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diumenge, 14 de juliol del 2024

Microreto de Julio - Tema: La receta - “La receta de la abuela”

Para el VAdeRETO de este mes de Julio, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro amigo José Antonio nos proponen un reto muy concreto y especial.

Se trata en esta ocasión, de crear un relato alrededor de una RECETA DE COCINA.

Puede ser la misma receta la que provoque la trama, pero también ser simplemente una excusa para que los protagonistas se metan en ella. Puede ser una receta de la abuela, la fórmula de un condumio modernista; un plato frío para refrescarse en verano o uno de cuchara y toalla para secarse el sudor; una receta típica de vuestra región o exótica y más peligrosa que un mosquito tigre enfadao. Elegiremos el género del relato, el escenario, los personajes y el momento.


AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:

"LA RECETA DE LA ABUELA"

Imagen: Pixabay


Hoy es Navidad, y desde ayer la abuela, dueña absoluta de la cocina estos días y también el resto del año, casi no sale de ella.

Anoche disfrutamos toda la familia de un buen banquete igual que hoy, pero después de la gran comilona, tras servir el café y algunos turrones de postre, todos han desfilado poco a poco para casa. Y es que ya saben que a la abuela aun le queda otra sesión en la cocina para seguir con las celebraciones navideñas.

Ahora le toca el fregoteo, hay que ir con cuidado con la vajilla buena, la cubertería y la cristalería, reservadas para estas ocasiones especiales. Nada más y nada menos que doce comensales. Cuando ya está todo limpio y escurriéndose, esperando ser colocado de nuevo en la vitrina, la abuela empieza a ponerse con la comida especial de mañana, San Esteban, día festivo en Cataluña.

Como cada año, calcula que va a sobrar carne y verduras del caldo típico navideño, además de parte de la carne rustida que ha preparado como segundo plato. Con todas estas sobras empezará a preparar el plato especial.

Primero toca deshuesar la carne del rustido y a desmigarlo en hebras bien pequeñas. Luego lo pone en una cazuela y con las verduras del caldo y la guarnición que han sobrado, prepara un relleno. Tritura todo con la picadora y la masa resultante la deja reposar hasta mañana.

Al día siguiente, se levanta pronto y se pone manos a la obra, porque aun le queda trabajo. Con el relleno de ayer y mucha paciencia, irá montando cada uno de los canelones, enrollándolos sobre el relleno, y colocándolos en fila india sobre la bandeja que irá al horno.

Imagen: Pixabay

El paso final, pero no por ello menos importante, la preparación de una salsa bechamel casera, bien espesa y sin grumos, que solo se consigue batallando fuertemente con la harina, y removiendo sin parar mientras se añade la leche y se obtiene la textura deseada.

Acabará por verterla después sobre la bandeja llena de canelones y echará un poco de queso rallado para gratinarlos.

En cuando el abuelo entra en la cocina y le dice: —¡Que bien huele! —la abuela ya tiene preparada su respuesta de siempre: — ¡Mejor sabrá!

Y es que es el mismo ritual de cada año, todos sentados ya a la mesa para celebrar este día de San Esteban, esperando ansiosos el plato estrella del día. Los más comedidos y prudentes piden dos, aunque luego seguro que querrán repetir. Otros más hambrientos quieren tres y los más fans de saque ya pedirán cuatro. A unos les encantan la parte del queso gratinado, bien tostadito, otros los prefieren sin bechamel.

Todos callados mientras se escaldan por pura ansia con la bechamel ardiendo. Y la abuela que pregunta: —No decís nada, ¿están buenos? — Y todos al unísono responden: —¡Si, muy ricos abuela!

Y ella satisfecha contesta: —¡Como estais tan calladitos! Claro, ya dicen que “Oveja que bala, bocao que pierde”.




En el blog amigo EL VICI SOLITARI están de aniversario, 
si quieres saber lo que tienen preparado este verano para ti, pulsa AQUÍ.

Imagen: Pixabay



diumenge, 9 de juny del 2024

VadeReto Junio con “Oráculo” y “Surrealismo” en Varietés – “Las visiones de Lin Lin ”

Desde nuestro blog amigo VADERETO nos hacen la siguiente propuesta para el reto de este mes de Junio:

"Imagina que estás en una feria y ves una caseta en la que hay un cartel: “Si quieres conocer tu futuro, entra y te haré un conjuro”. En la caseta de la Pitonisa, Adivinadora, Vidente… tenemos que continuar nuestra historia."

Imagen de MyShoun en Pixabay


Al mismo tiempo, nuestra amiga GINEBRA BLONDE desde su blog VARIETÉS nos propone otro reto. Crear un relato que gire en torno al Surrealismo. GINEBRA nos presenta los inquietantes collages de la artista ROBIN ISELY, para que nos sirvan de inspiración.

AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes en la propuesta de GINEBRA BLONDE – VARIETÉS.

AQUI puedes encontrar los relatos participantes en la propuesta de VADERETO.


"LAS VISIONES DE LIN LIN"

Imagen: Robin Isely

Durante años regenté una consulta de adivinación, como hizo en su día mi madre y a su vez también la suya y así por generaciones. Mis habilitades fueron siempre valoradas por mis vecinos y también por gentes de tierras lejanas, por lo visto hasta allí llegó mi buena fama, por lo certero de mis predicciones. Nadie tiene queja de mis augurios. Tanto sin son favorables, ya que saben con certeza que se cumplirán tarde o temprano, como cuando no lo son. Entonces mis pobres visitantes bajan la cabeza al escuchar mis palabras, alargan su mano para pagar y agradecer mis servicios y salen de mi consulta cabizbajos y arrastrando los pies, asumiendo como cierta e inexorable mi predicción.

Siempre he estado orgullosa del bien que hago a mi comunidad. Les doy buenas razones para vivir, tanto si les auguro felicidad para que la disfruten mientras puedan, como si les adelanto una triste y próxima desgracia, para que valoren el tiempo que les queda de la forma que se merecen.

Hace unos días hice mi última predicción y mi vida cambió por completo. Sentada en mi butaca, leyendo como acostumbro cuando no estoy ocupada, oí la campanilla que anunciaba la entrada de una visita a la consulta. Me situé tras mi fiel bola de cristal, y cuando levanté la vista para saludar al nuevo visitante me quedé petrificada. Mi respiración se entrecortó por unos segundos al comprobar que era yo misma la que me visitaba y no se trataba de ningún sueño.

Mi “yo” visitante se sentó al otro lado de la mesa y para mi sorpresa me preguntó por su futuro más próximo. Sin poder articular palabra y sin creer todavía lo que mis ojos me mostraban, observé cada uno de los rincones y líneas de su cara y bajé la mirada algo atemorizada hacía mi bola de cristal, sin comprender lo que estaba ocurriendo y al mismo tiempo temiendo que me devolviera alguna imagen no deseada.

