¡Hola Blogueros!
Podeis consultar más detalles sobre esta iniciativa, en la web del grupo NOU BARRIS LITERARI:
¡Hola Blogueros!
Podeis consultar más detalles sobre esta iniciativa, en la web del grupo NOU BARRIS LITERARI:
De petita, el meu avi em portava a passejar tot sovint
al Parc de la Ciutadella. M’encantava una estàtua que hi havia a una font. Li
deien “La dama del paraigua”, una dona tota elegant al seu pedestal,
inabastable. Portava una fosca ombrel·la de ferro que contrastava amb el to
blanc del marbre de la resta de la figura, i que la protegia de les aus que li
voletejaven constantment al seu voltant. Em quedava allà parada meravellada,
observant aquell posat delicat que lluïa amb naturalitat, com si no pogués ser
d’una altra manera. Una dona jove, ben vestida, de bona família, amb una expressió relaxada, com d’aquella que
sap que no ha de patir per res a la vida. Suposo que m’agradava perquè
representava totalment el contrari del que jo era. El meu avi em donava uns
cèntims per comprar menjar al petit quiosc del parc i donar-li als coloms que
passejaven per allà.
Uns anys més tard, amb la mort del meu avi, la vida
se’m va torçar de nou, trobant-me de cop sola, i fent vida al carrer. Una senyora del barri em
va recollir a casa seva, però a canvi d’una habitació i dinar a taula, em va
suggerir dedicar-me a la que diuen la professió més vella del món.
De petita havia sentit a parlar als adults però mai
vaig interpretar a qué es referien, perquè tot sovint deien que ma mare, abans
de morir, s’hi havia dedicat també.
I no sé com, aquella manera de viure, que havia de ser
temporal fins trobar una altra feina més honorable o bé un bon home que em
volgués com la seva esposa, es va convertir en una forma de vida sense
adonar-me’n. Van anar passant els anys, i vaig anar a parar d’una habitació a
una altra, i quan vaig trobar algun home que em volia per a ell en exclusiva,
compartint-lo amb la seva dona, es clar, vaig passar d’un apartament a un
altre, però mai vaig tenir res meu.
Ara, a aquestes alçades de la vida, quan la majoria de
dones de la meva edat, ja tenen la jubilació, la vida solucionada, un marit,
fills i nets, una casa pagada on viure, jo em trobo igual que el primer dia.
Tinc una habitació llogada a un pis vell al pitjor barri de la ciutat. Amb el
que em trec dels meus pocs serveis, tot just m’arriba per pagar l’habitació i
alguna cosa per menjar. Sortosament
encara mantinc alguns clients de tota la vida. Moltes vegades només volen
companyia per sortir a passejar o anar al cinema, i em conviden a berenar o en
compren qualsevol cosa que necessiti. Els hi estic molt agraïda, no sé que
faria sense ells.
Acostumo a trobar-me’ls al Parc de la Ciutadella,
asseguda a un banc al costat de la meva
font preferida. El parc està molt canviat de quan anava a passejar amb l’avi,
però la bella dama de la font està fantàstica i tant distingida com sempre. No
com jo, que estic vella, arrugada i una mica pansida.
Jo també surto ara al carrer amb un paraigües, com
ella, no tant elegant, però si ben llampant, per a que qui em busqui em trobi
de seguida. A més, m’ajuda a guarir-me de la pluja a l’hivern, i aguantar les
hores de sol a l’estiu, perquè haig de dir que sempre he tingut una pell molt
delicada, i per la meva professió l’haig de cuidar.
Així que si veniu al parc i veieu una dona amagada
sota un colorit paraigua, alimentant d’amagatotis als coloms del seu voltant,
cosa que sembla estar prohibida avui dia, del tot segur que m’heu trobat.
Esta semana se encargan de anfitrionar los Retos Jueveros nuestros compañeros del Blog "EL VICI SOLITARI".
Y el tema que nos proponen es perfecto para esta semana, ya que el próximo 23 de Abril celebramos el día de Sant Jordi y también el Día Internacional del Libro.
