dissabte, 24 de setembre de 2022

El Tintero de Oro - Cita a la vista - "Afrodisiaco"

 

De nuevo aprovecho una invitación de mi amigo GABILIANTE para participar en esta interesante convocatoria del TINTERO DE ORO, en su propuesta: “Cita a la vista”.

Se trata de crear un microrrelato inspirado en una cita célebre de un escritor.



Aquí podeis ver el resto de relatos participantes.




AFRODISIACO


Accedí a acudir a una cita a ciegas, organizada por mi hermana. Era un chico de mi quinta que, como yo, acumulaba numerosas decepciones en el amor. Cuando me enseñó una foto ya vi que era demasiado para mí. Pero después de los cuarenta, te apuntas a lo que sea. Él llegó bien vestido y perfumado, con ropa de marca y cuerpo de gimnasio. Yo, parecía “la prima la del pueblo”, con trapitos prestados de mi hermana y pintada como una puerta, como ella me sugirió, pero para nada reflejaba como soy yo.


Propuso ir a cenar a un restaurante muy elegante que él conocía. Empezamos la charla y en el aperitivo comenzó el tanteo, con temas triviales como el tiempo, el trabajo y el nexo común que era mi hermana. En el primer plato ya centramos la conversación en nuestros pasatiempos preferidos, y ya me di cuenta que de su gimnasio no íbamos a salir. Durante el segundo plato intenté aportar algo de mis aficiones a la conversación, pero continué escuchándole en una lección magistral sobre alimentación sana y equilibrada.


Aunque en los postres pude comprobar que echó algún vistazo a mi escote mientras me proponía un paseo nocturno en su nueva moto, el hecho de no tener absolutamente nada en común no me dio pie a aceptar ni siquiera su oferta de un fugaz revolcón. Su prometedor cuerpo de gimnasio no pudo con mi pereza ante la inminente decepción de ver aumentar mi eterna lista de citas fallidas.

"Para las mujeres el mejor afrodisiaco son las palabras. El punto G está en los oídos; el que busque más abajo está perdiendo el tiempo”. 
ISABEL ALLENDE.





dimecres, 21 de setembre de 2022

Reto juevero – Envejecer - "La residente"

 

Esta semana, la anfitriona de nuestro “Reto Juevero” será INMA, y su propuesta aprovechando que nos acercamos al otoño, y éste se ha tomado siempre como un sinónimo del final de la juventud, nos invita a escribir sobre ese camino que nos lleva al invierno de la vida, que no es otro que envejecer.


Aquí podréis encontrar el resto de relatos participantes en este nuevo reto.



LA RESIDENTE




Esta mañana ha entrado una desconocida en mi habitación, me ha obligado a levantarme e ir hasta la ducha donde me ha ayudado a bañarme, como si yo no pudiera hacerlo sola. Una vez vestida y peinada, me ha acompañado al comedor para desayunar. Allí, unas mujeres de mi edad me han dicho que siempre suele ser igual: lunes tostadas, martes bollos, miércoles bizcocho, jueves galletas…, y no me acuerdo que más dijeron.

Después de una ración de pastillas para cada una, hemos pasado un ratito haciendo crucigramas, sopas de letras y coloreando dibujos hasta que, al mediodía, nos han llamado para hacer un poco de ejercicio. Solo unos cuantos estiramientos, suficientes para despertarnos el apetito.

Después de comer ese zafarrancho soso y aburrido que se han atrevido a llamar comida, me entró modorra, y como no me dejaron regresar a mi habitación para estirarme, me conformé con sentarme en unas incómodas butacas en la sala de televisión e intentar echar una cabezadita. La película en blanco y negro que han puesto no ha ayudado a mantenerme despierta, aunque muchas caras me eran familiares, no he conseguido acordarme del nombre de los actores. Mis vecinas de butaca aseguran que la repiten mil veces, pero para mí ha sido como un estreno.

La tarde ha sido lo mejor del día, porque me dijeron que recibiría visitas. No es que venga demasiada gente a verme, pero es que no conozco a nadie de los que vienen. Para no parecer desagradecida o que se me ha ido la cabeza, intento mostrar interés por ellos y por lo que me explican, aunque sean unos totales desconocidos para mí. ¿Qué sentido encontrarán a ir a visitar a una anciana a esta prisión? Quizá piensen que están haciendo una buena obra. Hoy me han regalado unos bombones y un perfume que casualmente es mi preferido, me ha encantado.

Antes de acostarme, ha entrado a mi habitación un joven a darme unas pastillas y un masaje en mis viejas y cansadas piernas. Se ha interesado por mí, me ha sorprendido su amabilidad, y le he correspondido dándole conversación. Mientras masajeaba mi piel, arrugada, seca y llena de varices, ese contacto cercano me ha hecho pensar si se repetirá mañana de nuevo, y podremos conocernos un poco mejor. Porque aquí cada día me parece igual, pero nunca consigo coincidir con nadie dos veces seguidas.


diumenge, 18 de setembre de 2022

Animaladas - "Caricies"

 CARICIES



"Lucia y Ángel" Foto de Juan Manuel Quintero

Cada matí només despertar-me i abans de poder obrir els ulls, ja noto l'escalforeta del teu cos, recolzat entre el meu pit i la panxa. Sento la teva respiració, suau i tranquil.la, però a l'hora ronca i vibrant. I llavors, al obrir els ulls et veig dormint tant plàcidament, que no goso moure ni un muscle, ni respirar, per tal de no interrompre aquest moment tan idíl·lic, íntim i efímer, entre nosaltres dues.

Intento allargar la vista fins el despertador i veig que només queden deu minuts per a que soni i no podràs evitar sobresaltar-te i a l'hora deixar anar un petit sospir demostrant la teva decepció.

T'estires tot lo llarga que ets per despertar cadascun dels teus petits muscles i preparar-los pel nou dia que ens espera. Els teus ulls verds em busquen amb aquella mirada teva tot dient “Bon dia dormilega” i allargues el teu bracet fins a mi, amb un gest clar, reclamant la teva primera carícia del dia i per intentar evitar que m'aixequi del llit.

Saps que toca llevar-se i just després de fer-te un sorollós petó, et deixaré tot el llit per a tu sola, mentre surto disparada cap a la dutxa, com cada matí.

Llavors, en un últim intent per retenir-me una estoneta més al teu costat, apropes el teu cap i el refregues contra el meu per fer-me veure que  em trobaràs a faltar mentre sigui fora. Poso la meva ma sobre el teu pit suau i pelut i començo a notar el fort batec del teu petit cor i un rebombori que ressona a dintre com si d'un motor es tractés.

No m'ho poses fàcil, ja saps que si fos per mi, em quedaria amb tu al llit tot el matí, però hi ha tantes coses allà fora per descobrir, i tantes aventures per viure cada dia, que encara que tu ja no puguis gaudir-les, jo sortiré al carrer i les viure per totes dues.

