dissabte, 12 d’octubre del 2024

Concurso Octubre - Tintero de Oro – Homenaje a Miguel Delibes y “El camino”– “Casio, el dentista “

Empezamos un nuevo curso de la mano de nuestros amigos de "EL TINTERO DE ORO". Este mes de Octubre, nos proponen el siguiente reto:

Escribir un relato donde el protagonista sea el entorno rural. Que nuestra historia transcurra ambientado en el mundo rural o donde la Naturaleza desempeñe un papel fundamental.

AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:


"CASIO, EL DENTISTA"

Imagen: Pixabay


Nunca me cansaré de escuchar aquella historia. De cuando mi madre era niña y estuvo un par de días rabiando en casa con un tremendo dolor de muelas. La abuela, que conocía la mala fama del dentista del pueblo se resistía a ir a su consulta, pero como el dolor era insoportable y de noche incluso se le iba la cabeza de la misma fiebre, al tercer día, armándose de valor decidieron llevar a mi madre.

Ella siempre había oído que a Don Casio le llamaban el Carnicero, convencida que tendría un negocio donde despachaban carne en algún pueblo cercano y lo de sacar muelas era un más a más que hacía para sacarse un dinerillo. Porque lo que eran dentistas, por aquel tiempo y por aquellos lares, no había demasiados.

Tras atravesar la mies de varios vecinos, a zancadas mi abuela, y a rastras mi madre, llegaron al caserío. Al abrirles la puerta su mujer e invitarlas a entrar en lo que muy generosamente ella llamó la consulta, ya se dieron cuenta que distaba mucho del dispensario médico donde las atendían habitualmente el doctor y su enfermera en Marina de Cudeyo, a unos kilómetros de allí.

Era un cuarto con un ventanuco alto y pequeño que no dejaba ver el exterior ni entrar luz al interior. Mi madre se sentó en aquella silla, que en mejores tiempos habría sido de un buen dentista, y esperó nerviosa a Don Casio.

Llegó tras un buen rato, saludando sonoramente al entrar y se dirigió directamente a la consulta donde su esposa le había anunciado que estaban esperandole. Se quitó rápidamente la chaqueta, se arremangó la camisa y mientras le preguntaba a la abuela, sentada en un rincón cual era el problema, sin lavarse las manos se puso manos a la obra pidiéndole a mi madre que abriera la boca y le señalara la muela que le dolía.

Le acercó una potente luz a la cara que la cegó por unos minutos mientras le daba un vaso con un enjuague según dijo para adormecer la muela, aunque por el olor a ella le recordó los licores que corrían por casa los domingos.

Se encontró enseguida unas tenazas enormes en la boca con las que él pretendía tirar fuerte para extraer aquella dolorosa muela. Cada vez que el bruto de Don Casio tiraba de ella, mi madre le seguía levantando todo su cuerpo de la silla, y así varias veces porque aquella muela no quería salir. Don Casio empezó a ponerse nervioso al ver que la operación se eternizaría de aquella manera. Decidido colocó una rodilla sobre el regazo de mi madre sorprendida, mientras que con un brazo la sujetaba a la altura del pecho frenando su avance, con el otro tiraba con todas sus fuerzas, sin demasiado buen resultado. En el último tirón, al extraer por fin aquella maldita muela, mi madre entre sollozos soltó un buen grito al notar un corte en el labio. Mi abuela agarró a mi madre del brazo y la sacó de allí mientras con una retahíla de insultos se despedía de Don Casio camino al dispensario. Allí le cosieron la herida con varios puntos que hoy tras cuarenta años, aún se le nota la cicatriz.

Después de semejante aventura, mi familia tardó en volver a visitar a Don Casio. Cuando pensaban que nunca más volverían a solicitar sus servicios, un par de años más tarde, Caridad, la hermana pequeña de mi madre, tuvo una emergencia una tarde de domingo. Sin vacilar y debido a la urgencia, mi abuela acudió al dispensario de Don Casio de nuevo. Les abrió la puerta su esposa, tan amable como siempre y les ofreció un café mientras esperaban a que él regresara. Uno de sus hijos fue a buscarlo a la bodega del pueblo, donde estaba tomando unos vinos con algunos vecinos mientras echaba una partida al mus.

Caridad era pequeña, pero algo había oído sobre la mala fama de Don Casio. Iba asustada, pero estaba alerta y vigilante a lo que pasara en aquella consulta. Don Casio tan pronto llegó, repitió su ritual habitual: se quitó la chaqueta, se arremangó la camisa y mientras preguntaba a mi abuela cual era el problema, llenaba un vaso con el supuesto enjuague y se lo tendió a la pequeña Caridad. Nada más oler aquel licor, la pequeña tiró su cabeza para atrás negando con la cabeza y apartando el vaso que Don Casio le ofrecía. Éste acercó la potente luz a la cara de la niña mientras intentaba que abriera la boca. Caridad se asustó al ver la cara de Don Casio tan cerca de la suya, con aquellas pobladas y negras cejas y su fuerte aliento a vino, y aún hoy nadie sabe que fue primero, si el mordisco que le propinó en la mano al dentista o la patada que recibió éste en su entrepierna.

Ni que decir tiene que ningún miembro de la familia se le permitió volver a la consulta de Don Casio, ni tampoco pasar por los alrededores de su casa. Únicamente coincidían los domingos en la iglesia, y se intercambiaban miradas llenas de rencor y desprecio desde lejos.

“Justicia divina” decía la abuela al salir por última vez de aquella consulta, y aún lo sigue diciendo con una leve sonrisilla cuando nos cuenta su historia.


*Mies: En Cantabria, conjunto de sembrados de un valle.



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dimarts, 8 d’octubre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “Piezas de Ajedrez – “La partida”

Esta semana nuestra compañera MARIANA desde su Blog HACIA EL ÚLTIMO ESCALÓN DE LA MAGIA ... nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana escribir en torno al juego del Ajedrez. Podemos nombrar el juego o bien elegir una o varias piezas de las que se compone, para relatar nuestra historia.

AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


" LA PARTIDA"

Imagen: Pixabay


Mientras mis pasos avanzaban por las elegantes baldosas blancas y negras, que lucían siempre brillantes en mi librería favorita “El Alfil”, sabía que había empezado el juego de verdad. Aunque estábamos en mi terreno, no podía evitar sentirme nerviosa. Accedí a aquel encuentro por curiosidad, y si soy sincera, por pura vanidad.

Había pasado más de un año desde que iniciamos nuestro primer contacto, en un conocido juego “On line”, quizá una manera muy atípica e informal de conocerse. Tras finalizar nuestras largas y desafiantes partidas, encontrábamos un momento para comentarlas por el chat de forma relajada, después de nuestra ardua lucha sobre el tablero.

Al principio solo hablábamos del juego, estrategias y trucos para las próximas partidas. Con las semanas ampliamos nuestros temas de conversación a cosas más mundanas, como nuestras aficiones, gustos, trabajos o ciudades de origen, y así fuimos desnudándonos poco a poco el uno frente al otro, aunque en la distancia.

Tu trabajas en una importante multinacional, al otro lado del charco, como técnico de sistemas, y digamos que por aquellas casualidades o quizá debido a alguna elaborada estrategia, te encuentras de viaje en mi ciudad. Cuando propusiste conocernos enseguida sentí que debía arriesgarme y aceptar.

Quizá seas el rey de las mentiras, cuando semanas antes prometías que, si accedía a conocerte y por cosas del destino, llegaras a gustarme, me regalarías una gran vida de comodidades, sin privaciones, solo diversión y me cuidarías como una reina.

Hasta entonces, aquella vida ajetreada, viviendo a caballo entre varias ciudades, continuos viajes de aquí a allá, sin acabar de conectar nunca con nadie, no te había importado. Pero ahora no te conformabas con ser un peón más, aspirabas a algo mejor, y si tu entrevista de trabajo en mi ciudad te salía bien, todo cambiaría, quizá para los dos.

Nuestro encuentro me tiene en jaque, desde el piso de arriba te observo entrar, como una doncella desde su torre. Ojalá surja la magia entre nosotros. Siento que esta es la partida definitiva, mi movimiento final decidirá si te quedas o te vas.


Imagen: Pixabay

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dimarts, 1 d’octubre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: Cumpleaños – “Solo números”

Esta semana nuestra compañera ALMA LEONOR desde su Blog HELICON, nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana escribir en torno a la idea de un Cumpleaños, o al menos que la palabra aparezca en algún momento del relato.

¡Así que con esta genial propuesta celebraremos su cumpleaños que parece ser que es el próximo sábado 5 de OCTUBRE, así que por adelantado le deseamos un muy feliz día!


¡FELIZ CUMPLEAÑOS JUEVERO, ALMA LEONOR!

¡Que cumplas y escribas durante muchos años más!


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


"SOLO NÚMEROS"



Con la excusa de un sorteo extraordinario, mis compañeras de trabajo me convencieron de nuevo para comprar un décimo de lotería. Aunque escéptica como cada año, el día del sorteo puse la radio para escucharlo mientras teletrabajaba en casa, y el número ganador del primer premio me resultó bastante familiar.

Lo recordé enseguida, era el 25976. Lo compró mi compañera Victoria por coincidir con su fecha de nacimiento. No me lo podía creer. ¡Éramos millonarias por fin! Después de tantos años insistiendo, la suerte nos acompañaba. Podríamos olvidarnos de trabajar. ¡Que ganas de ser libres y no madrugar nunca más!

Lo primero que haría sería liquidar mi hipoteca y vender mi piso de escasos cincuenta metros y comprarme uno más grande y con ascensor. O mejor todavía, una casita en un pueblo tranquilo. Y otra para mi madre, así no tendría que sufrir pagando cada mes el alquiler con su precaria pensión.

Jubilaría mi coche de dieciocho años y me compraría uno eléctrico de esos tan ecológicos. Y haría un gran viaje para visitar los cinco continentes. ¡Mi sueño hecho realidad! Con un poco de suerte, después de todo esto aún me quedaría algún dinero, que si supiera administrarlo bien, podría vivir de renta.

Escribí enseguida al grupo de wsap de mis compañeras para decirles que nuestro número era el ganador del primer premio, una millonada. Mi compañera Victoria respondió en un tono algo seco y poco emocionada, que sentía decirme que no nos había tocado la lotería, porque su fecha de cumpleaños era el día 26 de septiembre, y no el 25.

Por un momento me pareció que me tomaba el pelo. ¡Victoria, siempre tan bromista! Viendo que nadie más respondía, busqué nerviosa mi décimo y efectivamente nuestro número 26976, no era el premiado.

¡Qué rabia! ¡Viví mi cuento de la lechera particular, por unos minutos, mis sueños por los suelos, por solo una cifra!

Sospecho que Victoria no volverá a compartir conmigo ningún décimo más de lotería. No sé si estaba más molesta porque no nos tocara el premio o por confundirme en su fecha de cumpleaños.


dimarts, 24 de setembre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: Carterooo!!! - "El aprendiz"

Esta semana ROSANA y PATRICIA desde su Blog SOMOS ARTESANOS DE LA PALABRA, nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana la siguiente idea:

“Vamos lentamente conduciendo, pedaleando o caminando y de pronto algo o alguien se descompone o le sucede algo que requiere detener la marcha. Justamente donde nos detenemos hay un bosque y en él una bella cabaña vacía para que se pueda pasar la noche.

La noche llega y en algún momento, se decide abrir la puerta y ¡Oh sorpresa!, llegan hasta allí, cual hojas de otoño una cantidad de sobres que contienen cartas. Y justo ahí, estará el punto en cuestión: ¿Qué dicen las cartas?, ¿Quién las han enviado? ¿Para quién? ¿Desde dónde?

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"EL APRENDIZ"



Llevaba meses sin trabajo, no había manera de encontrar nada. Eran malas fechas, el verano ya había pasado. Para despejarme y levantarme el ánimo, un amigo me propuso una excursión por la montaña para el fin de semana.