Por lo que el tema escogido para homenajearlos precisamente será ese: Nuestro relato debe tratar sobre libros, literatura, escritura, lectura, poesía y cualquiera de sus vertientes, y podremos inspirarnos en una de las imagenes sugeridas, del artista LLUIS RIZO REI para ilustrar nuestro relato.
AQUI podeis encontrar el resto de relatos participantes.
—¡La cena ya está!— Oigo de pronto a mi hermano graznando al otro lado de la puerta. Su desagradable e inestable voz adolescente me arranca de nuevo de mi ensoñación mientras leo.
Si hay algo que consigue abstraerme del mundo y aislarme totalmente de elementos indeseados y molestos como mi hermano, es un buen libro. Cuando te gusta uno de verdad, el resto del mundo no importa. No tienes hambre, no tienes sed, no tienes sueño… No hay nada fuera de sus páginas que sea capaz de sacarte de la historia. Alguna vez me he llevado algún susto cuando voy caminando y leyendo por la calle. Mi madre ya me advierte que algún día tendré un disgusto. Más de un coche ha conseguido sacarme de golpe de la historia con su estridente bocina…
—¡Empollona, si no bajas me como tu hamburguesa!— Mi cretino e ignorante hermano rebuzna de nuevo. Voy a cenar y sigo luego, no hay quien se concentre.
AQUI podeis encontrar el resto de relatos participantes.
Aquí podréis encontrar el resto de relatos
participantes.
"EN EL BLANCO"
Podeu venir a buscar el vostre exemplar al Casal 3 Voltes Rebel,
Passeig Urrutia, nº 125.
On també podeu participar en el nostre taller d'escriptura creativa!
Anima't! Segur que tens moltes coses per a explicar!
T'esperem!
Nuestra
amiga MAG, en su Blog “La Trastienda del pecado” nos propone crear
un relato en el que describamos nuestro rincón favorito. Ese sitio que provoca
en nosotros una curiosa atracción, algo único y especial a través del cual nos
escapamos del mundo o nos encontramos con él.
Tengo que confesar que al leer la propuesta de Mag de esta semana me vino a la mente un escrito que ya tenía de hace un tiempo, y que publicamos en el libro "Érem, som i serem: Las etapas de la vida" con el resto del grupo del Taller de Escritura "El Vici Solitari" al que pertenezco. Os lo comparto a continuación.
Si quereis leer alguno de mis relatos publicados en nuestro libro:"Érem, som i serem"
Aquí podréis encontrar el resto de relatos
participantes en este nuevo reto juevero de esta semana.
He
llegado al aeropuerto y espero impaciente a que aparezca mi maleta. Estoy
nerviosa y al mismo tiempo ilusionada por el reencuentro después de dos años
sin verlas. Solemos coincidir solamente una vez al año, pero nuestra amistad
sigue viva como el día que nos conocimos, y es más intensa cada año que pasa.
Aunque tengamos que cruzar el Atlántico,
y cada una venga de un punto cardinal, pese a la distancia no hay barreras para
nosotras.
Estamos
en contacto y nos escribimos cada semana, pero ese momento en que por fin puedo
ver sus caras, dejando asomar alguna lagrimilla de pura emoción, sentir su
fuerte y sincero abrazo, oír sus voces dándome la bienvenida con sus melosos
acentos, poder oler sus perfumes que tan especiales las hacen a cada una; ese
momento es indescriptible para mí.
Nos
esperan unos días de pura desconexión. Esos pocos días al año son para nosotras
y los vivimos intensamente. Son para dejarlo todo atrás y concentrarme en
ellas, en sus ilusiones, preocupaciones y dudas. Compartir todo lo que ha
pasado este año, lo bueno, lo malo y lo peor. Abrir el corazón y la mente,
desnudarse, exponer nuestros miedos y confesar nuestras debilidades. Sentarse a
la mesa y entre exquisitos manjares locales, reírnos hasta llorar.
Recorreremos
la isla en coche y nos perderemos en sus infinitos rincones, que se convierten
en solo nuestros, por el simple hecho de compartirlos juntas. Caminaremos por
sus calles, como una hermandad de quinceañeras revoltosas, descaradas y
ruidosas. Siguiendo con la tradición, nos reuniremos alrededor del árbol milenario. Como si de un aquelarre se
tratara, cantaremos a las musas, a los astros o a los dioses, según la devoción
que cada una, y pediremos que cuiden de nosotras y de nuestra amistad para
siempre. Haremos interminables planes, algunos que veremos cumplidos en breve y
muchos otros que quedaran en el tintero, pero que nos gusta imaginar por si un
día un golpe de suerte los hiciera realidad.