La gran máxima en nuestra profesión es no consultar nunca nuestra propia fortuna bajo peligro de muerte. Y como no podía ser de otra manera, mi vieja bola de cristal me regaló una imagen que sin duda merecía por haber desobedecido nuestra ley sagrada. Mi otro “yo” cansada de esperar una respuesta que no llegaba y de verme congelada como una estatua, se levantó de su silla y sin mediar palabra me mostró una sonrisa entre macabra y desdeñosa, antes de desaparecer por aquella puerta, anunciando la maldita campanilla su partida.

Esa misma tarde cerré mi consulta para siempre y la puse en venta junto con todos mis instrumentos de adivinación. Compré una vieja cabaña en la montaña, con un pequeño terreno donde cultivar un huerto y colocar un pequeño corral con algunos animales para asegurar mi sustento.

Aunque lejos ya de todo peligro que me pueda acechar al otro lado de la puerta, siento que desde entonces no vivo. Porque vivir con miedo no es vivir. Pero hoy he sabido que mi tiempo se acaba. Esta mañana picaban a la puerta y he salido a ver quién era. Al abrir la puerta, tras ella ha entrado rodando en la cabaña mi vieja bola de cristal acompañada de una serpiente siseante que, con su zigzagueo hipnótico, me había mordido en el tobillo sin que yo me diera cuenta.

Ahora mientras escribo estas últimas líneas, quiero dejar constancia que esta misma imagen es la que mi vieja bola de cristal me mostró aquel día que me visité en mi consulta, y que querer saber mi futuro fue, sin duda alguna, mi gran perdición.

Imagen: Robin Isely


dissabte, 11 de maig del 2024

VadeReto de Mayo - Tema: Horror animal - “Alice”

Para el VADERETO de este mes de Mayo, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro amigo José Antonio nos proponen un reto, esta vez con varios requisitos a cumplir:

- El género tiene que ser Terror.

- El protagonista será un animal, pero no uno de los que suelen dar miedo nada más verlo. Tendremos que atemorizar al lector con uno de apariencia dulce y amigable, que parezca la mascota ideal para los niños.

- El entorno, escenario o ambiente ideal para una historia de miedo. Lugares tabúes, de esos que te entra tembleque nada más pensar en ellos.

AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:


"ALICE"

Imagen: Pixabay

Trabajaba en uno de los laboratorios más prestigiosos del país, y aquella noche de fin de año le tocaría quedarse hasta muy tarde. Acabaría las últimas pruebas y sin falta le entregaría las conclusiones a su responsable, una eminencia en aquel campo, que las necesitaba para preparar una importante conferencia nada más empezar el año. Siempre se llevaban el mérito los mismos, se decía, pero para llegar a ser alguien en la investigación debía hacer ciertos sacrificios.

Aquella noche en el edificio solo estaba el vigilante en su garita de la entrada. Ella se dirigió a su despacho en la cuarta planta, junto al laboratorio. Al entrar vio a las cobayas algo agitadas y nerviosas, no debían esperar visita a esas horas de la noche.

Revisando sus notas y apuntes que le entregaría al profesor, pasaron las horas y ya se acercaba la medianoche. Decidió hacer un pequeño descanso y saborear su improvisada cena de fin de año. Recordó al vigilante y pensó que el abundante taper de comida navideña que le había preparado su madre, podría compartirlo con aquel pobre hombre, que se había quedado sin despedir el año junto a su familia, igual que ella.

Bajó a la cafetería a calentar su cena, la repartió en dos platos de papel y le ofreció al vigilante su ración. Resultó ser un hombre agradable, aunque serio y reservado. Su aspecto imponente y su fría mirada siempre le había dado cierto miedo al entrar y salir del edificio. Al finalizar su cena y tras desearle un feliz año nuevo, se dirigió a su despacho. Al salir del ascensor y entrar en su laboratorio, hubo una bajada de tensión y quedó todo a oscuras por unos minutos que le parecieron horas. Menos mal que no le ha pillado dentro del ascensor, pensó aliviada.

Al volver la luz, se dispuso a continuar con su trabajo. Al rato percibió un silencio total que no la dejaba concentrarse. Aquello era algo excepcional y extraño, en una sala llena de jaulas y especímenes nerviosos debido a sus tratamientos y expectantes por ser escogidos de nuevo para más pruebas médicas.

Se giró y al mirar hacia las jaulas vio que una de ellas estaba abierta y que Alice, uno de los conejos blancos que utilizaban para las pruebas cosméticas, no estaba. Se levantó de su mesa y echó un vistazo por toda la sala, y al no encontrarlo salió al pasillo para ver si se había aventurado a salir fuera.

Su cola blanca de peluche asomó debajo de uno de los radiadores del pasillo. Alargó la mano para agarrarlo y la retiró enseguida al notar un pellizco en su piel. Cabreada y entre insultos e improperios, consiguió atraparlo por su peludo pescuezo y llevarlo a su jaula de nuevo. Se sentó en su despacho para continuar con su trabajo, pero a medida que seguía con la lectura de su informe, cada vez le costaba más enfocar la vista, se sentía agotada, incluso un poco mareada. Quizá la copiosa cena le estaba pasando factura a esas horas de madrugada, y sin apenas darse cuenta se quedó dormida. Al despertar, algo confusa, apenas pudo distinguir lo que veía ante ella.

Se asustó al no saber dónde estaba. Intuía que se trataba de su laboratorio, pero ahora parecía encontrarse detrás de unos barrotes, como si estuviera en una jaula, en una prisión. La luz cegadora de los fluorescentes le molestaba enormemente. A lo lejos distinguió un escritorio parecido al suyo y alguien sentado en él. Era una mujer con una melena blanca y reluciente, que se levantó, apagó el ordenador portátil, recogió sus cosas en una mochila, se colocó el abrigo, dispuesta a marcharse. Se fijó que en su cuello llevaba una fina cadena en la que colgaba una medalla con una letra A en relieve y una figurita que recordaba la silueta de un conejito.

Su cabeza empezó a llenarse de toda clase de oscuros pensamientos. Desde su jaula intentó gritar para pedir auxilio, pero de su garganta no salió ni un murmullo, ni un sonido. Sus bigotes se movían nerviosos a lado y lado de su inquieta, peluda y blanca nariz, imparable por el pánico. ¿Alice?


divendres, 19 d’abril del 2024

VadeReto Abril: Vigilia Noctámbula - "Azul océano"

Para el VAdeRETO de este mes de Abril, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro amigo Jose Antonio nos proponen un nuevo reto. En este caso nos invita a escribir un relato alrededor de una fotografía propuesta, que puede  evocar misterio, suspense o terror, podemos elegir el género que mejor se adapte a nuestra imaginación.


¡Dejemos volar la imaginación y a ver a donde nos lleva la inspiración!

AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:


AZUL OCÉANO



Lo que daría por volver atrás en el tiempo, y estar de nuevo a tu lado, sentado en aquel banco del parque, donde me habías llevado esa misma tarde. No podía creer la suerte que había tenido. ¿Cómo una chica como tu podía fijarse en un don nadie como yo?