Nos levantamos muy pronto aquel sábado y cogimos carretera hasta llegar a las montañas, allí nos alojamos en una casa rural muy tranquila y acogedora. Dejamos nuestras cosas en la habitación, y nos pusimos en marcha llevando exclusivamente una mochila con un par de bocadillos y dos botellines de agua cada uno. Disfruté mucho de aquella excursión con aquellos paisajes mágicos. Aquel cansancio me recordó lo bien que lo pasábamos años atrás en aquellas escapadas y en que baja forma nos encontrábamos. Debido a que estábamos algo desentrenados calculamos mal y la noche se nos echó encima antes de lo esperado.

A lo lejos vimos una ventana de la que salía luz y nos acercamos a preguntar. Se trataba de una pequeña cabaña, al llegar picamos a la puerta, pero nadie respondió por lo que decimos entrar. La cabaña parecía estar vacía y nos lo confirmó una nota que decía: “Regreso en 5 minutos”.

Estuvimos allí esperando en unos cómodos sillones delante de la cálida chimenea y parece ser que del cansancio nos quedamos dormidos. De madrugada nos despertamos sobresaltados, un estruendo que venía de fuera de la cabaña nos asustó, parecía como si un camión hubiera chocado contra un árbol. Al salir fuera vimos como centenares de cartas volaban por los aires. Un viejete de edad indeterminada se bajaba de una carroza tirada por unos cuantos renos que parecían agotados.

El anciano, bastante rollizo y con unas mejillas algo sofocadas, se había estampado contra un abeto gigante y se apeó torpemente de su carroza mientras nos decía sonriente:

—¡Parece mentira! Estamos en octubre y mirad cuantas cartas he recibido ya. Creo que este año se me acumula el trabajo de nuevo y es que cada vez me llegan más pronto. Por cierto, chicos ¿os interesaría un buen empleo?






dimarts, 17 de setembre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: Testimonio de un gato – “Mousse, el albino”

Esta semana desde su Blog NEOGEMINIS, nuestra amiga MÓNICA nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana, el testimonio de un gato.

Como siempre intentando no superar las 350 palabras, y con el estilo y forma que cada uno prefiera.


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.



"MOUSSE, EL ALBINO"


Desde siempre me he sentido especial. No solo por mi pelaje completamente blanco, sin una manchita, cosa poco habitual en mi especie, sino porque he tenido la sensación que me aguardaban grandes cosas en la vida.

Dicen que los albinos, sea de la especie que sea, no estamos bien adaptados al medio, y tenemos una esperanza de vida más corta que el resto. No os imagináis la cantidad de problemas que conlleva. En mi caso uno de ellos es la sordera, no oigo absolutamente nada. Así que, viviendo en la calle, podría ser atropellado en cualquier momento. Eso de no oír nada puede ser una bendición porque nunca me asustaré por oír petardos en San Juan, o por los múltiples ruidos que provienen de la calle o incluso de casa. Ya se puede caer una olla al suelo, o romperse un vaso que yo, sigo con mi siesta sin problemas. Eso sí, como no me oigo, por lo visto cuando maúllo, que lo hago muy a menudo porque soy muy hablador, es a tal volumen que mis amos y sus vecinos lo consideran bastante molesto.

Otro problemilla es nuestra piel hipersensible, y viviendo a la intemperie, el sol puede dañarnos seriamente, provocándonos heridas complicadas y dolorosas, difíciles de curar. La ventaja de vivir en casa con mis amos es que los rayos del sol no pueden dañarme.

Por suerte, me rescataron de la calle casi al nacer, y los primeros meses viví en una asociación dedicada a recoger gatos enfermos o heridos, hasta que conocí a mi familia que me adoptó pese a mis complejidades que no son pocas. Los de mi condición, solemos tener una salud muy delicada, así que me siento muy afortunado y agradecido, no habría sobrevivido demasiado tiempo en la calle.

Hacemos muy buenas migas con Ariadna, a veces dormimos juntos la siesta y acurrucado junto a su pequeño cuerpecito, noto un compás, un ritmo interior, como si fuera su corazoncito, o quizá sea el mío. Me relaja mucho y me hace sentir a salvo y así con ese leve compás rítmico, empiezo un nuevo sueño.


Imagen: Mousse de siesta


Si os gustan los relatos sobre mascotas y animaletes de todo tipo, podeis visitar la siguiente entrada que he titulado “ANIMALADAS” con algunos de mis relatos que he recopilado.


Imagen: Marifelita


dissabte, 14 de setembre del 2024

Microrreto Septiembre "El Tintero de Oro" - Las redes sociales - "Entre lobos"

Empezamos nuevo curso con los amigos de EL TINTERO DE ORO. Para este mes de Septiembre, desde su blog, nos proponen el siguiente reto:

Escribir un relato donde las Redes Sociales sean las protagonistas de la historia y sin superar las 250 palabras.


Imagen: Katie Watersell


" ENTRE LOBOS"

Definitivamente las redes han arruinado mi vida, tanto profesional como sentimentalmente. Una actriz internacional como yo no tiene derecho a cometer pequeños deslices en el anonimato. De la noche a la mañana, por arte de magia, una modesta aspirante a actriz se convierte en la celebrity del momento. Y no precisamente por tu talento sino por pequeñas casualidades que por suerte o desgracia, se le presentan en la vida.

Recuerdo la vez que me invitaron a una fiesta y yo, aun verde en estos temas, no tuve la precaución de ser comedida con el alcohol y estar vigilante a los acontecimientos. Al día siguiente me convertí en tendencia en Tik Tok por mis torpes, aunque por lo visto populares pasos de baile. O aquella noche que me quedé encerrada en unos baños públicos y al día siguiente, al encontrarme dormida y en un estado lamentable mis descubridores no tuvieron reparo en publicar las jugosas fotos del hallazgo en Facebook. O aquella otra ocasión en la que filtraron unos videos de mi casting para un programa de televisión en busca de promesas de la canción. Aquellas notas desafinadas, aunque “sampleadas” las aprovechó un rapero y fue un relativo éxito veraniego en su día, que lo petó en Instagram. Ostento el récord de videos en YouTube y ni siquiera los hice yo.