Al
poner el pie ya fuera de la terminal del aeropuerto, respiro el aire fresco y
puro, miro al cielo y veo esas estrellas,
que me esperan como siempre, brillantes y tan nítidas. Pero presiento que
este año será distinto a los anteriores. ¿Volveré a casa como cada año o echaré
aquí el ancla para no regresar?
En el reto de esta semana, MAG nos propone como tema escribir
un relato tradicional y costumbrista, una leyenda o cuento, una anécdota en
forma de historia teniendo como base la noche de las ánimas, ya que se acerca
el día de difuntos.
He rescatado un relato que ya tenía de hace un tiempo, en el que la protagonista lo es también de esta noche de ánimas tan tradicional para unos y tan celebrada para otros.
Aquí podréis encontrar el resto de relatos
participantes en este nuevo reto.
LA DAMA OSCURA
Hoy salí pronto de casa. Sacudí de polvo mi viejo vestido negro, quería
causar buena impresión. Esperaba hacer nuevos amigos, aunque era poco probable,
por muy elegante y arreglada que vaya, y muy solemne que sea mi paso, nadie se
percata de mi presencia. No me ven, es como si fuera invisible. Todos van
caminando sin mirar a nadie, con prisas, preocupados por el tiempo, por no
perderlo imagino. Y es que nunca se sabe.
Por la calle del mercado vi a una joven embarazada, y me quedé embobada
mirando su enorme tripa. Tengo que confesar que, al pasar por su lado, cometí
una travesura. Hice ver que tropezaba con ella y de una forma muy sutil, rocé
con mi dedo meñique su puntiaguda barriga. Solo fue un segundo, pero ni se dio
cuenta. Ni se giró a mirarme. Me dio mucha rabia, porque seguro que tenía una
sonrisa preciosa, pero no quiso regalármela. Un día de estos tendrá una
sorpresa, y no será grata me temo.
Cuando me enfado suelo dirigirme con paso rápido y firme a las afueras
del pueblo, y paseo por los largos muros que rodean el hospital. Me paso tardes
enteras dando vueltas por los alrededores y mirando quien entra y sale. Algunos
por su propio pie, ya curados, o eso creen. Otros, ya sea por mi cercana
presencia o porque ya no hay nada que hacer por ellos, ya no salen por la
puerta principal. No me preocupo, estarán bien, en unos días me los encontraré
por casa. Estoy convencida.
En la avenida principal crucé sin mirar un paso de cebra, con el
semáforo en rojo, tengo la costumbre de no mirar, y esta vez el motorista que
venía embalado, sí que me vio, porque frenó en seco y saltó por los aires. Con
esa caída tan aparatosa y fea, no me extrañaría encontrármelo mañana en la
iglesia.
Eso me hizo recordar que hacía días que no pasaba por allí, por lo que justo
después subí la cuesta que lleva directa a la iglesia. Siempre siento un
escalofrío al pasar por la puerta y oír las viejas campanas. Decidí entrar y
sentarme un ratito en un banco y escuchar la misa del anciano y ya cansado
cura. El pobre está muy mayor y algo delicado, cualquier día le digo si me
acompaña de vuelta a casa.
Continuando con la original convocatoria de Ginebra Blonde, en su propuesta trimestral "Un reto: una imagen", y viendo de algunos compañeros han aprovechado para escribir más relatos inspirados en las fantásticas fotografías de Anka Zhuravleva, comparto otro de mis escritos.