Al gest egoista d'amor de portar-te a viure amb mi, a la seguretat de casa meva i lluny dels perills del carrer, es barreja el sentiment de privar-te d'aquesta perillosa però tan necessària llibertat. Conscient de que ets la meva presonera, i que visc amb aquesta idea a cada instant, no dubtis que et cuidaré i t'estimaré fins l'últim dia de la teva vida.





dimecres, 14 de setembre de 2022

Reto juevero - Ucronía - “Adieu” y "La mar"

 

En el reto juevero de esta semana, de nuevo MAG como nuestra anfitriona, nos propone escribir un relato desde dentro de una pintura. Narrar una historia donde los elementos de la obra formen parte de la realidad del protagonista. Como una “Ucronía”, que se parte de un hecho ocurrido en el pasado que sea sobradamente conocido o relevante y llegado un punto, se cambia lo que aconteció o se inventan por completo. Es lo que se llamaría punto de Divergencia.

En nuestro caso, el punto de divergencia, y de donde va a partir la realidad alternativa será el cuadro que elijamos. A mi me ha impactado éste, por su fuerza y su sensibilidad. 


 Alfred Guillou (1892) -  “Adieu”

 


Aquí podréis encontrar el resto de relatos participantes en este nuevo reto.


 "LA MAR"


Eres la madre que nunca tuve, la que me mecía desde niño en su vaivén, a bordo de la barca de mi padre, dándome cobijo en tantas noches largas y solitarias. Te convertiste en una fiel compañera, que ha estado siempre conmigo en las mejores épocas y en los peores momentos de mi vida. Eres mi confesora, a ti todo te lo he explicado. En aquellas largas temporadas solos tú y yo, te conté mis pequeñas proezas, sueños inalcanzables, ilusiones imposibles y mis dolorosos desencantos. Tú has sido con diferencia, la más comprensiva y la mejor de las oyentes que uno pueda desear.

Has sido mi sustento y el de todos los míos, generación tras generación, ayudándonos a regresar a todos a casa cada noche, sanos y salvos, con abundantes capturas. Cuando me sentía prisionero, encerrado entre cuatro paredes en tierra firme, me faltaba el aire y solo podía pensar en ti. Me sentía deseoso de volver a tu lado, embarcarme y empezar un nuevo viaje en tu compañía. Entre días de ruidosas y peligrosas tempestades y tantos otros de total e inquietante calma.

La paz que me regalabas cada noche en el camastro de mi humilde embarcación no la he sabido encontrar en ningún otro lugar del mundo. Esa libertad que tú me dabas, como si el mundo no se acabara ni tuviera límites, no me la ha dado nada ni nadie más que tú. Siempre me acompañaba esa infinita esperanza como si en el próximo puerto me esperara la ansiada fortuna o esa soñada felicidad.

Y por fin la encontré con ella. En esta frágil mujer que ahora sujeto entre mis brazos y que tu meces en tus embravecidas aguas. ¿Quizá no podías soportar que compartiera ahora mi futuro con ella? ¿Que os abandonara a ti y a mi vieja barca, decidiendo probar suerte y ganarme la vida en tierra firme? Queriéndome alejar de tus peligros veo que finalmente era mi destino acabar entre tus aguas, en plena travesía en búsqueda de un nuevo futuro en tierras lejanas.

Solo puedo decirte que no me arrepiento de haber escogido mi camino en la vida y compartir cada segundo contigo. Pero ahora solo puedo rogarte, que si nos acercaras a la costa o nos enviaras otro barco en nuestro rescate, yo nunca te abandonaría. Volvería de nuevo a bordo de mi barca contigo hasta mis últimos días.

Amiga mía, hoy me encuentro esperando mi destino contigo, como no podía ser de otra forma.  Algo me dice que mi travesía acaba aquí y ahora, y tu seguirás fuerte, firme, constante, brava y bella como siempre serás. Me abandono en tu eterno vaivén, confesándote que, para mí, has sido, eres y siempre serás mi todo.

diumenge, 11 de setembre de 2022

Avui es La Diada, avui relat en Català - "La Condemna""

 Feliç Diada a tothom!! 

I per celebrar-ho, avui toca escriure un relat en Català!


LA CONDEMNA

Pot haver alguna cosa mes mediterrània que estendre la roba per la finestra? Un acte tan quotidià i inofensiu és a l'hora el que em va arruïnar la vida.

Aquell maleït dia, si hagués plogut com havien anunciat a la televisió, o si hagués fet servir la assecadora, que fa anys que la tinc però em resisteixo a utilitzar, tot seria diferent.

Ara estic a la presó, i des de la meva cel.la reflexiono sobre moltíssimes coses, li dono mil voltes a coses que he fet i ara no faria pas, i de moltes altres que no vaig fer i sense dubte si tingués una nova oportunitat no deixaria passar.

Ahir a la tarda, a la sala de televisió van posar Ben-Hur. Des de ben petita una escena en concret d'aquesta  pel·lícula em va quedar gravada a la memòria. I de vegades encara hi penso.  Com una petita acció, insignificant, pot desencadenar en una desgràcia i complicar-te tant la vida.

L'escena és aquella en la que Judà, príncep de Judea, i la seva família presencia des del balcó de casa seva, una desfilada de les tropes romanes. En un moment donat cau una rajola fluixa del balcó que casi mata al governador que passava per sota en aquell moment. Judà és acusat d'atemptar contra la vida del governador romà i és condemnat fulminantment a galeres. De príncep a esclau en unes hores.  Com de capritxós pot ser l'atzar! Et pot canviar la vida d'un instant a un altre.

Mirant ahir aquella escena no podia evitar pensar en lo cruel i a l'hora ridícula que pot ser la vida. Tant bon punt et trobes estenent la roba al balcó de casa teva com, cinc minuts més tard, un cop de cap fa caure la caseta d'ocellets que tens penjada amb tanta il·lusió i que mai ha rebut cap visitant. I la mala fortuna fa que la caseta vagi a parar al cap d'una veïna, que en aquell moment passa pel carrer. Encara que és petita i de fusta, al caure d'un cinquè pis, l'accident acaba en desgràcia per la senyora ja gran, i no se'n surt.

S'hagués pogut considerar només un accident amb molta mala sort, si no fos perquè una setmana abans aquesta àvia es va dedicar a posar menjar amb verí per tot els peus d'arbre del carrer, i el meu gos i altres del veïnat van morir enverinats. Una tarda vam anar a casa seva els veïns afectats i no vam arribar a les mans per que un home es va encarregar de posar pau i em va arrossegar literalment, fora de casa seva entre insults,  acusacions i contundents amenaces d'acabar amb la seva vida.

Vam posar una denuncia conjunta amb els veïns però sembla ser que l'expedient es deu estar florint, mort de fàstic al fons d'algun calaix dels jutjats. 

Mentre que el cas del malaurat accident va sortir fins i tot al telenotícies i en un temps record vaig ser detinguda, jutjada i condemnada a uns quants anys de presó per homicidi, al·legant premeditació.

Com podeu veure la vida es capritxosa, igual que la sort i la justícia, fent que jo per un accident involuntari, estigui complint una pena que realment la víctima es mereixia pels nombrosos crims amb premeditació que va cometre sense que ningú fes res al respecte. Clar, en el seu cas, només eren una colla de gossos!