De mis descalabros amorosos ni os cuento, mis numerosas historias de amor relatadas casi a diario, fotografías y videos robados incluidos. El público es una manada de lobos, nunca tienen suficiente.


AQUI podreis encontrar el resto de relatos participantes:



En el blog amigo EL VICI SOLITARI están de aniversario, 
si quieres saber más detalles sobre la historia de nuestra diva, pulsa AQUÍ.

Imagen: Pixabay

dimecres, 11 de setembre del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: El vacío existencial – “Adiós”

Esta semana desde su Blog BITACORA LITERARIA, nuestra amiga NURIA nos propone como tema para el Reto Juevero de esta semana, el vacío existencial.

Se trata de escribir sobre la pérdida de la motivación y del interés por lo que acontece, igualmente puede ser la sensación de «no tener nada dentro».

El protagonista puede sentir un vacío representacional o existencial (vivencia de no tener nada en la cabeza, no poder pensar, no recordar), un vacío afectivo (sentir indiferencia hacia casi todo), un vacío mental (no tener fuerzas para llevar un proyecto adelante), un vacío de deseos (no anhelar nada) o un vacío de fantasías (no poder imaginar).


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.

"ADIÓS"

Imagen: Nuria Espinosa

Adiós,

No es la forma habitual de empezar una carta, pero quería dejar bien claro que se trata de una despedida. Aprovechar para escribirte todo aquello que no me atreví a decir ni preguntar durante todos estos años. Imagino que en parte fue por evitar discusiones y preocupaciones a tus padres, que son mis abuelos, y que por culpa de tu total ausencia en mi infancia me criaron como si fuera hija suya.

Jamás pude comprender como el padre de una niña de tres años, decide un buen día hacer la maleta y largarse de casa, abandonando a su familia. Sin preguntarse siquiera como se encontrará su hija, si necesitará algo, si le recordará, si le echará de menos, y como será su vida sin él. Cuando reapareciste en mi vida a mis quince años, tuve esperanzas de recuperar el tiempo perdido y el padre que nunca tuve, pero enseguida me di cuenta que yo no te interesaba para nada.

Quizá nunca fui del todo sincera, no hice comentario ni pregunta alguna para esquivar tan desagradable tema y así evitar enfrentamientos innecesarios. El mal ya estaba hecho y no había manera de repararlo. Tu actitud despreocupada al vernos hizo creer siempre a los demás que todo iba bien entre nosotros y que nada malo había ocurrido, pero no pudo ser más hiriente para mí. Y con cada encuentro y desaire tuyo se tejía en mi estomago un nudo que cada vez apretaba y asfixiaba más.

Me pregunto si pude hacer algo más, esforzarme por entenderte, perdonarte, olvidar y empezar de cero. Pensé que callando todos mis sentimientos y frustraciones sobre nuestra inexistente relación, podría enfrentar mejor la situación y convivir contigo, en las escasas reuniones familiares en las que coincidíamos. En cambio, otras veces pienso que habría sido mejor todo lo contrario, enfrentarme a ti, soltar todo lo que pensaba y sentía, con la esperanza de captar tu atención, y quizá así despertaras y vieras claramente nuestra realidad, que para nada era la tuya.

Solo puedo decir que de ti únicamente he recibido indiferencia, desprecio y olvido. Creo que ha llegado el momento de que yo te corresponda con la misma moneda. He logrado deshacer mi nudo y llenar tu vacío, ahora me siento más ligera.

Se despide una hija a la que su padre nunca quiso conocer.

                        Marifelita



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Imagen: Pixabay



 


dissabte, 7 de setembre del 2024

Relatos con Ginebra Blonde en Varietés – “Tema: IA ” – “Ginoide”

Nuestra amiga GINEBRA BLONDE desde su blog VARIETÉS nos propone, un nuevo reto para este mes de Septiembre.

Esta vez la protagonista será la IA, tan de actualidad últimamente. Escribiremos un relato, en el formato que deseemos y en el que la IA sea la protagonista y causante de cualquier situación en cualquiera de sus dos facetas, positiva o negativa.

Para ello nos comparte unas ilustraciones, en este caso creadas a través de la IA precisamente, para que como siempre, nos sirvan de inspiración para crear nuestros relatos.

Estos meses ando algo atareada con mis estudios y como no puedo dedicar ahora mismo tanto tiempo a la escritura como desearía y el tema del relato me ha recordado una historia que escribí hace ya un tiempo, os la comparto a continuación.

AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes.


"GINOIDE"

Imagen: NigthCafé- @JavilWoo


Salgo de trabajar tarde, como siempre, agotada pero aliviada de haber sobrevivido a otro día. Me dirijo a la estación de tren y en un breve trayecto que no me llevaría más de quince minutos caminando, se convierte en una hora, parándome en cada escaparate y cada tienda con la intención de encontrar ese artículo perfecto que me haga sentir bien y consiga hacerme olvidar mi desastrosa vida.

Desde hace unos días, un muchacho coincide conmigo en algunas tiendas, semáforos y escaparates en ese breve trayecto. Al principio pensé que era casualidad, en el centro hay muchas oficinas, era posible que trabajara por la zona. Luego imaginé que era un admirador, que yo le resultaba atractiva y estuviera haciéndose el encontradizo para propiciar una conversación. Lo descarté enseguida, era muy joven, y aunque no estoy mal para mi edad, soy consciente de que ya no despierto ese tipo de pasiones entre los jóvenes.

Después pensé que podría provocar otras, enfermizas y obsesivas que nadie está libre de ser víctima en esta sociedad nuestra. Sin tener sus intenciones claras, lo que inicialmente me pareció halagador, como un posible admirador, se convirtió en una angustiosa sospecha ante un probable acosador.