Todo fue muy rápido y casual. Entré en una cafetería del centro y allí te vi al otro lado de la barra. Me asignaron un trabajo en aquella zona de la ciudad, y llevaba varios días desayunando en aquel bar, pero no percibí entonces ningún interés por tu parte hacia mi. De hecho, os pregunté a ti y a tus compañeras por un par de negocios turbios que habían abierto recientemente por el barrio y no supisteis darme más información de la que ya tenía.

Pero para mi sorpresa, después de una semana, te acercaste a mi mesa a servirme el café y me preguntaste si era nuevo en la ciudad. Yo te dije que sí mientras me fijaba embobado en esos ojos azules tuyos, de un color intenso como el mar. Te ofreciste a hacerme de guía durante una visita por el barrio si te invitaba a un café a la salida del trabajo y acepté sin dudarlo.

Esa misma tarde te pasé a recoger por la cafetería y desde allí recorrimos el barrio, bajamos por  la gran avenida comercial con sus interminables y variopintas tiendas, que desembocaba en aquel parque inmenso y tranquilo en la bulliciosa ciudad, y donde sentados en un banco mientras saboreábamos un delicioso helado italiano nos fuimos conociendo un poco mejor.

No nos dimos cuenta que habían pasado las horas y ya anochecía, me ofrecí a acompañarte a casa y me sugeriste ir primero a cenar a tu restaurante favorito, donde hacían las mejores pizzas de la ciudad. Ni que decir tiene que no me resistí ni por un segundo a tu invitación y cruzamos de nuevo el parque, dirigiéndonos ahora a la zona portuaria, donde me comentaste que habían muy buenos restaurantes y mucho ambiente a esas horas de la noche.

Mientras tu entrabas al "Montello's" a preguntar si quedaba alguna mesa libre para nosotros, yo me quedé en el callejón apurando mi cigarrillo antes de entrar. Y allí fue cuando te perdí la pista, mientras un par de matones se dirigían hacia mi, me arrastraban a su coche allí aparcado y me llevaban a los muelles.

No conseguía entender que estaba ocurriendo y porqué, pero durante el trayecto antes de llegar a nuestro destino, puede atar cabos.

Tu habías sido el cebo y yo había picado como un tonto. Llevaba días investigando ciertos negocios turbios de la familia De Luca en la zona, y no fui capaz de darme cuenta de la torpeza de mis interrogatorios y la precipitación en mis actuaciones. Mi poca experiencia y mis ansias por impresionar al jefe con este caso me hicieron cometer muchos errores, que estoy pagando con la peor de las suertes.

Así que aquí me tienen atado de pies y manos, con un peso amarrado a mis tobillos que me empuja a las profundidades del mar, con ese color azul intenso del océano, como tus ojos, hipnóticos y misteriosos, que fueron los culpables de cegarme  y arrastrarme hasta donde ahora me encuentro.



dimarts, 5 de desembre del 2023

Tintero de Oro/ Vadereto – Relato mágico / Recuentame un cuento – “Opus liber - Opus fugit “

Este mes de diciembre, nuestros amigos del Blog EL TINTERO DE ORO, nos proponen crear un relato mágico. Debe tratar sobre un mago o bruja joven que no sepa de sus extraordinarios poderes hasta un momento clave de su vida y/o hasta que ingresa en un colegio de magia. Podeis usar la terminología de la famosa saga de “Harry Potter” de la célebre escritora Joanne Rowling.



AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes de EL TINTERO DE ORO.


Por otro lado, desde nuestro Blog amigo ACERVO DE LETRAS, nos hacen otra interesante propuesta para el Vadereto de este mes "RECUÉNTAME UN CUENTO" y es escribir un cuento basado en una de las fábulas y moralejas del escritor Jean de La Fontaine. Tengo que confesar que no las conozco pero he intentado escribir también un cuento que encaje con alguna de las moralejas propuestas.




AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes del VADERETO - RECUÉNTAME UN CUENTO.


"OPUS LIBER – OPUS FUGIT"

Imagen: Pixabay


Desde pequeña tuve dos grandes pasiones: la lectura y la magia. Devoraba cualquier libro: cuentos de fantasía, novelas de misterio, históricas y románticas. Soñaba con poder colarme en una de ellas y dejar atrás mi aburrida vida de pueblo.

En la escuela lo pasé mal, era la sabelotodo que les encanta a las profesoras pero que todos los niños odian. Además, mi enorme timidez junto a un ligero tartamudeo, no me ayudó a la hora de hacer amigos. Así que pasé mi infancia metida en la biblioteca y encerrada en mi cuarto leyendo un libro tras otro.

Recuerdo el día que inauguraron la librería del pueblo. La regentaba una señora de mediana edad muy peculiar llamada Dorotea. Con su actitud amigable, desde el día que la conocí me dio la sensación de ser alguien familiar, como si nos hubiéramos conocido en otro tiempo. A veces podía parecer algo amenazadora cuando te miraba por encima de sus gafas con su melena canosa y despeinada, al preguntarle por alguna novela que buscabas.

Hicimos buenas migas enseguida y me ofrecí a ayudarla en la tienda a cambio de que me dejara leer alguno de sus libros. Así que, al salir de clase, cada tarde me pasaba por su tienda para charlar de literatura y ayudarla a ordenar las estanterías y colocar la infinidad de libros que quedaban todavía en su almacén por clasificar.

Un verano me propuso encargarme de la tienda mientras ella se marchaba unos días de visita a casa de un familiar enfermo. Confiaba plenamente en mí, ya que después de tanto tiempo conocía perfectamente cada rincón y sección de la librería y podía atender a cualquier cliente. Acepté encantada no sin hacerle ver que quizá mi tartamudez pudiera ser un problema, me contestó que sería una ocasión perfecta para trabajar mi timidez y que estaba convencida de que vencería mis miedos.

Durante su ausencia aproveché para echar un vistazo a aquellos libros descartados del almacén que nunca me permitía tocar ni sacar de sus cajas. Por lo que pude ver en su mayoría eran de magia: conjuros y hechizos, recetas para brebajes y pócimas enigmáticas, propiedades de infinidad de hierbas y un sinfín de información que de entrada me sorprendió y que una vez empecé a leer me atrapó sin remedio.

Me encantaban aquellos libros polvorientos y tan viejos que parecía que solo al tacto podían deshacerse y desaparecer en tus manos. Con sus cubiertas de cuero agrietadas, sus páginas amarillentas y ese olor peculiar de la humedad cuando invade el papel durante años.

Ya había leído antes libros sobre magia en la biblioteca y en la tienda, pero la mayoría eran infantiles y sin ningún rigor ni información importante. Aquellos en cambio, parecían reales y genuinos, se notaban por las esquinas de sus páginas más ennegrecidas las partes que habían sido más consultadas. También porque había manchurrones de ciertos líquidos o sustancias que fueron a parar entre sus hojas mientras un mago inexperto y atrevido intentó poner en práctica aquellas recetas y pócimas. Durante aquellos días fui tomando notas en un cuaderno porque pensé que una vez regresara Dorotea, ya no tendría posibilidad de acceder a aquellos valiosísimos e interesantes libros.