I aquí em teniu escrivint una miqueta cada dia. No tinc altre cosa millor que fer, que viure de records i aprofitar per deixar una petita empremta explicant als demés petites aventures i vivències de la meva gent, veïns del barri, que ara queden tant lluny, però que en la distància em fan companyia i jo a canvi els deixo sortir de tant en tant a passejar en aquestes línies.


Voleu conèixer més histories de tots ells? A l'etiqueta “Gent del Barri” en trobareu més relats.

 


dimecres, 7 de setembre de 2022

Reto juevero – Tema: Cicatrices - “Incompleta”

 

En el reto juevero de esta semana, con MAG como anfitriona, nos sugiere crear una composición que hable sobre las Cicatrices, en el estilo que más nos guste y del color que consideremos más adecuado.


Aquí podréis encontrar el resto de relatos participantes en este nuevo reto.




INCOMPLETA

Cada mañana nada más despertarme, no puedo evitar recordar que ya no estás conmigo. Temo el momento en el que, tras levantarme de la cama me dirijo al baño y mientras me quito el pijama, ya totalmente desnuda, me meto en la ducha. Intento no pensar en ti, pero no puedo evitarlo. Te echo tanto de menos. Abro el grifo y el agua caliente cae sobre mí, cierro los ojos. Intento enjabonarme rápidamente y no entretenerme, mi desnudez me recuerda a ti y me incomoda. Eras parte de mí, sin ti me siento incompleta, vulnerable como si hubiese sido atacada, agredida y desgarrada.

Eras mi feminidad, aunque todos insistan en que eras solo parte de un todo, pero sin ti ya nada es igual. Contigo se han ido las ganas de cuidarme, de salir a divertirme, de mostrarme a otros. Mi sexualidad ahora ya definitivamente olvidada. La maternidad totalmente descartada. Tu recuerdo me evoca todo lo que tuve y disfruté y que ya no volverá. Y lo que no pudo ser, ya nunca será.

Mi vestuario antes vistoso, ceñido, mostraba en parte algunos rincones y sugería muchos otros tras delicadas transparencias. Ahora me escondo tras sudaderas o cualquier ropa ancha que haga que pase desapercibida para los demás e incluso para mí misma.

Estirada en la cama, me cuesta conciliar el sueño cada noche, y mientras espero a caer rendida de puro cansancio, mi cabeza no para de dar vueltas una y otra vez a todo aquello que me angustia. Noto tu vacío entre las sábanas recordando como antes siempre me dormía recostada sobre ti.

Miro mi rostro en el espejo, mi pelo vuelve a crecer fuerte y curiosamente ondulado. Y aunque lo deseo con todas mis fuerzas, no me atrevo a bajar la mirada y llegar hasta mi pecho, donde reside la cicatriz que dejó tu marcha y donde dejaste un compañero gemelo ahora único y abandonado. ¿Volveré a sentirme fuerte, segura y completa de nuevo?

dimecres, 31 d’agost de 2022

Reto Juevero - El mito de Cenicienta - "Ridícula Magia"

Esta semana en el reto juevero, nos invita DOROTEA a participar, con una nueva propuesta. El tema sugerido esta vez es un relato inspirado en el personaje mítico de CENICIENTA, y todo lo que representa. Inventar una historia cuya protagonista salga de la nada y sorprenda a todos y a sí misma porque vale mucho más de lo que todos creen.




Puedes encontrar el resto de relatos participantes aquí.


RIDÍCULA MAGIA



Un regalo que me ha hecho la vida es padecer una profunda vergüenza, no puedo evitar sentir pánico al exponerme a los demás. Imagino que por pura inseguridad en mí misma. En la escuela odiaba salir a la pizarra. Sentirme observada y juzgada por toda la clase era un mal trago que sufría a diario. Malo si me equivocaba, porque se burlaban por ser tonta. Peor si lo hacía bien, por empollona.

Un día antes de las Navidades, teníamos que recibir el regalo del amigo invisible en clase. Lo que de entrada parecía fácil, solo tenía que ir a la mesa del profesor, recoger mi regalo y volver a sentarme en mi pupitre, se complicó un poco más. El profesor tuvo la mala idea de hacerme abrir el regalo delante de toda la clase, debía sospechar su contenido. Noté como toda mi cara hervía bajo mi piel colorada y me atacó un pequeño tic en un ojo, mientras comprobaba que mi regalo era un simpático pez de colores dentro de un bote de cristal. Fue uno de los mejores regalos que haya recibido nunca, y uno de los peores momentos de mi vida. La mitad de la clase se reía de mí y la otra mitad vino enseguida a ver más de cerca mi regalo. Siempre he odiado ser el centro de atención, esa fue la principal razón por la cual me negué a hacer la comunión, aun sabiendo que renunciaba a un día genial entre familia y amigos y a un sinfín de regalos.

En un final de curso teníamos que representar un pequeño festival delante de todo el instituto, con varias actuaciones musicales. Era obligatorio para aprobar la asignatura de música así que no pude negarme. Llegó mi momento en el escenario y al disponerme a tocar una pequeña pieza al violín, empezó de nuevo aquella conocida y desagradable sensación. Pero entonces ocurrió un hecho insólito, y es que al tocar los primeros acordes con mis manos temblorosas empecé a pensar que ojalá no estuviera allí. Y para mi sorpresa y la de todos, desaparecí del escenario, siendo la actuación más aplaudida de aquel día, todos pensaron que había sido un truco de magia. Aparecí misteriosamente en los lavabos del gimnasio unos minutos más tarde.

Este curioso don se ha repetido desde entonces siempre que me siento agobiada y me invade la vergüenza o el sentido del ridículo. Y con los años he sabido sacarle partido. Ahora, ya adulta, soy consciente de que, siendo una violinista mediocre, el factor escapista de mis actuaciones hace que el público sienta cierta curiosidad por mí. Se que mi éxito es efímero, pero quizá me ayude a lidiar con esta ridícula vergüenza. ¿O quizá me acompañe siempre, junto con este mágico don? 



diumenge, 28 d’agost de 2022

Lovely Bloggers - Un reto: una imagen - "Dioses"

Continuando con la original convocatoria de Ginebra Blonde, en su propuesta trimestral "Un reto: una imagen", y viendo de algunos compañeros han aprovechado para escribir más relatos inspirados en las fantásticas fotografías de Anka Zhuravleva, comparto otro de mis escritos.


A partir del relato de mi amigo Gabiliante, inspirado en las consecuencias del cambio climático, me sumo a la reivindicación ecológica:


DIOSES




Yo era Fuego, temido por todos y al mismo tiempo venerado. Desde mi nacimiento con la primera chispa, he traído calor a vuestros hogares en las crudas noches de invierno y calentado vuestros brebajes y alimentos. Proporcionado una valiosa herramienta para doblegar los materiales y adaptarlos a vuestras necesidades, forjado armas para defenderos de las criaturas salvajes que os amenazan y trayendo luz en la oscuridad de la noche. ¿Y cómo me lo agradecéis? Esas armas se convierten en ofensivas para someter al prójimo, que llamáis enemigo. Utilizándome sin control, olvidando mi poder y de lo que soy capaz de hacer cuando estoy descontrolado. ¿Os acordáis del infierno en el que mi ira puede desembocar? ¿Ya no me respetáis? ¿Acaso ya no me teméis?