Ayer coincidió conmigo de nuevo, y se colocó justo a mi lado en el andén del tren. Y no solo eso, lo más inquietante para mí fue que no perdió la oportunidad de sentarse a mi lado en el vagón. Cuando estaba a punto de montar una escena y decirle delante de todos que me dejara en paz y parara de acosarme, me di cuenta que llevaba un maletín con el célebre logotipo del “Cyber-Cobrador del Frac”. ¡Cómo no lo vi antes!

Durante los últimos meses, como los políticos y economistas dirían “he vivido por encima de mis posibilidades”. Me enfrento a un gran problema, no puedo hacer más horas extras de las que ya hago. Con mi jornada de diez horas diarias y mi trabajo del fin de semana aún no tengo suficiente para todos mis gastos y además enviar algo de dinero a mi familia. Tendré que armarme de paciencia y soportar este bochorno al menos unos meses, hasta que cobre la paga extra, alguna generosa propina o que un golpe de suerte en la lotería, me ayude a cumplir con mis obligaciones.

Pero, ¿tengo otra opción? Si, la tengo. Puedo rendirme, dejarlo todo atrás, olvidarme de mis angustias, mis miedos, mis tristezas, pero también de mis sueños, ilusiones y un futuro prometedor. Podría ser como ese atractivo “Cyber-Cobrador del Frac”, estos modernos y sofisticados androides que se mezclan entre nosotros y que son casi indetectables, imposibles de distinguir de los humanos. Si no fuera porque se dedican a hacer los trabajos más peligrosos, pesados y desagradables que nadie quiere hacer.

Recuerdo que los primeros años experimentaban con presos. Ellos aceptaban encantados, con tal de volver al mundo exterior, aunque fuera vendiendo su cuerpo y alma a la ciencia con la promesa de una segunda oportunidad y una vida mejor. Implantándoles un pequeño chip inhibidor, mantenían su consciencia humana, pero olvidaban sus recuerdos empezando una nueva vida de cero. Eran incapaces de sentir miedo, furia, tristeza, decepción, dolor o depresión. Todos esos sentimientos no les afectaban y sus cuerpos eran ajustados, reparados o sustituidos cuando se precisaba.

Se dedicaban a ser bomberos, mineros, guardias de seguridad, obreros en construcciones peligrosas, soldados, y si alguno de ellos sufría un accidente o perdía la vida era fácilmente reemplazable.

El éxito y la demanda fue tal entre empresas y gobiernos, que acabamos con las prisiones vacías. Entonces llegó la hora de buscarlos en la calle. Grandes campañas publicitarias en televisión te ofrecían “una gran vida sin preocupaciones, problemas ni tensiones” “Olvídate del dolor, serás joven para siempre”.  Lo que no explicaban es que cuando decían “jóvenes para siempre”, era porque les esperaba una corta vida. Eso sí, plena y sin preocuparse por su salud ni por el día que sería el último para ellos.

Hoy en el andén del tren, acompañada de nuevo por mi amigo el “Cyber-Cobrador” a unos pasos tras de mí, he visto un anuncio de “Android & Gynoid” la empresa que diseña estos robots humanoides y que puede cambiarme la vida. En el anuncio ofrecían vacantes en ocupaciones como policías, guardaespaldas, testers de fármacos y operaciones quirúrgicas de riesgo, o incluso acompañantes de lujo. Hasta ahí han llegado, no tienen límites.

Así que, durante el trayecto en tren de dos horas, le he estado dando vueltas hasta llegar a casa. Mejor dicho, a mi habitación, alquilada en un piso compartido con tres personas más, trabajadores pringados de lunes a domingo como yo. Sin vida entre semana y sin ilusiones ni fuerzas en su inexistente tiempo libre. Sin nadie con quien compartir la vida y mis sueños ya descartados, pienso mucho en ello últimamente. Me da por reflexionar y soñar con una nueva vida sin hambre, ni deudas, sin disgustos ni decepciones, sin una triste y dolorosa vejez.

El “Sintético del Frac” sentado a mi lado, como si leyera mi pensamiento me entrega una tarjeta: “Android & Gynoid” Compramos tu deuda y te regalamos una vida de ensueño.

Creo que compartiremos algunos trayectos juntos hasta que decida qué hacer con mi vida. Quizá aproveche para preguntarle por la suya, esa de ensueño que como a mí, otro androide le ofreció en algún momento delicado de su desastrosa vida humana.


AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes y relatos participantes.





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Imagen: Pixabay


 

dimarts, 3 de setembre del 2024

Cada jueves, un relato: Tema – 5 personajes – “Independencia energética”

Esta semana desde su Blog, nuestra amiga ALMA LEONOR nos propone este reto Juevero, con las siguientes pauta:

- Deben aparecer al menos 5 personajes.

-Al menos uno ha de ser un niño/a (de cualquier edad menor de 18 años).

-Al menos uno ha de ser un anciano/a.

-Y, al menos uno, ha de ser padre/madre (no necesariamente de un personaje).

La temática, el tiempo y el lugar donde transcurre y el estilo son libres. La duración, seguiría siendo de 350 palabras como máximo.

Aunque este mes ando algo liada con mis estudios y no he tenido tiempo de escribir un nuevo relato, he recuperado un texto que tenía escrito de los talleres de escritura semanales en los que participo con mis amigos de "El Vici Solitari" que encaja con las normas del reto.


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.


" INDEPENDENCIA ENERGÉTICA"

Imagen: Pixabay


Así se llamaba el nuevo libro que escogió ayer el abuelo de su valiosísima biblioteca formada por una treintena de ellos, bien guardados debajo de su colchón. Así le aíslan del frio y la humedad del suelo, y si alguna noche no puede conciliar el sueño, echa mano de uno para que le ayude a dormir.

En el rincón del mundo donde yo vivo creo que todos somos totalmente independientes, energéticamente hablando. Cada mañana, al levantarme voy a despertar a los niños, les doy un vaso de leche y me aseguro de incluirles en sus bolsas la comida que tendrán que racionar para todo el día. Tienen un largo camino a pie de casi dos horas para llegar a la escuela y otras tantas que tendrán que recorrer para la vuelta. Al despedirme de ellos yo tomo el camino contrario hacía el arroyo, lleno dos garrafas grandes de agua que me servirán para cocinar, lavar la ropa y dar de beber a la docena de gallinas y las cuatro cabras que tenemos detrás de nuestra barraca.