Un día llegué a la página que me capturó nada más leer su título: “Opus Liber – Opus Fugit”. Seguí leyendo y no pude evitar tener la tentación de probar aquel conjuro. Por un segundo pensé que era improbable que funcionara, pero me decía a mí misma qué pasaría si fuera real. El conjuro te trasladaba al interior de cualquier libro que estuvieras leyendo, te ubicaba dentro de aquella historia en tiempo y lugar. Así que sin dudarlo fui a las estanterías y cogí emocionada una de mis novelas favoritas.

Busqué un capítulo que conocía bien y pronunciando las palabras con decisión: “Opus Liber” fui a aterrizar directamente a un callejón de la antigua Roma, unos dos mil años atrás. El olor a orines era insoportable y de lejos se oía algunas gentes reír y otros charlar o discutir en una lengua, el latín, que era totalmente desconocida para mí. Estaba a escasos metros de un transitado mercado, pero el miedo me paralizó, no conseguí acercarme ni a la esquina para poder comprobarlo. Aun no podía creer lo que había ocurrido. Entonces me entró miedo y recordé que para regresar debía pronunciar las palabras “Opus fugit”, lo que me propuse hacer de inmediato, pero los nervios y mi tartamudez no me dejaron pronunciar aquellas palabras del tirón. Cuando por fin tras unas horas pude calmarme y conseguí hacerlo, comprobé que tampoco había funcionado. Entonces empecé a sudar mientras todo mi cuerpo temblaba, pensando que me quedaría allí atrapada para siempre.

Empecé a llorar maldiciendo mi atrevimiento y estupidez, cuando apareció frente a mí Dorotea, con una túnica de matrona romana, su gran sonrisa y sosteniendo un libro en la mano, me dijo:

—Joven amiga, tienes todavía mucho que aprender. Suerte que mi intuición me dictó que regresara antes de lo previsto a casa y no se equivocaba. La próxima vez que intentes este conjuro no olvides llevarte el libro, de lo contrario nunca podrás regresar.

Y bueno, ese fue mi estreno en este fascinante mundo de la magia que Dorotea me descubre día a día con su sobrada experiencia y enorme paciencia. Dice que tengo cualidades para ello ¿será verdad?

***

Nota: Aprovecho para excusarme ya que tengo nociones nulas de latín, y las cuatro palabras que he incluido en el texto seguro que están mal escogidas y declinadas!





diumenge, 22 d’octubre del 2023

Vadereto Octubre - Tema: El Cumpleaños – “ Segundo tiempo“

Para el VADERETO de este mes de Octubre, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro amigo Jose Antonio nos propone este reto tan apropiado para celebrar su cumpleaños este mes. 

Preparar un relato que gire en torno a un cumpleaños: la llegada del día, los preparativos, los invitados, los regalos, la fiesta en si, etc. Puede ser de terror, de intriga, de suspense, de humor o sátira, amor y pasión, esperanza y deseo, lo que nos evoque tan señalado evento.

¡Así que ahí va tu pequeño regalo de cumpleaños, Jose Antonio!

AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:


"SEGUNDO TIEMPO"

Imagen: Pixabay


Como diría un reportero deportivo, he llegado “al ecuador del partido”, teniendo en cuenta las estadísticas sobre esperanza de vida actual. Y me encuentro con un gran dilema existencial.

Estoy en un trabajo en el que no quiero estar, tengo una vida familiar de lo más complicada y una vida sentimental de lo más estancada. Mi vida social deja mucho que desear, la relación con mis amigos se ha distanciado y enfriado en muchos casos. Hasta ahora de mi salud no podía quejarme, aunque justo empiezo a tener síntomas de mi recién estrenada edad.

Hace unos meses que viendo venir este inevitablemente momento, no paro de pensar en si otra vida distinta sería posible. ¿Merezco otra oportunidad? ¿Tendré lo que hay que tener para plantarme y decir basta? ¿Para cambiar todo en esta aburrida pero acomodada y fácil existencia?

Tengo hasta el próximo domingo, para darme a mí mismo un ultimátum, esta segunda oportunidad que creo merecer. Es cuando está prevista la celebración de mi cuarenta cumpleaños. Sin duda mi gente me tendrá una fiesta especial, la cual no merezco ni me apetece para nada protagonizar.

El detonante, culpable de todo esto, fue una pequeña dinámica que nos propusieron en el trabajo, para conocernos mejor entre los compañeros y a nosotros mismos. Chorradas de estas que están tan de moda ahora para que uno que no quiere darle a la cabeza, tenga que pararse a pensar.

Logros en tu vida, de que estás orgulloso, que personas son las más importantes para ti, como has influido en los demás… En fin, que aquí me teneis como no podía ser de otra manera, comiéndome la cabeza y con un enorme peso de conciencia. Como si no hubiera hecho de mi vida el máximo al que yo puedo llegar y disfrutar de ello.

No sé si se tratara de esa famosa “crisis de la mediana edad” de la que tanto se habla, pero en cualquier caso, creo que no voy a quedarme aquí sentado esperando a ver qué ocurre. Ya lo he hecho durante los cuarenta años anteriores y no me voy a pasar otros cuarenta viendo la vida pasar.

Así que aquí estoy en casa pasando otro domingo aburrido más, delante del ordenador. Con una carta de renuncia para el trabajo ya redactada y revisada hasta la saciedad, guardada como borrador. Solo tengo que atreverme y darle a enviar y todo será diferente.

En otra pantalla del ordenador tengo abierta una web para comprarme unos billetes de avión a Somalia. Tengo una carta de una reconocida ONG donde me da la bienvenida a su equipo y me invita a unirme a uno de sus proyectos humanitarios en breve.

Me siento como aquel novio que deja plantada a la novia en el altar y a todos sus amigos y familiares en la ceremonia. No puedo evitar tener una sensación de que provocaré una enorme onda expansiva de decepción colectiva. Pero es que yo ya llevo un buen tiempo con una decepción general respecto a todo y creo que ha llegado el momento de pasar a la acción.

“Enter”. Billetes comprados y email enviado. Si nadie me felicita el cumpleaños este año, lo entenderé. ¡Supongo que lo tengo merecido!


diumenge, 10 de setembre del 2023

Microreto de Septiembre - Fusión “VadeReto” con “El Tintero de Oro” – Tema: La inspiración

Para el VADERETO de este mes de Septiembre, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, conjuntamente con el Blog EL TINTERO DE ORO, nos proponen este interesante reto doble:

Consiste en escribir un microrrelato protagonizado por un escritor desesperado por su falta de inspiración que se encuentra un Tintero De Oro con un mensaje grabado: «pídeme un deseo y lo verás por escrito», aunque este contrato tiene una letra pequeña: «pero todo tiene un precio», por lo que quien pida el deseo deberá atenerse a las consecuencias.



Así que a ver si nos llega esta inspiración para crear un relato de máximo 250 palabras. ¡El reto está servido!