Yo era Tierra, suelo firme donde asentar vuestros hogares, cultivar vuestros alimentos y cuidar de vuestro ganado. Siempre me habíais tratado con respeto, y yo agradecida os proveía de buenas cosechas y os obsequiaba con jugosos frutos. Me he puesto siempre en vuestras manos, y vosotros me habéis moldeado como el artesano que convierte barro en una vasija. Habéis abusado de mi hasta tal punto que me miro y no me reconozco. Ahora que soy yo la que os pide ayuda ¿No pensáis venir a rescatarme? ¿Es que ya no me necesitáis? ¿Qué ha sido de mí, aquella fértil, poderosa, capaz de alimentar a toda la humanidad? Ahora me siento cansada, explotada, desfigurada. Ya no tengo fuerzas para seguir adelante, no así. Soy vieja y no hay vuelta atrás. Pero yo encontraría la manera de perdonaros si reflexionáis y frenáis esta locura.

Yo era Madera, materia viva. A través de los árboles de los que procedo recibís oxígeno para vuestros pulmones. Os he acompañado desde vuestro primer aliento, pero ¿estaré cuando os llegue el último? Conmigo habéis construido vuestros hogares para protegeros del frio y de los peligros que os acechan. Ingeniosas herramientas y melodiosos instrumentos de los que emana toda vuestra sensibilidad en forma de música. También naves con las que habéis ampliado nuevos horizontes y conquistado tierras lejanas. El mundo animal al que vosotros pertenecéis, aunque a veces lo olvidáis, vive en mí con equilibrio y respeto desde el principio de los tiempos. ¿Vosotros no podéis seguir sus pasos? ¿Acaso sois mejores que el resto? Dependéis de mí incluso más que cualquier otra criatura, ¿es que vuestro orgullo y falsa superioridad no os deja verlo?

Yo era Metal, símbolo de poder. Repartido por todo el universo en forma de pequeñas pepitas de energía, fuerza y belleza. Tenerme significa progreso, cambio, evolución. Siempre he sido el motor de vuestras vidas y base de vuestro bienestar, pero también la causa de vuestras desavenencias. He hecho felices y ricos a los más ambiciosos, pero miserables a los más débiles y desvalidos. Y después de todo este tiempo de lucha entre vosotros para poseerme, ¿aun creéis que soy infinito? ¿Qué estaré siempre para enriqueceros y abasteceros? Vuestra ambición no tiene límites, y no os deja ver que todo lo que dais por sentado hoy, mañana puede desaparecer en un instante. ¿Seréis capaces de verlo algún día? ¿Os daréis cuenta antes de que todo aquello que precisáis y robáis incansablemente, se agote sin más? Confío en que la misma inteligencia que habéis invertido en moldearme y obtener de mi hasta la última molécula útil, sepáis dirigirla a una inminente y necesaria rectificación. Vuestros constantes abusos me ofenden.

Yo era Agua, fuente de vida. En mi os sumergís y purificáis vuestros cuerpos y almas. Riego vuestros campos y os proveo de abundantes pescas en cualquier océano, mar o rio donde busquéis. Una pequeña parte de mí está dentro de cada uno de vosotros. ¿Es que ya no lo recordáis? Me he convertido en una inmensa masa de escombros. Habéis pervertido mi pura esencia. Escaseo en muchos lugares, y en otros ya no soy bienvenida, ya que me presento con toda mi fuerza y a destiempo, pero no es mi culpa, no me puedo controlar. ¿Quizá olvidasteis mi caprichosa naturaleza? ¿Es que creéis que podéis elegir cuando, donde y como invocarme? Mi fuerza puede convertir mares en calma en horribles tempestades, arrancar hogares de sus cimientos y engullir todo a mi paso. Empiezo a estar enferma, en muchos rincones del mundo ya totalmente contaminada. Vuestra inacción hará desaparecer mi pureza lentamente ante vuestros ojos. ¿Es que no pensáis curarme? 

Yo era Aire, oxígeno para vuestros pulmones. Os he acompañado desde el primer aliento y también estaré hasta que os llegue el último. Con mi impulso he ayudado a que las aves migren, a que las semillas prendan en su lugar, a que naves desplieguen sus velas y conquisten nuevos horizontes. Pero mi fuerza también puede mover dunas en el desierto, convertir aguas calmadas en horribles tempestades, volver loca hasta la más cuerda de las criaturas, arrancar hogares de sus cimientos y convertir una inocente combinación química en toda una reacción explosiva. Habéis pervertido mi pura esencia. ¿Quizá olvidasteis mi caprichosa naturaleza? ¿Creéis que podéis elegir cuando, donde y como invocarme? Yo no tengo amo y de nadie necesito. Si no soy bienvenido puedo marcharme y vagar por el inmenso universo. ¿Podréis decir vosotros lo mismo? ¿Sobreviviréis a mi ausencia?





dimarts, 23 d’agost de 2022

Reto Juevero – Relato con inicio sugerido - “Sueño en un sueño”

 

Me apunto de nuevo al reto juevero de esta semana, con una nueva propuesta de NEOGEMINIS. En esta ocasión se trata de crear un relato a partir de un inicio sugerido.

Podeis leer al resto de participantes Aquí



SUEÑO EN UN SUEÑO

 

La reiteración del extraño sueño la perturbaba tanto como el sueño en sí. Se despertaba. Casi no podía abrir los ojos. Sus párpados pesaban, se negaban a espabilar y dejarle ver la luz del día. Notaba movimiento fuera, debía ser él que desayunaba antes de irse a trabajar. Pero ella recordaba haberlo visto marcharse, había entrado a la habitación a darle un beso antes de irse. Incluso oyó como cerraba la puerta y bajaba las escaleras.

Se empezó a poner nerviosa ya que sus párpados seguían pegados y sin intención de abrirse y dejarle ver que le deparaba al otro lado. Se inquietaba al percibir una presencia fuera. Oía unos pasos suaves y el roce de una ropa al caminar. Y cuando sus ojos por fin recibían la luz del día colándose entre las finas rendijas que dejaban sus párpados, una sombra atravesaba la habitación. No había nadie, no podía haber nadie, pero su respiración se aceleraba, no podía controlar lo que ocurría. Estaba indefensa, sus ojos volvían a cerrarse, no conseguía mantenerlos abiertos, pero seguía notando algo cerca y no era capaz de saber qué o quién era. Su pulso golpeaba su sien y sentía como por el sudor, su pijama se pegaba a su piel. Cuando ya no podía soportar más la incertidumbre decidió hablar, pero su boca no pudo articular ni un sencillo ¿“Quién anda ahí”? Y era entonces cuando su propia voz la despertaba.

