la posibilidad de preparar mi versión de los hechos y un nuevo escenario. Miré sus móviles para comprobar si su perverso plan era exclusivamente idea de aquel par de idiotas o bien era extensivo a algún otro cómplice más. En los chats había algunas bochornosas fotos de la velada en el karaoke que compartieron con el resto de compañeros, pero ningún comentario respecto a mi secuestro.

Entonces pensé en mi verdad. Sería víctima de un secuestro y mis compañeros habrían venido en mi busca, pero los secuestradores les esperaban y no dudaron en quitarlos de enmedio. En la confusión del momento y el tiroteo, solo yo conseguí escapar. Así que preparé el escenario acorde a mi versión. Limpié lo mejor que pude mis huellas de las armas, las esposas y los móviles, aunque me quedé uno de ellos para pedir auxilio. Eché un vistazo a aquel lugar que parecía un taller abandonado, y antes de marcharme me aseguré de que ya no respiraban. Salí al exterior y vi que me encontraba en la mitad del campo, en una casa que parecía abandonada al margen de la carretera. Nadie habría oído los disparos.

Mientras iba caminando por el arcén de la carretera, en la hora más oscura de mi vida, ya de madrugada, divisé a lo lejos un coche aparcado en un saliente de la carretera tras unos árboles. Al llegar allí ya me di cuenta que era de uno de mis amigos secuestradores por una de las pegatinas. ¿Qué pretendían con su plan? ¿Hasta donde querían llegar? Dejar su coche alejado de la casa donde me retenían no auguraba buenas intenciones. Seguí caminando por la carretera mientras marcaba el número de la comisaria y cuando contestaron a mi llamada, con la voz entrecortada y acelerada empecé a relatarles mi versión de los hechos. Esa noche sería una parte oculta de mi vida, esos secretos que guardas solo para ti, y que nadie más debería conocer.




dimarts, 15 d’octubre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “El lobo feroz” – “Yo, el lobo”

Esta semana nuestra amiga NURIA ESPINOSA desde su Blog BITÁCORA LITERARIA, nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana “El lobo feroz”.

Su leyenda ha sido contada a lo largo de generaciones: un ser astuto, temido y lleno de misterio. Pero ¿es el lobo realmente el villano que todos creen? ¿O detrás de sus afilados colmillos hay una historia que aún no ha sido contada?

Reimaginemos este icónico personaje. Hagamos otra versión: un depredador o una víctima, un héroe inesperado o algo más allá de la imaginación, siempre que el lobo sea el centro de tu historia.


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


"YO, EL LOBO"

Imagen: Pixabay



En mi juventud fui feliz en aquellos bosques, llenos de vegetación y sonidos mágicos e inconfundibles para todos aquellos que hemos nacido en él. Vivía con mis hermanos de manada, como lo habían hecho los nuestros durante generaciones.

Pero hubo un momento en que nuestro grupo empezó a menguar. Una mañana faltaba uno de los nuestros, pasados unos días desaparecía otro, y así durante meses, hasta que finalmente me quedé solo.

Los humanos empezaron a meter sus narices en nuestro territorio, y pensaron que era un buen lugar para vivir. Como odio a los leñadores, destrozan el bosque sin piedad, todo para construir sus improvisadas cabañas que luego convierten en sus moradas para siempre. Tímidamente, construyen una aquí, otra por allá.

No aguanto a las niñas que se pasean canturreando por el bosque, despertándome de mi plácido sueño y luego tras perderse gimotean desconsoladas. No me queda otra que acompañarlas hasta los alrededores de alguna casa. No me acerco demasiado porque allí me esperan siempre en el porche con la escopeta cargada.

O las dulces abuelitas que cocinan sus pasteles de carne o tartas de manzana y las dejan reposar en la ventana, pensando que allí estarán cuando regresen. Luego se inventan cuentos e historias perversas para contar a sus nietos, como que nos comemos a los niños, o tiramos abajo sus casas resoplando.

Lo único que nos comemos alguna vez es una pieza de su ganado y cuando está mal vigilado. Pero eso no es culpa más que suya, si no se dedicaran a arrasar el bosque cazando cualquier pequeño animal que me sirve de sustento, no tendría que ir yo a sus casas a robarles el suyo. Como veis somos criaturas malditas y tras tantas leyendas negras sobre nosotros, poca cosa se puede hacer ya para limpiar nuestro nombre. Eso sí, se inventan la figura del “hombre lobo” para descargar así sus maldades en nuestro nombre. Solo espero que el día que muera el último de nosotros se lamenten mientras releen entre sollozos sus viejas y falsas leyendas. ¿A quién culparán de sus desgracias?





II Edición de la Feria Literaria "FES-TE DE LLETRES" - 3 de Octubre de 2026 - Plaça Angel Pestaña (Nou Barris) BCN

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