Desde AQUI podreis acceder al resto de relatos participantes:





"DESDE MI ESTANTERIA"


Cada sábado entraba en nuestra librería “El Tintero de Oro”. Paseaba nervioso entre los pasillos llenos de libros hasta llegar a la sección donde se encontraban los suyos. La pila no bajaba, nadie los compraba, sus historias no interesaban. Las editoriales ya no apostaban por él y al pobre por lo visto le costaba llegar a final de mes.

Una tarde me dio mucha lástima verlo entrar arrastrando los pies. En un momento que no había nadie cerca, me dejé caer desde el expositor para llamar su atención.

Él se giró y al verme en el suelo, se acercó y me recogió, pero antes de que me dejara de nuevo en la estantería, le envié un mensaje:

”Pídeme un deseo y lo verás por escrito” leía mi etiqueta frontal que continuaba en el reverso “pero recuerda que todo tiene un precio”.

Mirando a izquierda y derecha estupefacto, sin pensarlo dos veces me susurró: “Deseo que mi próxima novela se convierta en un éxito mundial, ser millonario y no preocuparme nunca más por el dinero”.

Borré el mensaje para mostrarle uno nuevo: “recuerda dar las gracias al Tintero de Oro cuando se cumpla”.

Pocos meses después se pudo leer este titular en la prensa internacional: “Joven promesa superventas de la literatura muere en un aparatoso accidente al estamparse su deportivo contra una sucursal bancaria.

El desdichado se olvidó de incluir al Tintero de Oro en los agradecimientos de su última y exitosa novela. El refrán ya dice “es de bien nacido ser agradecido”.

dissabte, 26 d’agost del 2023

VadeReto Agosto - Tema: Confidencias con la luna - "Lunática"



Para el VADERETO de este mes de Agosto, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro compañero Jose Antonio nos propone el siguiente reto:

En la historia que tenéis que escribir, vuestro personaje tendrá que buscar un lugar idóneo para contemplar a la LUNA y allí contarle sus secretos, sus problemas, sus emociones, sus deseos…

Podeis emplear más de un personaje hablando con ella; darle vida al satélite y que él os responda; mudaros a su superficie y hablarle en primera persona; trasladaros a un planeta lejano y cambiar de luna; o en lugar de hablarle, recitarle o cantarle. Pero la LUNA ha de ser un personaje importante de vuestro relato.

Aquí podeis encontrar el resto de relatos participantes:


"LUNÁTICA"



No sé si seré capaz de explicártelo. A ver por donde empiezo. Ya hace tiempo que me pasa, y al principio pensé que eran imaginaciones mías pero cada vez tengo más claro que no puede ser casualidad. Ya ni recuerdo cuando empecé a tener esta sensación, como si la noche me atrajera de una forma especial. Y no cualquier de ellas, sino concretamente las que te mostrabas en tu mayor esplendor, inmensa y eterna.

Entonces me siento acompañada, comprendida, tranquila y protegida, como si velaras por mí. Pero por otro lado me siento atrevida, traviesa, valiente y es cuando se me ocurren las mayores excentricidades. Cosas como bañarme desnuda en la fuente del barrio; pintar las persianas de algunos comercios de la calle con simpáticos dibujos y vivos colores; gastar bromas telefónicas, cortarme el pelo a “lo mohicano” y teñirme la cresta como un arcoíris; hacerme un atrevido tatuaje…

O como la última vez, que acabé adoptando una “husky” albina en la perrera municipal, viviendo en un piso de escasos cuarenta metros cuadrados. Dudo que el propietario lo apruebe en absoluto. Por cierto, se llama Luna, no encontré nombre más apropiado, sospeché que algo tuviste que ver con mi decisión tan altruista.

Siempre he tenido fama de ser algo alocada, como si me dieran arrebatos puntuales que me resultan tan imposibles de controlar, como imposibles de explicar con posterioridad.

Mi comportamiento algo errático e imprevisible ha provocado sin duda que los demás se hayan hecho una imagen muy concreta de mí. Me deben considerar una verdadera lunática y no me extraña, porque lo que son razones, les he dado de sobras. Pero ¿alguien puede decir que no haya cometido una locura alguna vez?

Algunas noches como hoy subimos a la azotea Luna y yo para visitarte, contarte nuestras penas, otras veces nuestras alegrías y otras las últimas locuras que se nos han ocurrido. Ya no tenemos ninguna duda de que tú, y solamente tú, eres la causante de nuestros desvaríos. Luna te saluda con sus más sonoros y sentidos aullidos, los vecinos deben pensar que ya está de nuevo la lunática del barrio volviendo a las andadas. Y digo yo, ¿tendrán razón cuando aseguran oír a un par de lobas aullando o serán solo habladurías?



dissabte, 15 de juliol del 2023

VadeReto Julio - Tema: El tatuaje - "Cree"

Para el VADERETO de este mes de Julio, desde el Blog JACSNET/ACERVODE LETRAS, nuestro compañero Jose Antonio nos propone el siguiente reto:

Buscar una imagen de un tatuaje que nos guste o llame la atención, o simplemente que despierte nuestra imaginación y contar su historia.

Así que el reto está servido y AQUÍ podeis encontrar el resto de relatos participantes:



CREE

Foto: Pixabay


Sin duda lo recuerdo como uno de los peores días de mi vida. Salí del hospital, hundida, desesperada y mi cabeza hirviendo, a punto de explotar de tanta información recibida, tan negativa y difícil de procesar. Y es que cuando te dicen, sin demasiados rodeos, como suelen hacerlo muchos profesionales de la medicina, que tu hijo tiene pocas esperanzas de vida, todo tu mundo se viene abajo.

La palabra cáncer es muy fácil de pronunciar cuando se trata de algo lejano, que les pasa a los demás, o una enfermedad ya superada para muchos. Pero para otros que lo viven de cerca es la palabra prohibida, y es que hay tantos que no lo consiguen todavía. A mi aún hoy se me atraviesa en la garganta cuando la digo, y no puedo evitar que mi cuerpo reaccione ante ella mostrando mi piel de gallina, removiéndose el estómago o recibiendo una fuerte y dolorosa punzada en la cabeza.

Mientras regresaba a casa pensando como transmitiría la noticia a mi marido y a mis padres, un remolino de sensaciones me invadió. Fui como un autómata abriéndose paso entre la gente, sin rumbo fijo, como un zombi que camina por inercia sin tener un objetivo claro ni interés por nada.

Ya en el metro, al llegar al andén sentí ese conocido y sofocante calor que aquel día me pareció el mismo infierno. Y entre aquella anónima multitud me sentí la persona más pequeña e insignificante del mundo. Entré al vagón y me aferré con todas mis fuerzas a una barra, como si fuera a hundirme en el mismo océano. Y fue cuando al intentar tomar aire y respirar hondo se me escapó un leve y lastimoso quejido y entonces empecé a llorar desconsolada sin poderme controlar.

En cualquier otro momento me hubiera sentido avergonzada al mostrar mis debilidades y sentimientos en público, pero en ese momento ya nada importaba. Porque mi vida era mi hijo y al resto del mundo ese inocente y dulce niño no le importaba a nadie.