¡Qué mal rato pasaba, que desagradable pesadilla! Le ocurría a menudo y al despertar le dejaba muy mal cuerpo, no podía dejar de pensar durante el día en esos minutos, en los que su subconsciente le jugaba esa mala pasada. Quiere llevarse la mano a la cara para despejarse y apartar su melena alborotada, cuando se da cuenta que no puede mover el brazo, es como si pesara un quintal. No puede ni siquiera abrir y cerrar la mano, no nota sus dedos. Intenta hacer lo mismo con el otro brazo sin éxito. Es como si estuvieran dormidos. Pretende entonces estirar sus piernas para desperezarse y comprueba de nuevo que todas sus extremidades están paralizadas. Le entra una sensación profunda de ahogo, y le cuesta tragar hasta la saliva, cuando se da cuenta que no puede ni siquiera pedir auxilio, nadie la oiría chillar. Solo le queda esperar a que él regrese del trabajo y la encuentre aquí, no sabe cómo aguantará hasta que él vuelva. Y entonces nota algo húmedo en la entrepierna, con los nervios se hizo pipí encima y en ese momento despierta...

 

 

 

 


dimecres, 17 d’agost de 2022

Reto Juevero - "El enemigo del silencio: en busca de la cita perfecta"

Me sumo a un nuevo reto juevero, a partir de esta propuesta de NEOGEMINIS. En esta ocasión se trata de crear un relato teniendo en cuenta uno de varios finales sugeridos.

Podeis leer al resto de participantes Aquí




EL ENEMIGO DEL SILENCIO: En busca de la cita perfecta


En casa siempre pone música, aunque no la escuche, y enciende la televisión, aunque no la mire. En cualquier conversación, siempre preguntará o comentará algo, aunque el tema ya esté cerrado y no haya más que añadir, todo por no soportar un incómodo silencio.

La culpable de esta rareza suya, fue una quinceañera, de la primera que se enamoró, a la primera que se atrevió a pedirle salir y la primera que le rompió el corazón. Fue una tarde de domingo en su primera cita, saliendo del cine, ambos se quedaron sin palabras, la película no fue demasiado buena, y a ninguno de los dos se le ocurría tema de conversación. Volvieron a casa caminando, deseando que alguno cortara ese denso y eterno silencio, que a medida que se acercaban a la casa de ella no parecía tener remedio. Al llegar a su portal, tras aquel largo y bochornoso recorrido, antes de despedirse él le preguntó si podrían quedar otra tarde. Debido a la gran incomodidad del regreso, ella no pudo contestar más que no creía que fuera buena idea. Lo besó en la mejilla y se despidió para no verse nunca más.

Desde entonces él, lejos de rendirse en el amor, ha seguido intentándolo cita tras cita, con innumerables muchachas de apariencias, cualidades y gustos variados y conversaciones más o menos extensas e interesantes. Él obsesionado con llenar los silencios, no se da cuenta de que, aunque a las chicas les parece siempre su entusiasmo encantador y su conversación interesante, a medida que van pasando las horas y no les da oportunidad de explicar nada ni hacer ninguna aportación en su interminable conversación que acaba siendo un pesadísimo monólogo, se despiden encantadoras y ninguna le propone repetir de nuevo.

No fue así el pasado viernes, cuando al salir del restaurante al que había invitado a su última cita, y regresando a casa, la muchacha le sugirió que estaría encantada si salieran juntos de nuevo. Con suma honestidad y sin un gramo de malicia le respondió que lo disculpase, pero a su generosa propuesta no le encontraba sentido.


dilluns, 15 d’agost de 2022

Taller "Vici Solitari" - Relat a partir d'una tirada de daus - "Lladres"

Una nova i original proposta, aquesta vegada fem una tirada de daus, no uns daus qualsevol, uns de màgics, pensats per aquells que amb la seva imaginació sense límits, siguin capaços de treure una historia amb aquestes 3 petites imatges. 

Cadascú veu el que li sembla, aquí resideix la màgia d'aquests daus especials:




Vinc d'una nissaga familiar de bons professionals. Els millors, cadascú en la seva especialitat. El meu avi va començar de ben petit en el negoci amb poc més de vuit anys, passejant-se per les Rambles, els voltants de la Catedral i tot baixant Via Laietana fins la Barceloneta, arramblant amb qualsevol cartera mal vigilada. Tenia el seu propi codi ètic, només les de la gent que li sobraven els calés, es distingien de seguida. Senyors ben vestits, planxats, arreglats i ben perfumats eren les seves víctimes més fàcils i predilectes.

El meu pare va seguir amb el mateix ofici però la seva especialitat era una mica més elaborada. Era el rei de les estafes piramidals, tan exitoses als vuitanta, i que tantes satisfaccions li van aportar. Gràcies a ell menjava tota la família, avis i tiets inclosos, a més de poder pagar les millors universitats als seus cinc fills.

Jo he seguit amb la tradició familiar i gràcies als meus estudis d'informàtica i programació he aconseguit especialitzar-me en Internet, no soc dels millors, però em dona per viure força bé. Tot i la seguretat de la feina operant des del despatx de casa meva, i amb un risc gairebé inexistent, de vegades trobo a faltar una mica de tensió i nervis, aquella adrenalina que donen els treballs “sobre el terreny”. Llavors decideixo acostar-me a qualsevol barri veí i, tot passejant, escullo la botiga més descuidada i poc vigilada. Després de repassar tot el gènere, decideixo quin article compraré i quin altre penso regalar-me, pel simple fet de viure aquella sensació tan gratificant que es el risc.

Crec que ho porto a la sang, perquè ja de petit em passava quan els meus amics em convidaven a berenar i jugar a casa seva. Poques vegades tornava sense un regal extra a les butxaques: cromos, bales, xapes o peces del Tente, l'Exin Castillos o potser fins i tot un Playmobil. Mai em van descobrir perquè vaig tenir la precaució de no convidar-los a casa.

Ara, feia un temps que m'havia aficionat a passar-me cada mes per una llibreria especialitzada en còmics i parafernàlia de cinema. El meu objectiu inicial era obtenir com a botí algun còmic de franc, però finalment ella va ser el motiu que les meves visites fossin setmanals. Diana es deia. Jo li havia estat robant còmics durant casi tot un any, però ella em va robar el cor des del primer dia que em va regalar el seu somriure mentre em cobrava un parell de samarretes que havia decidit comprar.

 

Una tarda, al negoci del costat que era una joieria, van cometre un atracament amb tiroteig inclòs. La mala fortuna va voler que una bala perduda es colés per l'aparador de la llibreria i anés a encertar precisament a la meva dependenta preferida. No la vaig tornar a veure, tampoc he tornat a la botiga. Sense ella no és el mateix i els mals records m'envaeixen.

Aquell fet em va marcar molt, apart de pel motiu més evident, també perquè va ser la primera vegada que em sentia robat, estafat, i no havia sentit mai abans aquella sensació. Aquell lladre va robar alguna cosa més que una joieria aquell dia. A més de robar-li la vida a la Diana, també em va prendre la meva vocació i la feina, però em va regalar el desig d'una bona consciència.



Taller Vici Solitari - Un relat a partir d'una cançó - "L'estranger"

Us comparteixo més propostes interessants que vam fer aquest curs passat al Taller d'escriptura amb el Grup "Vici Solitari".

En aquesta ocasió es tractava d'escollir una cançó i a partir d'aquesta veure qui escrit ens podía sugerir... 