A partir del relato de mi amigo Gabiliante, inspirado en las consecuencias del cambio climático, me sumo a la reivindicación ecológica:
DIOSES
Yo era Fuego,
temido por todos y al mismo tiempo venerado. Desde mi nacimiento con la primera
chispa, he traído calor a vuestros hogares en las crudas noches de invierno y calentado
vuestros brebajes y alimentos. Proporcionado una valiosa herramienta para
doblegar los materiales y adaptarlos a vuestras necesidades, forjado armas para
defenderos de las criaturas salvajes que os amenazan y trayendo luz en la
oscuridad de la noche. ¿Y cómo me lo agradecéis? Esas armas se convierten en
ofensivas para someter al prójimo, que llamáis enemigo. Utilizándome sin
control, olvidando mi poder y de lo que soy capaz de hacer cuando estoy
descontrolado. ¿Os acordáis del infierno en el que mi ira puede desembocar? ¿Ya
no me respetáis? ¿Acaso ya no me teméis?
Yo era Tierra,
suelo firme donde asentar vuestros hogares, cultivar vuestros alimentos y
cuidar de vuestro ganado. Siempre me habíais tratado con respeto, y yo
agradecida os proveía de buenas cosechas y os obsequiaba con jugosos frutos. Me
he puesto siempre en vuestras manos, y vosotros me habéis moldeado como el
artesano que convierte barro en una vasija. Habéis abusado de mi hasta tal
punto que me miro y no me reconozco. Ahora que soy yo la que os pide ayuda ¿No
pensáis venir a rescatarme? ¿Es que ya no me necesitáis? ¿Qué ha sido de mí,
aquella fértil, poderosa, capaz de alimentar a toda la humanidad? Ahora me
siento cansada, explotada, desfigurada. Ya no tengo fuerzas para seguir
adelante, no así. Soy vieja y no hay vuelta atrás. Pero yo encontraría la
manera de perdonaros si reflexionáis y frenáis esta locura.
Yo era Madera, materia
viva. A través de los árboles de los que procedo recibís oxígeno para vuestros
pulmones. Os he acompañado desde vuestro primer aliento, pero ¿estaré cuando os
llegue el último? Conmigo habéis construido vuestros hogares para protegeros
del frio y de los peligros que os acechan. Ingeniosas herramientas y melodiosos
instrumentos de los que emana toda vuestra sensibilidad en forma de música. También
naves con las que habéis ampliado nuevos horizontes y conquistado tierras
lejanas. El mundo animal al que vosotros pertenecéis, aunque a veces lo
olvidáis, vive en mí con equilibrio y respeto desde el principio de los tiempos.
¿Vosotros no podéis seguir sus pasos? ¿Acaso sois mejores que el resto?
Dependéis de mí incluso más que cualquier otra criatura, ¿es que vuestro
orgullo y falsa superioridad no os deja verlo?
Yo era Metal, símbolo
de poder. Repartido por todo el universo en forma de pequeñas pepitas de
energía, fuerza y belleza. Tenerme significa progreso, cambio, evolución. Siempre
he sido el motor de vuestras vidas y base de vuestro bienestar, pero también la
causa de vuestras desavenencias. He hecho felices y ricos a los más ambiciosos,
pero miserables a los más débiles y desvalidos. Y después de todo este tiempo
de lucha entre vosotros para poseerme, ¿aun creéis que soy infinito? ¿Qué
estaré siempre para enriqueceros y abasteceros? Vuestra ambición no tiene
límites, y no os deja ver que todo lo que dais por sentado hoy, mañana puede
desaparecer en un instante. ¿Seréis capaces de verlo algún día? ¿Os daréis
cuenta antes de que todo aquello que precisáis y robáis incansablemente, se
agote sin más? Confío en que la misma inteligencia que habéis invertido en
moldearme y obtener de mi hasta la última molécula útil, sepáis dirigirla a una
inminente y necesaria rectificación. Vuestros constantes abusos me ofenden.
Yo era Agua,
fuente de vida. En mi os sumergís y purificáis vuestros cuerpos y almas. Riego
vuestros campos y os proveo de abundantes pescas en cualquier océano, mar o rio
donde busquéis. Una pequeña parte de mí está dentro de cada uno de vosotros.
¿Es que ya no lo recordáis? Me he convertido en una inmensa masa de escombros.
Habéis pervertido mi pura esencia. Escaseo en muchos lugares, y en otros ya no
soy bienvenida, ya que me presento con toda mi fuerza y a destiempo, pero no es
mi culpa, no me puedo controlar. ¿Quizá olvidasteis mi caprichosa naturaleza?