Una joven se levantó de su asiento y me tendió un pañuelo mientras me mostraba una amistosa y piadosa sonrisa. Sin poder articular palabra para darle las gracias, alargué la mano para cogerlo y en su muñeca pude ver un tatuaje: “Cree”. Me quedé hipnotizada al leerlo. Como si se tratara de una señal, de un mensaje para mí. No pude evitar pensar que yo, que siempre había sido una mujer incrédula, atea declarada y sin creencias de ninguna clase me encontraba ahora en este momento tan delicado de mi vida. Por un instante pensé que ojalá hubiera alguien o algo velando por mi hijo en alguna parte, porque ahora lo necesitaba más que nunca.

dissabte, 3 de juny del 2023

VadeReto Junio - Tema: "La Ventana"

Para el VADERETO de este mes de Junio, desde el Blog JACSNET/ACERVO DE LETRAS, nuestro compañero Jose Antonio nos propone el siguiente reto:


A partir de la fotografía, en que la ventana es la protagonista pasiva, construir una historia en la que el protagonista espera la llegada de la noche para situarse junto a la ventana. Ansioso, nervioso e impaciente, deseando ver algo que le ha creado adicción. Desde su piso domina todo el exterior. El reto está servido.

Aquí podeis encontrar el resto de relatos participantes:

Foto: Pixabay


"LA VENTANA"


Desde la ventana podía observar toda la calle. Ver a cualquier vecino que entraba o salía de la escalera. Al cartero repartir todas las mañanas. A los mensajeros durante el día y a los repartidores de comida por las noches. Su pasatiempo principal, ahora que se había quedado viuda y que en la televisión no daban nada que mereciera la pena, era mirar por la ventana. Incluso se había acercado la butaca al ventanal del comedor para verlo todo mejor. Empezó en verano, tímidamente poniendo una silla al lado de la galería cubierta del comedor, era el único sitio donde pasaba un poquito de aire. Y luego cuando ya vino el otoño, cerro el ventanal, sustituyó la incómoda silla por su mejor butaca, y con la cortina medio recogida, podía seguir mirando sin perder detalle.

Se fijaba en cualquiera que pasaba, con un vestuario llamativo; gritando mientras hablaba con su acompañante; escuchando la música a todo volumen de algún móvil o de un coche en doble fila delante de su portería. Pensaba que tipo de personas serían, a que se dedicarían, donde vivirían. Y cuando se daba cuenta, ya había pasado toda la tarde y tocaba ir preparando la cena.

Y ese era uno de los momentos del día que más la entristecía. Primero porque cenar sola e irse a dormir a una cama vacía no lo llevaba del todo bien. Otra razón era que con la pequeña pensión que le había quedado, había días que llegando a final de mes no le daba para prepararse nada. Cocinaba buenos pucheros de caldo, legumbres y verduras para que le duraran varios días, pero aún ni así había meses que no lo conseguía.

En verano que los días eran más largos, había llegado a estirar sus sesiones contemplativas todo lo que podía, casi hasta que se escondía el sol. Y fue por entonces que empezó a observar como la verdulería o la panadería antes de cerrar, preparaban unas bolsas con género que les había sobrado, algo tocado o que ya no se podía vender, y lo dejaban al lado de los contenedores de basura. Eso la escandalizaba. ¿Cómo podían tirar tanta comida? Seguro que no estaba tan mal como para acabar en la basura. En estos tiempos en que vivimos la gente tiene “el morro muy fino”, como decía su madre.

Una noche de un final de mes, se vio muy apurada con la despensa y la nevera vacías. No tenía ni un mendrugo de pan para mojarlo en la leche ni nada con qué acompañarlo. ¿Cómo podía haber llegado a una situación así? Sus hijos vivían lejos y no pasaban tampoco por un buen momento, se prohibió a sí misma pedirles ayuda ni darles lástima ni a ellos ni a nadie.

Pero esa noche algo desesperada se comió el orgullo. Esperó a que fuera de noche, y antes de que pasara el camión de la basura, se apresuró a bajar al container y hacerse con una de esas bolsas. Al salir del portal, miro a izquierda y derecha, no vio a nadie y cogió una que enseguida reconoció por el logotipo de la panadería.

Al subir a casa, dejo la bolsa sobre la mesa del comedor, aun no se creía lo que había hecho, pero como sus tripas empezaron a sonar ruidosamente, se limitó a abrirla y sorprenderse del contenido. Había pan y pastas casi para una semana, solo tenía que ponerlas en la tostadora o mojarlas en leche y ya tenía merienda y cena para unos días.

Sentada en la mesa, con su pan tostado y una buena variedad de pastas, mojándolas en el café con leche, como a ella le gustaban, aun no salía de su asombro, de cómo a su edad había sido capaz de atreverse a hacer algo así.

Esa fue la primera de muchas noches que, estando ya vigilante desde última hora de la tarde, controlaba las bolsas de las tiendas y donde las dejaban. Así que repitió la operación cada noche durante toda la semana, hasta que llegó el día de la paga y entonces ya volvió a respirar de nuevo. Pero continuó su nuevo hábito durante el mes, ya que así se organizaba y no le faltaba dinero para pagar las facturas, que tanto la luz como la compra habían subido una barbaridad.

Una noche al bajar a buscar su bolsa de provisiones, coincidió con el dependiente de la frutería que traía una bolsa mientras ella recogía otra, y ruborizada, subió a su casa rápido sin mediar palabra. Después de aquella noche, dejó de comprar en la verdulería, ni pasaba por delante dando el correspondiente rodeo, le hacía sentir muy incómoda. ¿Qué pensarían las vecinas si se enteraban?

Y como la necesidad aprieta, lo que pensó que sería algo puntual, se convirtió en algo habitual. Con el tiempo descubrió que algunas bolsas de la panadería llevaban una pegatina, para que ella supiera cuales contenían el mejor género. El chico paquistaní de la verdulería le escribía un “HOLA” con una flor dibujada en el trazo de la “O” y pintando una carita sonriente dentro. Sintió que vivía en el mejor barrio del mundo, con muy buena gente. ¿Qué más podía pedir a esas alturas de la vida?


dissabte, 20 de maig del 2023

VadeReto Mes de Mayo: "Abre los ojos" - Conciencia

Para el VADERETO de este mes, nuestro compañero Jose Antonio desde el Blog JACSNET nos propone el siguiente reto:

“Imaginad que tenéis los ojos cerrados. No estáis durmiendo profundamente, solo relajados. Sentís un confortable y placentero momento de paz. Así que, mantenéis la oscuridad en vuestra mente y saboreáis ese instante. Pero, súbitamente, oís una voz que os susurra… ¡ABRE LOS OJOS!"

Y al abrirlos, en medio de la oscuridad, solo veis esto:



Esta es la propuesta de este mes: seguid la historia. ¿Susto, sorpresa, estupor, desconcierto, confusión…? ¿Terror, fantasía, intriga, romance, seducción…? El reto está servido.