Aquí teniu la meva cançó ...


i el relat que va sortir:


A casa li diem “el noi de super”, no per que treballi allà, sinó perquè sempre està esperant a la porta demanant una moneda. Quan passes pel davant et saluda amb un gran somriure que deixa veure les seves dents blanques i lluents que destaquen per la seva pell negra. La seva veu greu però amb un to suau i melós, i un marcat accent estranger dient ““Buenozzz diazzz zeniora”, afegit al seu somriure amigable, et fa casi impossible passar per davant i no donar-li res abans de creuar la porta. Es jove, no tindrà més de vint-i-cinc anys, en la seva mirada es nota encara una espurna d'il·lusió.

Un dia a mig matí el vaig veure de nou, però no estava sol. Un compatriota seu l'havia vingut a veure, es va apropar a ell i després d'una breu xerrada li va allargar la ma, per recollir-li alguna cosa que no vaig veure bé, per trobar-me encara lluny.

Van passar uns dies i vaig tornar a coincidir-hi,  potser era més o menys la mateixa hora i allà era de nou el seu conegut saludant-lo amb una encaixada de mans. Aquell dia en realitat havien vingut a veure'l dos nois. Mentre un el saludava i xerrava amb ell, l'altre esperava a la cantonada. Els vaig veure quan sortia del supermercat carregada amb la compra.

Mentre esperava que canvies el semàfor per travessar el carrer, l'home que abans saludava al noi va apropar-se fins on estava l'altre company i va treure quelcom de la butxaca i li entregà d'amagat. Llavors ho vaig veure clar.

Cada setmana venien a visitar-lo per recollir-li la recaptació. El soroll de les monedes dintre d'aquella bossa de plàstic era inconfusible. Quan el semàfor va canviar i van passar el carrer davant meu, vaig veure que portaven una altra bossa amb coses de menjar.  La gent al sortir del “super”, li donava coses al noi perquè tingues alguna cosa que endur-se a la boca aquell dia; un cartró de llet, un paquet de galetes o una peça de fruita.

Em vaig sentir trasbalsada i a l'hora molt ofesa. Aquell noi es passava les hores allà a peu dret,  aguantant la calor de l'estiu i el fred de l'hivern. Encara no sabia d'on treia les forces per saludar a tothom cada dia amb el seu millor somriure sense desmaiar-se , perquè era ben escanyolit pobre, de lo poc que menjava. I a sobre ara, lo poc que aconseguia s'ho emportava algú altre?

Pot ser per poder pagar un llit on dormir aquella nit sota sostre, o per pagar un deute encara més gran, com el passatge fins la terra de les oportunitats, segur que així li havien venut abans de venir. O fins i tot per poder tenir un permís de residència o una feina com cal. Segur que això era el que ell havia vingut a buscar, tant lluny de casa i fent tants sacrificis, estic convençuda.

A la seva terra hauria deixat casa seva, família i amics, potser un petit terreny o animals de la seva propietat per poder mantenir l'economia familiar. O potser una vella moto o una bicicleta desgavellada per poder traslladar-se a la ciutat més propera a treballar per algú altre.

I que tenia ara? Un abric que li anava gegant, una samarreta bruta i trencada i uns pantalons enormes lligats a la cintura amb un cordill, unes sandàlies desgastades i uns mitjons foradats i de color indefinit. I la seva cantonada al costat del “super”, on podia posar cada matí el seu cartell que deia: “Una moneda, per favor. Tinc gana”. Ho va abandonar tot amb la promesa d'aconseguir una vida millor.

Avui he baixat a comprar i ja no hi era on sempre. En el seu lloc hi ha un altre noi, possiblement del mateix origen i precària situació. He tingut una sensació estranya, com d'alegria de pensar que podria haver canviat la seva sort, i una altra ben diferent, com si tingués un mal pressentiment. He decidit quedar-me amb la primera.

El noi es jove i encara te temps per endavant, prou forces per no defallir i sobretot la gran il·lusió i convenciment d'estar en el lloc correcte per poder convertir els seus somnis en realitat.

dimecres, 10 d’agost de 2022

Reto Juevero – “ Gabi, el liante”

Me sumo a esta original propuesta de NEOGEMINIS, en su nuevo "reto juevero". La idea es crear un relato basándose en el nombre de uno de tus blogs favoritos.

Podeis leer al resto de participantes Aquí.



Como muchos chavales de la postguerra, era un niño tremendamente espabilado. De familia muy humilde que malvivía en unas chabolas a las afueras de Madrid, era el benjamín de la casa y pronto destacó entre sus siete hermanos, por su encanto y talento natural.

Los niños mayores cuidaban de los más pequeños, mientras sus padres pasaban todo el día fuera. La mayoría se dedicaba a la venta ambulante y otros muchos a trapicheos varios. Con ocho años recién cumplidos encajaba perfectamente en el mundo del pillaje del que iba absorbiendo nuevos conocimientos día tras día.

Una noche se presentó la policía en las chabolas buscando al sospechoso de cierta fechoría. Pronto se dio cuenta que podría ser su padre, ya que fue el único que no apareció por allí aquella noche. Pasaron otras muchas sin saber de su paradero, y su madre preocupada por no saber si el marido estaría preso, desaparecido o muerto, decidió recoger sus cosas y marcharse con su prole. Ella se llevó a los más pequeños al pueblo de sus padres. Los más mayores se repartieron por las casas de algunos familiares. Pero el pequeño Gabi, que era tan espabilado, se quedó con su padrino para ayudarle en su puesto ambulante.

Su nueva vida de mercadillos le pareció excitante al principio, hasta que se cansó de esperar en la parada, muchos miraban, pero pocos compraban. Decidió ofrecerse como limpiabotas en algunos cafés y bares del centro de la ciudad. Se sacaba un buen dinero, era el más rápido, barato y simpático de los muchachos, tenía muy buena memoria para los nombres y caras de los clientes y siempre les proponía una divertida conversación o les cantaba alguna copla que le recompensaban con una buena propina.

Con el tiempo se dio cuenta que aquellos señores de trajes elegantes, bien peinados y gustos caros tenía otras cosas en común. Por la mañana podían salir a desayunar y pasear con señoras arregladas y enjoyadas de buena familia, mientras que por las noches alternaban con otras señoritas, más jóvenes, de distinta posición y menor elegancia en el vestir, que definitivamente no eran sus esposas. Vio una oportunidad de negocio, sugiriéndoles cada noche a las puertas de los clubs, que pensarían sus señoras al día siguiente si el dejaba caer, mientras limpiaba sus botas durante el desayuno, que la noche anterior habían sido vistos en otras compañías. Perdió algunos clientes que dejaron de pasear por la zona con sus esposas, pero otros muchos seguían alternando por las noches y pagaban su pequeño impuesto para asegurar su discreción.

Con los años Gabi, liante de primera se convirtió también en todo un tunante. Mejoró su técnica y consiguió reunir el dinero para comprarse una cámara de fotografiar que, aunque no era nueva, fue una herramienta excelente para chantajear a sus víctimas, con imágenes nítidas y precisas de sus clientes en situaciones comprometidas. Llegó incluso a compincharse con algunas muchachas, utilizándolas de cebo para así conseguir más fácilmente sus propósitos y mejorar su rendimiento.