Al llegar a casa mi madre ya ha empezado su jornada laboral en el telar tradicional que ya utilizaba su madre y antes su abuela y que yo no tardaré en tomar el relevo. Enciendo la hoguera y lleno el caldero de agua, que con unas cuantas verduras será la comida de hoy. Mientras he molido un poco de grano y con la harina he preparado las tortitas. Nada más acabar dejo la comida preparada a mi madre, y en una cesta meto tres raciones que me llevaré a unas parcelas cercanas donde mi padre, mi hermano y mi marido trabajan el campo y esperan ansiosos mi visita con su comida del día. Me llevo también dos garrafas vacías de agua, porque al regreso, pasaré por el arroyo de nuevo y las llenaré para tener agua con la que asearnos todos, esta noche antes de acostarnos.

Al llegar a casa como del caldero y con lo que sobra preparo las raciones de la comida de los niños para el día siguiente. Y con el caldero ya limpio y las brasas aun calientes empiezo a preparar lo que será nuestra cena. Con el fuego ya en marcha, aprovecho para lavar algo de ropa y ponerla a secar antes de que el sol se esconda y los niños regresen de la escuela.

Empieza a anochecer y es cuando los niños van entrando en casa y por orden de edad del más pequeño al más mayor, van pasando por el barreño de agua mientras mi abuelo les explica alguna de sus historias. Los hombres también llegan cansados de su largo y duro día de trabajo en el campo y por orden inverso de edad, también pasarán por la tina de agua.

Nos sentamos todos alrededor del fuego mientras cenamos y nos explicamos como ha sido nuestro día. Al finalizar el abuelo abre uno de sus libros y sigue su lectura a la luz de las velas, donde la dejó la noche anterior mientras todos le escuchamos atentos. Algo de la Independencia energética comentaba…

dimarts, 20 d’agost del 2024

Cada jueves, un relato + Irene Hewitson: Desventuras de una diva acontecida - “La tórtola y las lentejas”

Esta semana desde el Blog amigo “EL VICI SOLITARI” nos proponen el siguiente reto Juevero, como veréis un tanto desenfadado, con las siguientes premisas:

Lugar: En la terraza de un ático

Personajes principales: Una persona de genero a elegir, de carácter serio y circunspecto, y una tórtola de genero y carácter a elegir

Inicio: La persona está mirando el paisaje apoyada en la baranda, cuando por ella se acerca caminando la tórtola y por primera vez se dirige a la persona y le pregunta: ¿hoy hay lentejas para cenar?

Extensión: Ajustarse en lo posible a las 350 palabras.

Como es un tanto “Crazy”, igual que las aventuras y desventuras de nuestra acontecida diva, Irene Hewitson, esta semana presento un 2x1, como le gusta llamarlos a nuestro amigo Gabi.

AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes:



LA TÓRTOLA y LAS LENTEJAS



Una persona seria y circunspecta como soy yo, muy atada a la realidad, muy de tocar con los pies en el suelo y poco afecta a la fantasía, estaba apoyada de codos sobre la baranda de una terraza. De pronto aterriza sobre ella una tórtola, que se me aproxima y mirándome con un ojo me pregunta:

—¿Hoy no me das lentejas?

Esto que podría ser un sueño algo surrealista, desgraciadamente no lo fue. Se trataba del principio de un guion que llegó a mis manos hace unos años y que me vi obligada a aceptar, según el profesional criterio de mi agente. Me aconsejó que firmara ya que se trataba de una historia de fantasía orientada al público joven y que sería un éxito seguro con continuidad en una saga de varias películas, lo que me garantizaría unos buenos ingresos durante años.

El guion parecía concebido por dos “fumetas” en horas bajas, sin apenas conexión entre escenas. Quizá fuera culpa del estudio al recortar lo que no les interesaba y atiborrar el metraje con escenas llenas de acción y efectos especiales espectaculares, hechas con cromas y retocadas por ordenador, lo que le quitó toda la magia a la experiencia.

Lo que decididamente le quitó la magia a la película, fue mi último día de rodaje. Dejaron sabiamente para el final la única escena con algo de acción en la que yo participaba. Conociendo mis antecedentes ya podeis adivinar que no acabó del todo bien. Por no extenderme demasiado solo os diré que acabé en el hospital atendida de urgencia con algunas quemaduras entre otras cosas. En un tropezón muy tonto por culpa de la poca luminosidad de la escena y mis largos ropajes, mi excesiva peluca se prendió accidentalmente en una antorcha del decorado, y en mi aparatosa caída posterior, un puñal de atrezzo quedó clavado por desgracia (aunque bien visto ahora con perspectiva quizá debería decir por suerte) en una de mis prótesis mamarias.

Así quedó al descubierto el secreto de que mis abundantes y bonitos pechos no eran naturales, pero lo peor estaba por venir unas semanas más tarde.

Tras el estreno en cines, las críticas fueron pésimas y el estudio no recuperó el dinero invertido, así que adiós al contrato millonario que predijo mi exagente. Lo que me sentó peor, además de los desafortunados y numerosos comentarios sobre mi accidente mamario, fue que años más tarde la cadena HBO compró los derechos de la idea original e hizo una serie con actores de primera talla entre los que, por supuesto, no me encontraba yo, y que con sus diez temporadas recaudó millones y se ha convertido en un clásico de la televisión. No hace falta que os diga que no toqué ni un céntimo de aquel exitoso proyecto. Eso sí, la indemnización millonaria que le reclamé a la cadena además de acabar en los tribunales y dar muchos minutos de provechosos momentos televisivos y una miniserie documental, me sirvió también para hacerme con unas tetas nuevas que puedo decir orgullosamente a día de hoy que rayan la perfección.