¿Es que creéis que podéis elegir cuando, donde y como invocarme? Mi fuerza puede
convertir mares en calma en horribles tempestades, arrancar hogares de sus
cimientos y engullir todo a mi paso. Empiezo a estar enferma, en muchos
rincones del mundo ya totalmente contaminada. Vuestra inacción hará desaparecer
mi pureza lentamente ante vuestros ojos. ¿Es que no pensáis curarme?
Yo era Aire, oxígeno para vuestros
pulmones. Os he acompañado desde el primer aliento y también estaré hasta que
os llegue el último. Con mi impulso he ayudado a que las aves migren, a que las
semillas prendan en su lugar, a que naves desplieguen sus velas y conquisten
nuevos horizontes. Pero mi fuerza también puede mover dunas en el desierto,
convertir aguas calmadas en horribles tempestades, volver loca hasta la más
cuerda de las criaturas, arrancar hogares de sus cimientos y convertir una
inocente combinación química en toda una reacción explosiva. Habéis pervertido
mi pura esencia. ¿Quizá olvidasteis mi caprichosa naturaleza? ¿Creéis que podéis
elegir cuando, donde y como invocarme? Yo no tengo amo y de nadie necesito. Si
no soy bienvenido puedo marcharme y vagar por el inmenso universo. ¿Podréis
decir vosotros lo mismo? ¿Sobreviviréis a mi ausencia?
Me apunto de nuevo al reto juevero de esta semana, con una nueva
propuesta de NEOGEMINIS. En
esta ocasión se trata de crear un relato a partir de un inicio sugerido.
Podeis leer al resto de participantes Aquí
SUEÑO EN UN SUEÑO
La reiteración del extraño sueño la perturbaba tanto
como el sueño en sí. Se despertaba. Casi no podía abrir los ojos. Sus párpados pesaban, se negaban
a espabilar y dejarle ver la luz del día. Notaba movimiento fuera, debía ser él
que desayunaba antes de irse a trabajar. Pero ella recordaba haberlo visto
marcharse, había entrado a la habitación a darle un beso antes de irse. Incluso
oyó como cerraba la puerta y bajaba las escaleras.
Se empezó a poner nerviosa ya que sus párpados seguían
pegados y sin intención de abrirse y dejarle ver que le deparaba al otro lado. Se
inquietaba al percibir una presencia fuera. Oía unos pasos suaves y el roce de una
ropa al caminar. Y cuando sus ojos por fin recibían la luz del día colándose
entre las finas rendijas que dejaban sus párpados, una sombra atravesaba la
habitación. No había nadie, no podía haber nadie, pero su respiración se
aceleraba, no podía controlar lo que ocurría. Estaba indefensa, sus ojos volvían
a cerrarse, no conseguía mantenerlos abiertos, pero seguía notando algo cerca y
no era capaz de saber qué o quién era. Su pulso golpeaba su sien y sentía como por
el sudor, su pijama se pegaba a su piel. Cuando ya no podía soportar más la
incertidumbre decidió hablar, pero su boca no pudo articular ni un sencillo
¿“Quién anda ahí”? Y era entonces cuando su propia voz la despertaba.
¡Qué mal rato pasaba, que desagradable pesadilla! Le ocurría a
menudo y al despertar le dejaba muy mal cuerpo, no podía dejar de pensar
durante el día en esos minutos, en los que su subconsciente le jugaba esa mala
pasada. Quiere llevarse la mano a la cara para despejarse y apartar su melena
alborotada, cuando se da cuenta que no puede mover el brazo, es como si pesara
un quintal. No puede ni siquiera abrir y cerrar la mano, no nota sus dedos.
Intenta hacer lo mismo con el otro brazo sin éxito. Es como si estuvieran
dormidos. Pretende entonces estirar sus piernas para desperezarse y comprueba
de nuevo que todas sus extremidades están paralizadas. Le entra una sensación
profunda de ahogo, y le cuesta tragar hasta la saliva, cuando se da cuenta que
no puede ni siquiera pedir auxilio, nadie la oiría chillar. Solo le queda
esperar a que él regrese del trabajo y la encuentre aquí, no sabe cómo aguantará
hasta que él vuelva. Y entonces nota algo húmedo en la entrepierna, con los
nervios se hizo pipí encima y en ese momento despierta...