No tardó demasiado en comprobar que en su plan olvidó un detalle importante. Muchos de aquellos caballeros de posición, se codeaban con la flor y nata de las autoridades locales, y acabaron advirtiendo al comisario de la zona, que había cierto joven que les estaba extorsionando desde hacía un tiempo.

Gabi tuvo que huir precipitadamente por la puerta de atrás de varios locales nocturnos donde la policía venía a buscarle. Con el tiempo no había club en la ciudad que no lo conociera, ni policía que no lo reconociera nada más cruzárselo en una esquina. Si no quería acabar en el calabozo tendría que cambiar de aires. Fue entonces cuando pensó en París, además de poder ganarse la vida como fotógrafo profesional, decidió probar suerte con su lucrativo negocio al otro lado de la frontera, pero eso ya será otra historia…



diumenge, 7 d’agost de 2022

Gent de Barri - "Soledad"



Sale de su portal cada mañana, a la misma hora. Camina rápido, con sus pasitos cortos e inquietos, como una niña, impaciente por llegar a algún sitio, como si se le hiciera tarde. Y no suele ser así, ya que ella no estudia, ni trabaja ni ha quedado con nadie a ninguna hora, tiene todo el tiempo del mundo.

Bueno sí, la esperan cada mañana puntualmente en el supermercado, donde suele estar en la puerta, siempre unos minutos antes de que abran, deseando entrar la primera. Como si temiera quedarse sin lo que ha venido a comprar, como si se terminara el género alguna vez, como si tuviera prisa por acabar sus encargos y volver a casa, como si la esperara alguien, pero no es así.

Ella vive sola ahora. Su madre falleció hace unos meses, y su vida podríamos decir que ha cambiado mucho y al mismo tiempo no ha cambiado nada. Porque antes su principal preocupación diaria era levantarse pronto, despertar a su madre y prepararle el desayuno, mientras ella se duchaba. Su madre le daba un billete que sacaba de un sobre donde guardaba la pensión y ella ya estaba lista para bajar al supermercado. Hacia la compra rápido porque al volver a casa, la esperaba su madre para que la ayudara a bañarse, darle un buen masaje en sus doloridas piernas y vestirla para que se estirase de nuevo en la cama.

Soledad, que así se llamaba, pasaba la mañana barriendo, limpiando el polvo o tendiendo una lavadora, mientras ponía algún puchero al fuego. Cuando era más joven su madre no la dejaba, porque aun siendo ya adulta, la mujer sufría por su hija, la consideraba torpe para que corriera esos riesgos. Y es que nadie la consideraba suficientemente lista para dedicarse a ningún trabajo, y por supuesto tampoco lo suficiente resuelta para vivir su vida, sin ayuda. Tenía totalmente prohibido encender el horno, usar la plancha o subir sola en ascensor. Nunca había tenido ningún pretendiente que se interesara por ella ni amigos con los que divertirse y pasar el tiempo libre. La gente no la entendía, o era ella la que no entendía a la gente, pero eso ya le daba igual.

Justo después de darle de comer a su madre, la estiraba de nuevo en la cama, y mientras la señora hacía la siesta ella aprovechaba para ver algún culebrón de la tele, aunque en muchas ocasiones no acababa de entender muy bien el argumento. La gente que salía hablaba muy rápido, era muy extravagante y tenía unas vidas muy complicadas, muy distintas a la suya.

A media tarde arreglaba a su madre, la colocaba en la silla de ruedas y salían a pasear por el barrio, dar una pequeña vuelta para pasar por la farmacia y saludar a alguna vecina de las de toda la vida. Así su madre estaba al día de las novedades del barrio y se distraía un poco. No estaban mucho rato, había que regresar a casa para preparar la cena e irse pronto a dormir y descansar. Para su madre dormir mucho y bien era muy importante.

Su vida había sido así, igual, día tras día en los últimos años que ella recordaba, sin cambios. Y cuando su madre falleció, la echó mucho de menos. No solo porque era todo en su vida y ahora no tenía a nadie a quien cuidar, sino porque se sentía algo más sola y su rutina había cambiado totalmente.

Ahora se levantaba, preparaba su desayuno, se duchaba, cogía un billete del sobre de su mesita de noche, donde guardaba su pensión y a la hora de siempre bajaba al supermercado. Luego subía a casa y mientras la chica que enviaba el ayuntamiento cada mañana le preparaba la comida, ella limpiaba el polvo, pasaba la escoba o tendía una lavadora. Después de comer, lavaba los platos y veía algún culebrón hasta que se hacía la hora de salir a la calle, ir a la farmacia, saludar a las conocidas de su madre, y luego regresar a casa para calentar la cena que la muchacha de la mañana le había preparado, e irse pronto a dormir. Dormir mucho y bien era lo más importante. Ya lo decía su madre.



Gent de Barri - "El librero entrañable"

Echando un vistazo por la ventana, o bien paseando por el barrio, puedes encontrar la inspiración . Los personajes están ahí, solo tienes que buscar las historias.



“La estación azul” fue el primer libro que le compré. Su negocio pasaba totalmente desapercibido, uno más del barrio. Su pequeño escaparate estaba algo abandonado, polvoriento y lleno de revistas que hacían imposible ver la tienda desde el exterior. Era una papelería pequeña y anticuada. La mar de corriente, sino fuera por la cantidad de género que llegaba a tener en menos de quince metros cuadrados. Todo guardado en cajas, a medio colocar o apilado en sus viejos estantes, lo que hacía imposible adivinar el color de las paredes del local. Hay que decir que tenía de todo y curiosamente, sabía exactamente en qué balda, cajón o caja se encontraba.

Lo más peculiar era el mal carácter de su dueño. Un señor muy próximo a la jubilación, si es que, como buen autónomo, no la había sobrepasado ya. Cuando te despachaba te arrojaba sobre el mostrador cualquier artículo con toda su desgana, como si no necesitara de sus clientes, y le molestaran por entrar en su tienda.

“¡Oiga, si está usted amargado, jubílese y traspase el local de una vez!”. Pensaba yo, cada vez que entraba a comprarle papel de regalo o cualquier material susceptible de arrugarse. Y él tan amable, muy delicado y servicial, lo doblaba por la mitad, y a su vez en otra mitad y así hasta dejarlo bien plegadito. ¡Todo un campeón de Origami, con que gracia natural lo manejaba! Yo con una sonrisa un tanto forzada, me despedía hasta la próxima. No había otra tienda en el barrio a quien comprárselo. Cuando le encargaba alguna novela, revista o cualquier otro artículo, se lo apuntaba en la esquina de su periódico, y luego al ir a buscarlo nunca sabía de qué le hablaba. ¡Qué hombre!

A veces le acompañaba su mujer, que conversaba con los proveedores más antiguos y los clientes más fieles, mientras él escuchaba la radio o seguía leyendo su periódico sin levantar la vista del mostrador. ¡Que paciencia la de esa mujer! Un día, aprovechando que estaba sola, me ofrecí tímidamente a ayudarla a organizar la tienda o arreglar el escaparate. Ella sonrió y me lo agradeció, pero nunca más volvimos a comentarlo. Fue una lástima, con lo bien situada que se encontraba la tienda, podrían haberle sacado mucho más partido, pero con los años sus dueños parecían haber perdido la ilusión.