Si quieres saber más sobre las desventuras de esta diva tan acontecida, puedes seguir sus andanzas cada fin de semana AQUI.


dimecres, 14 d’agost del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “Lo que surja” – “La sonrisa"

Esta semana nuestra amiga MONICA, desde su blog NEOGEMINIS nos hace la siguiente propuesta juevera un tanto improvisada: escribir lo que surja.

Así que con tema libre en esta ocasión y como siempre con libertad de estilo y si es posible límite de 350 palabras.


"LA SONRISA"

Imagen: Pixabay



Ese día estaba nerviosa, tenía una entrevista de trabajo en la capital. Allí me esperaba una propuesta que podría cambiar mi vida.

Al llegar a la estación de tren compré mi billete en las taquillas, ese que quizá cambiaría mi suerte. Que la muchacha que me atendiera sin mirarme a la cara y con actitud marcial, se equivocara al informarme del andén y hora de salida, ya no auguraba un buen comienzo.

Al oír por megafonía que la información que me habían dado no correspondía, ni tampoco la de las pantallas informativas me inquietó y pregunté a algún viajero del andén.

Al ver que mi tren iba con retraso, empecé a temer que llegaría tarde a mi entrevista. Se me acercó un señor mayor pidiéndome unas monedas, abrí el monedero desconfiada y le di las dos últimas que me quedaban.

Por la vía fueron pasando trenes, pero ninguno era el mío. Se aproximó un hombre que interrumpiendo mis pensamientos me dijo:

— Perdona, ¿puedo hacerte una pregunta?

Aunque con mirada recelosa, ya que pensé que también me pediría unas monedas, asentí.

— ¿Por qué está todo el mundo tan triste y serio? ¿Ha pasado algo?

Algo sorprendida por su inesperada pregunta, y sin saber que responderle, sonriéndole le dije:

— ¿Será porque viajamos solos? No tenemos a nadie con quien hablar.

— Ya nadie sonríe hoy en día. La gente va por la calle como zombies, con la cabeza baja, mirando su móvil, sin ilusión. Como si llevaran una gran tragedia a cuestas.

— Imagino que cada uno lleva lo suyo… —le contesté torpemente, sin pensar que aquel comentario podría alargar aquella conversación más de la cuenta o hacer enfadar a aquel hombre ya indignado.

Nos miramos sin decir una sola palabra. Por la tensión e incomodidad del momento dejé ir una sonrisa entre tímida y nerviosa. El desconocido rompió aquel silencio:

—¡Gracias por tu sonrisa, hoy ya he alcanzado mi objetivo del día! No dejes de sonreír nunca.

Y aquel peculiar extraño, se dio la vuelta y tal como había venido se marchó, como el que teme llegar tarde a alguna parte.

A los pocos minutos llegó mi tren. Subí al vagón, me acomodé junto a la ventanilla y durante el trayecto no dejé de pensar en aquel desconocido.

Por suerte llegué a las oficinas a tiempo, donde esperaban varias candidatas para la entrevista. Mientras todas estábamos sumergidas en nuestros pensamientos y en aquel silencio espectral, de pronto la recepcionista colgó la llamada que atendía en ese momento y se dirigió a nosotras:

—¡Atención, señoritas! Debido a un inconveniente de última hora, el responsable de recursos humanos no puede atenderlas hoy. Tenemos sus datos, las llamaremos de nuevo para concretar una nueva cita…

Antes de que acabara de hablar, todas las candidatas empezaron a quejarse, a poner malas caras, levantar la voz o resoplar, alguna se marchó indignada.

Sin saber muy bien como tomarme todavía la noticia, ya que en estos tiempos ya nadie tiene formalidad ni palabra, una sonrisa entre sarcástica y decepcionada se asomó a mis labios. Justo en aquel momento cuando me levanté de mi asiento y me disponía a marcharme oí de la recepcionista decía:

—¡Usted, la de la sonrisa! ¿Le importa entrar al despacho? La estábamos esperando…


AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.



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Imagen: Pixabay


dimecres, 7 d’agost del 2024

Cada jueves, un relato - Tema: “El placer de no hacer nada” – “Procrastinación”

Esta semana desde su blog LA TRASTIENDA DEL PECADO nuestra amiga MAG os hace la siguiente propuesta veraniega: reflexionar y escribir sobre el placer de no hacer nada.

¿Qué es no hacer nada? Nos vienen pensamientos en reposo o dejar la mente en blanco. No hacer nada no implica aburrimiento. ¿Hemos descubierto la esencia de la tranquilidad y del descanso? ¿Quién dice que no hacer nada no es un arte? Puede ser recargar pilas, bucear en nosotros mismos y redescubrirnos en esa aventura.

AQUÍ podréis encontrar el resto de relatos participantes.

"PROCRASTINACIÓN"

Imagen: Lemmy 

“Procrastinación: Del latín procrastinare: (pro, adelante, y crastinus, mañana),​ postergación o posposición. Es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo o pereza a afrontarlas.”

Vendría a ser justo lo opuesto del conocido “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, de nuestro refranero popular.

Recuerdo que fue precisamente durante la Pandemia a raíz del Covid-19, cuando descubrí esta palabra mientras asistía a un curso de escritura creativa. Uno de los compañeros propuso esta palabra desconocida y algo rimbombante para mí, para inspirarnos un texto. Me fascinó, que definiera una situación o acción tan concreta de manera tan exacta. Parece que hay palabras para definir casi todo.

Debo reconocer que durante el tiempo que duró para mi la “Pandemia”, ya que me vi obligada a estar apartada de mi trabajo durante dos años, pude descubrir de sobras y poner en práctica su significado y disfrutar del placer de no hacer nada. Pero fue cuando me di cuenta que no todo el mundo hemos nacido para ello. Entré en una pequeña espiral de ansiedad, una tremenda necesidad de llenar mi tiempo libre haciendo cualquier cosa, nueva por descubrir, o habitual y cotidiana. ¡Deseaba tanto recuperar mi monotonía! Quería volver al trabajo, pero no podía; quería reunirme de nuevo con mi gente pero debido a las distintas “olas” no se nos permitía.