Una nova i original proposta, aquesta vegada fem una tirada de daus, no uns daus qualsevol, uns de màgics, pensats per aquells que amb la seva imaginació sense límits, siguin capaços de treure una historia amb aquestes 3 petites imatges.
Cadascú veu el que li sembla, aquí resideix la màgia d'aquests daus especials:
Vinc
d'una nissaga familiar de bons professionals. Els millors, cadascú en la seva
especialitat. El meu avi va començar de ben petit en el negoci amb poc més de
vuit anys, passejant-se per les Rambles, els voltants de la Catedral i tot
baixant Via Laietana fins la Barceloneta, arramblant amb qualsevol cartera mal
vigilada. Tenia el seu propi codi ètic, només les de la gent que li sobraven els
calés, es distingien de seguida. Senyors ben vestits, planxats, arreglats i
ben perfumats eren les seves víctimes més fàcils i predilectes.
El
meu pare va seguir amb el mateix ofici però la seva especialitat era una mica
més elaborada. Era el rei de les estafes piramidals, tan exitoses als vuitanta,
i que tantes satisfaccions li van aportar. Gràcies a ell menjava tota la
família, avis i tiets inclosos, a més de poder pagar les millors universitats
als seus cinc fills.
Jo
he seguit amb la tradició familiar i gràcies als meus estudis d'informàtica i programació
he aconseguit especialitzar-me en Internet, no soc dels millors, però em dona
per viure força bé. Tot i la seguretat de la feina operant des del despatx de
casa meva, i amb un risc gairebé inexistent, de vegades trobo a faltar una mica
de tensió i nervis, aquella adrenalina que donen els treballs “sobre el terreny”.
Llavors decideixo acostar-me a qualsevol barri veí i, tot passejant, escullo la
botiga més descuidada i poc vigilada. Després de repassar tot el gènere, decideixo
quin article compraré i quin altre penso regalar-me, pel simple fet de viure aquella
sensació tan gratificant que es el risc.
Crec
que ho porto a la sang, perquè ja de petit em passava quan els meus amics em
convidaven a berenar i jugar a casa seva. Poques vegades tornava sense un regal
extra a les butxaques: cromos, bales, xapes o peces del Tente, l'Exin
Castillos o potser fins i tot un Playmobil. Mai em van descobrir
perquè vaig tenir la precaució de no convidar-los a casa.
Ara,
feia un temps que m'havia aficionat a passar-me cada mes per una llibreria
especialitzada en còmics i parafernàlia de cinema. El meu objectiu inicial era
obtenir com a botí algun còmic de franc, però finalment ella va ser el motiu que
les meves visites fossin setmanals. Diana es deia. Jo li havia estat robant
còmics durant casi tot un any, però ella em va robar el cor des del primer dia
que em va regalar el seu somriure mentre em cobrava un parell de samarretes que
havia decidit comprar.
Una
tarda, al negoci del costat que era una joieria, van cometre un atracament amb
tiroteig inclòs. La mala fortuna va voler que una bala perduda es colés per
l'aparador de la llibreria i anés a encertar precisament a la meva dependenta
preferida. No la vaig tornar a veure, tampoc he tornat a la botiga. Sense ella
no és el mateix i els mals records m'envaeixen.
Aquell
fet em va marcar molt, apart de pel motiu més evident, també perquè va ser la
primera vegada que em sentia robat, estafat, i no havia sentit mai abans aquella
sensació. Aquell lladre va robar alguna cosa més que una joieria aquell dia. A
més de robar-li la vida a la Diana, també em va prendre la meva vocació i la
feina, però em va regalar el desig d'una bona consciència.
Us comparteixo més propostes interessants que vam fer aquest curs passat al Taller d'escriptura amb el Grup "Vici Solitari".
En aquesta ocasió es tractava d'escollir una cançó i a partir d'aquesta veure qui escrit ens podía sugerir...