Aquí podeis encontrar el resto de relatos participantes:

"CONCIENCIA"


Como cada mañana, me levanté al oír el despertador, entré en la ducha, desayuné mis cereales y después de vestirme precipitadamente, me marché volando camino a la estación de tren para ir a trabajar. Y como otros días, al llegar al andén vi cómo se me escapaba el tren en mis narices. Resignado, me senté en un banco y después de unos minutos en los que se disipó mi enfado, cerré los ojos y me venció el sueño. Llevaba meses sin pegar ojo por las noches y luego me dormía en cualquier sitio durante el día.

No sé cuánto rato estuve así, entre la realidad y un extraño sueño ya recurrente desde hacía semanas y que me asaltaba en cualquier momento y lugar. Fue entonces cuando se me aparecieron aquellos ojos brillantes y aquella voz acusadora, desgraciadamente ya conocida para mi, que dentro de mi mente me susurraba:

“-¡Abre los Ojos! Y despierta ya de esta fantasía. ¿Cómo has podido levantarte como cada mañana, sin pararte a pensar ni un segundo lo que pasó aquel día? ¿Estas tranquilo contigo mismo, te sientes satisfecho de todo lo que ha ocurrido? ¿Podrás soportar mirarte al espejo y seguir adelante con tu vida, sin darle ninguna importancia? ¿Serás capaz?

No pienses ni por un momento que esto quedará así. Yo me encargaré cada mañana de tu vida, de recordarte de qué pasta estás hecho, que y como ocurrió todo y tengas bien presente que tus actos tienen consecuencias. ¿Podrás dirigirles la palabra a tus familiares y amigos como si nada hubiera pasado? ¿Qué pensarían ellos de ti si supieran que clase de persona eres y en qué monstruo te has convertido? Tarde o temprano sabrán la verdad, y entonces ¿podrás siquiera mirarles a la cara?

Tu ahora no lo sabes, pero estás recluido en tu propia prisión. Reflexiona sobre lo que has hecho, y busca una salida, porque siempre la hay. No puedes deshacer lo que has hecho, pero sí puedes liberarte de esta carga, que te acompañará por el resto de tus días. Es una carga muy pesada, ¿podrás soportarla? Si te flaquean las fuerzas solo tienes que pedírmelo y yo te ayudaré a que desaparezca. Se valiente y actúa. Es lo menos que puedes hacer, ella se lo merece”.

Sentí un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo, me heló la sangre al mismo tiempo se me aceleró el pulso a sentir que me quedaba sin respiración. Entonces fue cuando abrí los ojos y en ese instante oí desde el túnel el sonido que avisaba de la inminente llegada del tren. Sin dejar pasar un segundo más, me levanté del banco en el que estaba sentado y me dirigí al borde del andén donde me dejé caer justo cuando pasaba el tren.


Mi misión ahora es, como me pasó a mi aquel día, aparecer en la mente de otros y despertar esa conciencia dormida suya y hacerles ver si merecen o no ver empezar un nuevo día.

dissabte, 22 d’abril del 2023

VadeReto Abril - Tema: Perdida - "Armarios llenos en una casa vacía"

En el VadeReto del mes de Abril que nos proponen desde el Blog ACERVO DE LETRAS, se trata de crear un relato alrededor de la palabra "Perdida" en el más amplio sentido de la palabra.

Estar perdido no es lo mismo que sentirse perdido. Y querer perderse puede significar buscar un cambio drástico en nuestra vida que nos reoriente positivamente.

Además como condición adicional, debe incluir al menos tres palabras "raras" que pueden ser inventadas, de uso poco corriente o muy local.

Aquí encontrareis el resto de relatos participantes:


Aunque no tiene límite de extensión de antemano me disculpo si os parece demasiado largo, no supe explicarlo con menos palabras.


"ARMARIOS LLENOS EN UNA CASA VACÍA"



Mi madre me llamó un viernes por la tarde. ”Tu abuela está ingresada, es mejor que vengas, está muy delicada”. Al salir del trabajo fui a casa a por un par de camisetas y dos mudas y me marché a la estación para coger el primer autobús que saliera para el pueblo.

Pasé toda la noche con güelita en la habitación del hospital, escuchando sus batallitas y charlando animadamente como hacía años que no la veía. Imagino que era producto de la medicación, los calmantes debían aflojarle la lengua y alegrarle el ánimo. Nos quedamos dormidas de madrugada, y aunque yo desperté algo más tarde, ella ya se había marchado. Al menos pudimos despedirnos, compartiendo una última noche juntas.

Tras el intierro decidí quedarme a dormir en su casa. Ahora triste y desierta, la vieja casa familiar me hacía sentir nostalgia. Mi madre no le tenía tanto cariño, y no dudaría en deshacerse de ella tan pronto tuviera ocasión. Yo en cambio guardaba muy buenos recuerdos de mi infancia entre esas paredes, con sus infinitas capas de papel pintado de variados estampados, ahora descoloridos por los años.

Sus armarios, nada más abrirlos desprendían ese olor tan suyo, una mezcla de su inconfundible colonia y cierta ancianidad. Repletos de ropa y cajas de zapatos, llenas de viejas fotografías y cartas. Prendas que reconocí en las fotos familiares, y otras recordaba vérselas puestas en mi niñez y adolescencia. La cultura de conservarlo todo y no tirar nada muy de su generación.

Quedé con mi madre que me encargaría de la delicada tarea de recoger sus cosas. A mi no me importaba revolver entre sus cajones, aunque me removía muchos sentimientos, todos eran buenos. Vaciando sus armarios puse su ropa en bolsas, y en pequeños montoncitos otras cosas para mí, para conservarlas de recuerdo, como sus viejas albarcas.

Me fijé en la cómoda de su habitación llena de viejos retratos familiares, y entre ellos una única fotografía a color de un joven jincho. Era el hijo que abandonó el hogar tantos años atrás después de una acalorada discusión y que nunca más supo nada de él. Pensé en lo duro que ha de ser marcharse sin poder dejar ciertos temas resueltos en la vida. Y me hizo pensar en mi situación por entonces con mi familia.

Años atrás yo vivía en el pueblo con mis padres, y después de una pelea con mi madre, hice la maleta y decidí marcharme a la ciudad en busca de independencia. Me distancié de ellos y nuestra relación se enfrió. Mis estudios, mis esfuerzos, mi entusiasmo de juventud y mis ganas de comerme el mundo, no fueron suficientes para conseguir un buen trabajo. Tampoco amistades reales ni relaciones duraderas, entre milindris y lambiones, nunca tropecé con nadie verdadero.

La sensación de estar en casa de nuevo, entre todos aquellos cachivaches, me hizo pensar que quizá ya era hora de arreglar las cosas con mi madre y volver a estar de nuevo como antes.

En la ciudad no dejaba nada ni nadie importante, varios años saltando de un mal trabajo a otro no me daban esperanzas de alcanzar el éxito. Así que por mi cabeza pasó una idea. ¿Y si regreso al pueblo y me instalo en casa de la abuela? ¿Y si monto mi propio negocio aquí? No pude evitar fantasear con aquella idea durante todo el fin de semana.