Un domingo entré en la tienda y mientras esperaba mi turno, oí a la mujer comentarle a un cliente que habían ingresado y operado de urgencia a su marido, pero que ya se encontraba mejor. Una tarde me sorprendió verlos bajar de un taxi, él iba cogido del brazo de ella y parecía otra persona, más delgado y muy envejecido en tan poco tiempo. Después de tantos años en el barrio, me di cuenta que vivían justo a dos bloques de mi casa. Nunca los había visto en mi calle ni fuera de su negocio. Parecía que, dentro de su pequeña tienda, transcurría su vida entera, domingos y festivos incluidos.

A partir de entonces vi que abrían su tienda de forma intermitente y sin ningún horario fijo, hasta que finalmente apareció en el escaparate el cartel de “Se traspasa”, y me entristecí porque intuí que no eran buenas noticias. Después ya vinieron los años de la crisis y su local continuó cerrado por mucho tiempo, no era buen momento para abrir un nuevo negocio. Supongo que nadie quería arriesgarse. Y entonces la crisis llegó también a mi empresa. En menos de un mes despidieron a más de treinta personas, entre las que me encontraba yo.

Y con el finiquito que recibí tras quince años de fiel servicio, no se me ocurrió otra cosa que invertirlo en mi propio negocio. Y así la vieja librería reabrió de nuevo. Di una mano de pintura blanca a las paredes, ahora parece más grande y luminosa. Lijé las viejas estanterías y coloqué ordenadamente libros de segunda mano, revistas y comics. Retiré la oxidada reja metálica del escaparate y cada mes lo decoro con algunas manualidades y juguetes, los niños siempre se acercan y alguno entra a comprarme golosinas. Pinté la fachada de un color bien vistoso para que la antigua puerta blanca destacara. Y el descolorido cartel lo cambié también, ahora en el nuevo se lee pintado a mano “La estación azul”. Y por si un día la buscas, es fácil de encontrar, entre las calles Begur y Sa Riera, está justo en la esquina. Es la casita roja.




Col·lectiu Agudells a Sant Genís - "L' Eulàlia de Can Figuerola"

L'abril passat el Col·lectiu Agudells  em van convidar a participar en el seu recull de relats anual, aquest any dedicat a la dona al barri de Sant Genís. No tenía el plaer encara de conèixer aquest barri tan especial, tant a prop i a l'hora tant allunyat de Barcelona. Ara que ja el conec, puc dir que té racons amb molt d'encant, com aquest a Can Soler.



M'estic amb la família Figuerola des de que la mare es va posar malalta. Ells em van acollir a casa seva i em van donar feina com a part del seu servei. Els senyors són molt atents i sempre m'han cuidat i tractat molt bé des de que vaig entrar a treballar a casa seva als dotze anys. Avui en faig setze. Com és el meu aniversari, serà un dia diferent. La mestressa ha tingut un detall molt maco amb mi. A part de donar-me el dia lliure com fa cada any, m'ha regalat una pesseta.

 

Aquí de “pecetes” ja en teníem abans, però aquesta diu que és nova i ja veig que no és com les que jo coneixia. La senyora m'ha explicat que la figura de dona que hi surt representa Hispania recolzada sobre unes muntanyes que son els Pirineus. Diu que a Madrid la gent ja li diu “la perra gorda” perquè han confós el lleó que té a la part del darrera amb un gos. Com es la gent!

Sembla ser que és la moneda que farem servir a partir d'ara, tant aquí com a Madrid, on el senyor Figuerola he sentit a dir que és ministre d'Hisenda, ni més ni menys. No sé exactament que significa però es veu que és un home molt important allà. Gràcies a ell, “la peceta“ serà la moneda de tot el país, no només aquí. Des de que el senyor treballa al govern el veiem molt poc a casa, passa llargues temporades a la capital, i la senyora el troba molt a faltar. Li notem tots, no ho pot dissimular. Quan exercia d'advocat a Barcelona passava tot el dia fora, però al menys el veiem cada nit a l'hora de sopar, i el sentíem explicar-li coses molt curioses i interessants dels seus clients i la seva feina.

El regal de la mestressa m'ha sorprès molt perquè no sabia que la moneda tenia tant de valor. Normalment per les meves mans no en passa cap més gran de deu cèntims, “perra chica” com li diuen a Madrid. Llavors li he tornat a donar les gràcies molt emocionada perquè imagineu la de coses que li puc comprar al pare només amb aquesta moneda. La senyora sap que el pare està passant una mala temporada i per això ho ha fet, per ajudar-nos, i li estic molt agraïda. El pare es fa gran i ja no aguanta tantes hores treballant les terres dels senyors, i ara l'ajudo jo quan no li arriba la setmanada per comprar el que necessita.

He calculat que amb aquesta pesseta podré portar-li: un sac de patates, un altre de farina, un bon grapat de cebes i tomàquets, una ampolla de llet, una altra d'oli, una dotzena d'ous, una cistella plena de verdures, un parell de gallines i un conill. Fins i tot em sobrarà una mica per fer guardiola i comprar-me quan pugui unes sabates noves. Encara em creix el peu i aquestes ja no les puc portar, em fan mal al caminar.

Aniré avui a comprar-li totes aquestes coses al Mas Giró i les faré portar a casa del pare. També li deixaré alguna cassola cuinada per la setmana. Després, de tornada a casa dels Figuerola, passaré abans per la parròquia. Aprofitaré per posar-li una espelmeta a Sant Genís i demanar-li com sempre que tingui cura dels senyors, i de nosaltres, es clar, per a que no ens falti mai la salut ni la feina. El pare està delicat, però encara no es tan gran, segur que recuperarà aviat les forces i els ànims, i continuarà cuidant de les terres dels amos com sempre ha fet.

I quan surti de l'església m'aproparé al cementiri per portar-li unes flors a la mare i explicar-li les meves coses. Intentaré no entretenir-me gaire aquest cop, no com l'última vegada que em vaig quedar encantada mirant aquell àngel majestuós del mausoleu de la família Gomis, o es de Can Gener, ara no ho recordo.

Aquell àngel imponent et vigila de lluny i sembla que encara que marxis, et segueixi amb la mirada, com dient: “On vas noia? Estem aquí molt sols, queda't una estoneta més i explica'ns més històries de les teves”.

Jo ja m'hi quedaria una mica més, allà es respira un aire de pau i tranquil·litat, no com el ritme frenètic de la cuina de Can Figuerola, però he de marxar aviat. Potser tornaré quan vingui la primavera i el dia s'allargui i tingui més histories noves per explicar a la mare, i també als altres, es clar, que potser també m'escolten.

Sant Genís dels Agudells, 1869.


El Tintero de Oro - Cita a la vista - "Afrodisiaco"

  De nuevo aprovecho una invitación de mi amigo GABILIANTE para participar en esta interesante convocatoria del TINTERO DE ORO , en su prop...