Aquí teniu la meva cançó ...
i el relat que va sortir:
A casa li diem “el noi de super”,
no per que treballi allà, sinó perquè sempre està esperant a la porta demanant
una moneda. Quan passes pel davant et saluda amb un gran somriure que deixa
veure les seves dents blanques i lluents que destaquen per la seva pell negra. La
seva veu greu però amb un to suau i melós, i un marcat accent estranger dient ““Buenozzz
diazzz zeniora”, afegit al seu somriure amigable, et fa casi impossible
passar per davant i no donar-li res abans de creuar la porta. Es jove, no
tindrà més de vint-i-cinc anys, en la seva mirada es nota encara una espurna
d'il·lusió.
Un dia a mig matí el vaig veure de
nou, però no estava sol. Un compatriota seu l'havia vingut a veure, es va
apropar a ell i després d'una breu xerrada li va allargar la ma, per
recollir-li alguna cosa que no vaig veure bé, per trobar-me encara lluny.
Van passar uns dies i vaig tornar a
coincidir-hi, potser era més o menys la
mateixa hora i allà era de nou el seu conegut saludant-lo amb una encaixada de
mans. Aquell dia en realitat havien vingut a veure'l dos nois. Mentre un el
saludava i xerrava amb ell, l'altre esperava a la cantonada. Els vaig veure
quan sortia del supermercat carregada amb la compra.
Mentre esperava que canvies el
semàfor per travessar el carrer, l'home que abans saludava al noi va apropar-se
fins on estava l'altre company i va treure quelcom de la butxaca i li entregà
d'amagat. Llavors ho vaig veure clar.
Cada setmana venien a visitar-lo per
recollir-li la recaptació. El soroll de les monedes dintre d'aquella bossa de
plàstic era inconfusible. Quan el semàfor va canviar i van passar el carrer
davant meu, vaig veure que portaven una altra bossa amb coses de menjar. La gent al sortir del “super”, li
donava coses al noi perquè tingues alguna cosa que endur-se a la boca aquell dia;
un cartró de llet, un paquet de galetes o una peça de fruita.
Em vaig sentir trasbalsada i a l'hora
molt ofesa. Aquell noi es passava les hores allà a peu dret, aguantant la calor de l'estiu i el fred de
l'hivern. Encara no sabia d'on treia les forces per saludar a tothom cada dia
amb el seu millor somriure sense desmaiar-se , perquè era ben escanyolit pobre,
de lo poc que menjava. I a sobre ara, lo poc que aconseguia s'ho emportava algú
altre?
Pot ser per poder pagar un llit on
dormir aquella nit sota sostre, o per pagar un deute encara més gran, com el
passatge fins la terra de les oportunitats, segur que així li havien venut
abans de venir. O fins i tot per poder tenir un permís de residència o una
feina com cal. Segur que això era el que ell havia vingut a buscar, tant lluny
de casa i fent tants sacrificis, estic convençuda.
A la seva terra hauria deixat casa
seva, família i amics, potser un petit terreny o animals de la seva propietat
per poder mantenir l'economia familiar. O potser una vella moto o una bicicleta
desgavellada per poder traslladar-se a la ciutat més propera a treballar per
algú altre.
I que tenia ara? Un abric que li
anava gegant, una samarreta bruta i trencada i uns pantalons enormes lligats a
la cintura amb un cordill, unes sandàlies desgastades i uns mitjons foradats i
de color indefinit. I la seva cantonada al costat del “super”, on podia
posar cada matí el seu cartell que deia: “Una moneda, per favor. Tinc gana”.
Ho va abandonar tot amb la promesa d'aconseguir una vida millor.
Avui he baixat a comprar i ja no hi
era on sempre. En el seu lloc hi ha un altre noi, possiblement del mateix
origen i precària situació. He tingut una sensació estranya, com d'alegria de
pensar que podria haver canviat la seva sort, i una altra ben diferent, com si
tingués un mal pressentiment. He decidit quedar-me amb la primera.
El noi es jove i encara te temps per
endavant, prou forces per no defallir i sobretot la gran il·lusió i
convenciment d'estar en el lloc correcte per poder convertir els seus somnis en
realitat.
¡Hola Blogueros! Hoy os recordamos un evento literario que no os podeis perder. Se trata de la 2ª Edición de la Feria Literaria “FES-TE DE...