Mi abuela había sido modista, y junto con el abuelo que era zapatero remendón montaron un taller en la planta baja de la casa familiar, trabajando juntos hasta el día de su jubilación. El local quedó vacío desde entonces. Yo estudié diseño y confección siguiendo sus pasos, y pensé que en la ciudad tendría posibilidades de triunfar en esto de la moda, pero mis talentos fueron totalmente invisibles ante tanta competencia.

Han pasado tres meses desde que despedimos a mi abuela. Ahora vivo en su casa que ya la siento como mía. Saqué su ropa de las bolsas y la coloqué en colgadores y también en el escaparate del nuevo negocio de ropa de segunda mano, arreglos y confección que he abierto en el antiguo local familiar. He decorado la tienda con cierto toque vintage, con algunas de sus cosas, que fui incapaz de tirar y que alguna vecina ya se ha acercado con la intención de comprarlas. El artículo estrella de mi escaparate es el viejo vestido de novia de mi abuela. Aunque hoy en día a nadie le interese comprarlo, esta y otras piezas de su vestuario, me inspiran para nuevas creaciones añadiendo mi toque personal.

Son las diez de la mañana, estoy a punto de darle la vuelta al cartelito de abierto, y empezar a recibir a las curiosas y espero que futuras clientas que viendo movimiento estos días me preguntaban cuando sería la esperada inauguración. Me siento entre nerviosa e ilusionada, pero también segura. Mis padres dudaron al principio de mi improvisada idea, pero me dijeron que solo saldría de dudas poniéndome manos a la obra. Y también con la ayuda de güelita que, estando presente en cada rincón, objeto y prenda de la tienda, tengo la sensación de que nada puede salir mal.

Notas Vocabulario Cántabro:

ALBARCAS: Calzado de madera con tacos utilizado por los agricultores.

GÜELITA: Cariñosamente como se llama a la abuela en Cantabria.

INTIERRO: Entierro.

JINCHO-A: Persona fuerte, corpulenta.

LAMBION: Persona golosa o empalagosa.

MILINDRIS: Persona muy fina o escrupulosa.


Puedes saber más visitando: 

https://postureocantabro.com/asi-somos-y-asi-hablamos-diccionario-cantabro/



diumenge, 12 de febrer del 2023

Acervo de Letras - VadeReto - Tema: El viaje - "El árbol de mi vida"

El reto propuesto desde el Blog "Acervo de Letras", para el "VadeReto" de este mes de Febrero es escribir un relato sobre un viaje, que incluya las siguientes premisas:

- Puede ser en cualquier medio de transporte.
- El viaje debe tener un propósito concreto.
- El destino tiene que ser la consecución de una búsqueda.
- Durante el viaje ocurrirá algo que transformará a los personajes.


EL ARBOL DE MI VIDA


Foto:Pixabay


Llevaban diez años viviendo en Santa Reparada, un antiguo convento que con el creciente turismo en la zona se había reconvertido en un albergue juvenil. En verano, Semana Santa y algunos puentes, recibían a numerosos grupos de estudiantes para pasar allí unos días entre el mar y la montaña, y también para San Juan con motivo de viajes de fin de curso, se llenaba hasta arriba.

Ella y su marido eran los guardeses del lugar y encargados del mantenimiento y limpieza de las instalaciones además de gestionar las reservas de las escuelas y centros excursionistas durante todo el año. Allí se vivía muy bien, incluso demasiado tranquilo a veces, pero siempre pensaron que había sido una buena decisión. Sus hijos venían a visitarlos una vez al mes, y en verano pasaban sus vacaciones allí con sus parejas y sus nietos.

Ese año se le había metido en la cabeza que antes de que llegara el verano tenían que deshacerse de un viejo roble situado en el lateral del recinto. Habían planeado cortarlo ya que su tronco se inclinaba cada vez más, año tras año, y parecía que en cualquier momento vencería y les caería en el patio donde se organizaban las actividades para los estudiantes y visitantes.

El siguiente fin de semana que les visitó su hijo mayor, le pidieron ayuda para cortar el árbol y decidieron ir a comprar al pueblo más cercano una potente y moderna sierra eléctrica, la iban a necesitar.

Ese sábado, el matrimonio montó en la parte trasera del coche de su hijo, sentados junto a su nieta de cinco añitos recién cumplidos. Aprovecharían la visita al pueblo parar hacer algunas compras en el mercado y darle a la niña algunos caprichos como buenos abuelos.

Arrancó el coche, y a escasos metros del recinto, al llegar a la primera curva de la estrecha y descuidada carretera local, vieron venir de frente a gran velocidad a otro coche que si no hubieran dado un volantazo se hubieran chocado irremediablemente. Evitaron un accidente, pero la maniobra peligrosa provocó su salida de la carretera con tan mala suerte que se despeñaron por la pronunciada pendiente sin que ningún quitamiedos pudiera frenar su caída.

En lo que les pareció una eternidad y pasó en segundos, la abuela pudo reaccionar rápido y abrazar a la nieta firmemente contra su pecho, para intentar protegerla de la inminente desgracia. Quiso la fortuna que el coche cayera rodando ladera abajo, hasta que el viejo roble paro en seco su caída, evitando que se prolongara y arrasaran con todos los visitantes que se encontraban en el patio principal del convento.

Dentro del coche estaban todos mareados, doloridos y llorosos, al mismo tiempo que gritaban y reían celebrando la suerte que habían tenido de sobrevivir a tremendo accidente. Los visitantes que estaban en el recinto se acercaron al coche para sacarles cuanto antes y comprobaron para su sorpresa que todos estaban bien pese al aparatoso accidente.

El domingo, la familia al completo amaneció magullada pero feliz de disfrutar del nuevo día, a la sombra del viejo roble que les había salvado la vida el día anterior. Mientras la abuela observaba jugar a la nieta en el patio, comprobó que sus manos se habían quedado marcadas en la espalda de la niña, provocando unos oscuros moratones donde la sujetaba tan fuerte durante la caída.

Días más tarde en el patio, se quedó pensando en el árbol y volvió la vista hacía él, esta vez convencida de que lo veía de forma diferente, incluso más erguido. Dentro de ella nació la disparatada idea de que el árbol se había movido, aunque solo fueran unos centímetros y con sus fuertes ramas los había abrazado y parado el golpe, evitando un trágico final. Fue un pensamiento que guardó para ella misma, sin querer compartirlo con nadie, la tomarían por loca y no la creerían.

Desde entonces quiso pensar que el árbol estaba allí para protegerlos y no serían ellos los verdugos que lo sacrificaran. En su interior algo le decía que había sido una señal y que el viejo roble tenía muchas cosas que ofrecerles todavía en su larga vida, que su nieta con suerte alcanzaría a descubrir.






Microreto Septiembre "El Tintero de Oro" - Tema: Los días de la semana - " Siempre lunes"

¡Hola Tinteros! Comenzamos nueva temporada con el microrreto de septiembre y el tema escogido será los días de la semana. Por lo que el reto...