Mi cabeza entonces libre de ocupaciones, incapaz de quedar en blanco y en paz, le dio por reflexionar y empezar a escarbar en la memoria, en recuerdos y sensaciones que hasta entonces me parecían superadas e incluso olvidadas, nada más lejos de la realidad. Y fue cuando se inventó nuevos miedos y temores.

Ahora por suerte he vuelto a recuperar aquella cotidianidad y llenado mi día a día de tantas cosas que casi ya no tengo tiempo de pensar en nada. Y es que me di cuenta que tener tiempo de sobras para pensar puede no ser una gran cosa.

Mirando a mi gato Lemmy, mientras disfruta de sus interminables siestas, lo envidio ya que veo que es todo un “profesional”. Pero definitivamente, yo no soy persona nacida para “procrastinar”.



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Imagen: Pixabay


diumenge, 4 d’agost del 2024

Relatos de VERANO en Varietés – “Serendipia”

Nuestra amiga GINEBRA BLONDE desde su blog VARIETÉS nos propone otro reto para los meses de Julio y Agosto.

¿Y que mejor tema para un relato estos meses que hablar sobre el verano, las vacaciones y la fotografia?

Como acostumbra, esta vez GINEBRA también nos sugiere varias fotografías muy veraniegas y refrescantes de diferentes autores, para que nos sirvan de inspiración.

AQUÍ puedes encontrar el resto de imágenes propuestas y relatos participantes:


"SERENDIPIA"

Imagen: Ginebra Blonde - Varietés


Una tarde al salir del trabajo me fijé que habían abierto una cafetería llamada Serendipia. El nombre me encantó, era una palabra bonita, me sonaba muy bien, aunque no tenía ni idea de su significado. La busqué y enseguida las recordé a ellas.

Por entonces trabajaba en una agencia de viajes y tuve la suerte que en un sorteo me tocó un crucero. Aunque tendría que compartir habitación con otra agente de viajes desconocida para mi, no le di más vueltas y decidí apuntarme.

La noche anterior al embarque casi no dormí de lo nerviosa que estaba, quizá me había precipitado y no sería buena idea viajar sola. Al día siguiente al embarcar, subí las escaleras que me llevarían a mi camarote y volví a sentirme muy inquieta. ¿Quién me esperaría en la habitación que compartiría conmigo durante una larga semana? Y al abrir la puerta y descubrir a una simpática joven que me recibió con un meloso y caribeño “¡Qué bueno que viniste!” supe que había sido una buena elección.

Paseamos por las cubiertas para familiarizarnos con el barco y no paramos de hablar, incluso mientras realizaban el simulacro de emergencia, muy típico y obligatorio en los cruceros. Fuimos al camarote, nos arreglamos para cenar y cuando ya estábamos en el restaurante vimos que mucha gente o ya se conocían de antes, o bien ya se habían agrupado según habían coincidido durante el día. Nosotras dos no conocíamos a nadie más allí, por lo que nos dirigimos a la única mesa que encontramos vacía y que no estaba reservada para nadie. Era una mesa larga, como para diez personas, y pensamos que ya se iría llenando y conoceríamos esa noche a más compañeras de profesión.

Al rato se acercó una chica vasca, muy menuda y risueña. Nos preguntó si podía sentarse en nuestra mesa y la recibimos encantada. Por lo visto no había coincidido con ningún colega de su misma cadena de agencias. Un poco más tarde, se acercaron una pareja de chicas que por su simpatía y acento distinguimos que venían de las Canarias, y también preguntaron si podían sentarse con nosotras. Por lo visto venían con más gente de su empresa, pero ya se habían sentado en otras mesas. Eran muy agradables y habladoras por lo que las acogimos en nuestra mesa encantadas. Cuando ya habían empezado los camareros a presentarse y a preguntarnos que nos apetecía beber, ya estábamos todas hablando unas con otras como si nos conociéramos de toda la vida. Al servirnos las bebidas y entregarnos las cartas para la cena, se presentó, cual diva en un evento, la última de ellas, preguntándonos si le hacíamos un hueco en nuestra mesa. Estábamos cerca de la puerta y le pareció que llegaba ya muy tarde. Con aquella entrada triunfal no le pudimos decir que no.

Esa noche nos lo pasamos genial, nos reímos muchísimo, y ya no nos separamos en toda la semana. Fuimos juntas a desayunar, comer y cenar todos los días. Desembarcábamos juntas en cada puerto y durante las excursiones hacíamos miles de fotos, a cual más traviesa y gamberra, como verdaderas quinceañeras.

Todas compartimos muchas cosas en ese viaje. Parece mentira lo bien que nos entendimos desde el primer día, y siendo tan distintas como éramos unas de las otras, la de cosas que teníamos en común y lo a gusto que estábamos todas juntas.

Llegó el triste día del desembarque y la despedida, intercambiando tarjetas de visitas con nuestros teléfonos y direcciones, convencidas todas que había sido una experiencia genial, irrepetible y que no daría más de sí, una vez cada una volviera a su casa y de nuevo a su rutina.

Quiso la casualidad, las redes sociales o simplemente las ganas de no perder el contacto, que creáramos un chat llamado “Marineras” para saber las unas de las otras. Tras un año y medio de nuestro primer encuentro en el crucero, volvimos a reencontrarnos y abrazarnos con la misma fuerza que el último día que nos vimos. Y así llevamos viéndonos una vez cada año desde hace ya una década.

Ese viaje fue para mí una de las casualidades más bonitas de mi vida. Y más que Serendipia, me atrevería a decir que incluso fue pura magia.

Imagen: Tim Swallow


"SERENDIPIA: Hallazgo valioso que se produce de manera casual o accidental".





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Imagen: Pixabay




II Edición de la Feria Literaria "FES-TE DE LLETRES" - 3 de Octubre de 2026 - Plaça Angel Pestaña (Nou Barris) BCN

  ¡Hola Blogueros! Hoy os recordamos un evento literario que no os podeis perder. Se trata de la 2ª Edición de la Feria Literaria “FES-TE DE...